El movimiento hacia la participación. El autoritarismo como mito
por Diego Rem Cernes (Chile)
13 años atrás 6 min lectura
En Chile así como en el resto del mundo, si bien se avanza progresivamente, aún existe el poder de una minoría sobre el todo social. La legitimidad de su dominio se ha basado durante siglos en el “derecho divino” de toda autoridad , así como en la ilusión de que nos “defienden” contra diversos peligros, así el imperio español nos “defendía “ del imperio inglés; los encomenderos “defendían” a los pueblos ancestrales del “pecado y la condenación eterna”; los gobiernos de EEUU, del comunismo y ahora del terrorismo. Sin embargo, estos poderes de facto no defienden a la humanidad del hambre que mata a 40 mil personas al día ni de las demás injusticias y aberraciones que conocemos cada día.
El ciudadano común ha quedado muy lejos de sus “representantes” y tiene escaso control sobre ellos.
Esto se agrava si consideramos que la economía que mueve al mundo, elegida sólo por sus accionistas más poderosos, determina la acción de los gobiernos directa o indirectamente.
Es hora que tomemos conciencia de que durante siglos hemos delegado el poder en los que dicen defendernos. En cierta forma, negamos lo más valioso de nuestra existencia al delegarla en los que la administran.
El paradigma patriarcal, fundamento de toda dominación, lo es también del fascismo de derecha y de izquierda, del autoritarismo, del clasismo, del racismo y de la guerra.
La cultura dominante nos ha hecho creer desde niños que es natural obedecer sin cuestionar a la autoridad. Que sin ella todo sería un caos.
La ausencia de una genuina participación ha producido la inseguridad en sí mismo, la actitud a no comprometerse y a no tomar decisiones importantes. Esto asegura la sumisión ante las diversas autoridades y disminuye el interés por participar.
La biología y la psicología nos enseñan que cada ser humano es único, pues interpreta el mundo y vive la realidad de manera diferente, generando respuestas distintas a desafíos equivalentes. De esto se desprende que, para vivir bien en sociedad, es necesario integrar esta amplia diversidad de las personas. ¿Cómo hacerlo? Sólo la participación puede expresar esta diversidad en la práctica y construir una sociedad válida para todos. Ningún tipo de imposición puede lograrlo.
Por lo tanto, la participación no es otro mito ni una nueva ideología sino que es una respuesta biológica a la aspiración, inherente a todo ser humano, a buscar su felicidad en unión con los demás y con la naturaleza.
LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA Y SOLIDARIA
Si se logra llevar adelante el proceso de participación social a todos los niveles e instituciones, tanto públicas como privadas, el capital pasaría a ser un factor más de la producción. Un Estado habilitador podría estimular la responsabilidad social y ambiental, así como controlar el rol de las juntas de accionistas y sus intereses especulativos.
Se iría creando progresivamente así un nuevo sustrato tecno-económico, democrático y participativo, diferente al capitalismo rentista, y al socialismo clásico estatista.
La conquista de un poder permanente para las organizaciones sociales no domesticadas y generadas democráticamente, es un paso indispensable para que la justa distribución de la riqueza y de las oportunidades, dejen de ser un gesto transitorio de buena voluntad de algún gobierno, y para que el pleno desarrollo de las potencialidades de cada persona sea la condición para el desarrollo de todos.
Esto significa no sólo participar en la generación de una nueva Constitución sino también en la aplicación en terreno de las leyes.
En la historia de México y de Bolivia del siglo pasado, figuran revoluciones exitosas, pero la falta de participación de los actores sociales en su implementación, las hizo degenerar en mala administración y corrupción. Esta es mucho mayor si los que deciden son unos pocos. El desastre del Transantiago es consecuencia de que fue gestado sin la participación de las juntas de vecinos, trabajadores, concejales y alcaldes, de las comunas periféricas de Santiago. El poder político no es capaz de gobernar adecuadamente sin el control del pueblo organizado.
Por lo tanto, el poder del Estado tiene que estar supeditado al poder social ciudadano. La soberanía de éste no puede seguir estando separada de su ejercicio.
EL MOVIMIENTO POLÍTICO-SOCIAL
En consecuencia, el sujeto del cambio social es la sociedad civil y no el Estado.
La sociedad civil, a través de la acción de sus organizaciones, deja de ser objeto de representación de parte de los líderes autoritarios o partidos políticos tradicionales para llegar a ser el sujeto social. El rol de los partidos políticos es servir a los movimientos. Esto garantiza un proceso de cambio permanente y ascendente en su calidad, que no sea congelado con la conquista del poder por un algún grupo político determinado, por importante que sea.
La subjetividad producida en esta lucha va generando redes virtuales cada vez más extensas, que al conocerse como personas en la acción misma, forman redes afectivas que constituyen en su praxis un nuevo tipo de poder político: un movimiento de movimientos.
Este movimiento se ha gestado democrático, inclusivo, transversal, autónomo, plural, diverso y pacifista. Rechaza la manipulación política, el hegemonismo de grupos, el intento de manejo por el Gobierno de turno y la violencia. Esta última, en muchas oportunidades, ha desprestigiado el valor moral del movimiento social, pues utiliza lo que se trata de reemplazar y fortalece las posiciones del fascismo.
El conjunto de pequeñas revoluciones, va transformando a la sociedad y a las personas, constituyendo una gran revolución.
A veces, en 10 días de manifestaciones y estallidos públicos se producen más cambios que en 10 años. Pero, para que éstos sean permanentes y progresivos, es indispensable la existencia de un poderoso movimiento político-social.
ETICA Y SOCIEDAD
La democracia participativa no puede ser un concepto reducido sólo al espacio de lo político, sino abarcar al ser humano en todas sus dimensiones. Es decir, incluir el desarrollo de todas sus potencialidades, el auto-conocimiento, profundizar en la unidad con las demás personas y con todo lo existente.
Se trata de liberarnos del depredador patriarcal enraizado desde siglos en todos nosotros, del ego exagerado que busca su predominio sobre los demás, del egoísmo individualista y de grupo, de la falta de responsabilidad social y de conciencia planetaria.
De cada reunión participativa y de cada conflicto podemos aprender y crecer, si así lo queremos.
De la conducta ética de las organizaciones y movimientos depende su fiabilidad. Esto coloca como indispensable el desarrollo personal de sus componentes, la genuina participación de los individuos y grupos que la conforman, así como de la comunidad en que están insertos.
El cambio social comienza hoy, en la actitud de cada uno de nosotros…
Artículos Relacionados
Venezuela, ¿Una dictadura? Pero, si ¡“Todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables”!
por Eduardo Galeano (Uruguay)
11 años atrás 4 min lectura
«Salvador Allende hoy día no podría estar en el Partido Socialista»
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
18 años atrás 12 min lectura
¿Qué significa ser pinochetista en el Chile de 2018?
por Montserrat Rollano (Chile)
8 años atrás 4 min lectura
Chile: La debacle final de la industria textil
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
16 años atrás 11 min lectura
Los coroneles Edgar Ceballos Jones y Ramón Cáceres torturaron al General Bachelet por orden de Leigh y de los generales de la época
por Dr. Enrique Villanueva M. (Chile)
14 años atrás 13 min lectura
1 Comentario
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Religiosas contra Pinochet: la Hermana Odile, ‘una historia de triple desobediencia’
por Marilyne Buda (Chile)
2 horas atrás
Imagen superior: La Hermana Odile manifestándose. © Fundación Documentación y Archivo Vicaría de la Solidaridad 14 de agosto de 2026 Samuel Laurent Xu es documentalista e investigador en historia…
La que fue la casa del Presidente Allende no va ser el Museo que esperaba «el pueblo allendista»
por Ana María Sanhueza (desde Santiago de Chile)
3 horas atrás
14 de agosto de 2026
«La humilde casa pareada de Guardia Vieja no hay cómo evaluarla comercialmente. Allí se incubó la más noble de las tentativas concebida en beneficio de todos los chilenos y las chilenas. Isabel y Maya deben entenderlo y transferirla gratuitamente al Estado de Chile.» (Sabias y justas palabras de Don Miguel Lawner, Premio Nacional de Arquitectura, el 15 de enero de 2025. Esas dos mujeres han ganado suficiente dinero usando el nombre de Allende, pero no siendo fieles a lo que el significa.)
Ejecución de niños palestinos con un solo tiro
por Maud Effting y Willem Feenstra (Holanda)
1 semana atrás
07 de agosto de 2026
Los médicos de Gaza observaron un patrón inquietante: niños con una única herida de bala en la cabeza o el pecho, un indicio de que habían sido blanco de ataques deliberados. Así se desprende de una investigación de De Volkskrant, que habló con los médicos, que se encuentran entre los últimos testigos presenciales internacionales.
Denuncian en Chile una operación de propaganda marroquí contra el Frente Polisario y la causa saharaui
por Asociación Chilena de Amistad con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD)
1 semana atrás
06 de agosto de 2026
La Asociación Chilena de Amistad con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) rechazó el uso de un encuentro realizado en Santiago para difundir acusaciones contra el Frente POLISARIO, atacar a Argelia y promover la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental.
Me sorprende positivamente la calidad de este articulo. Contiene un examen, un diagnostico y una propuesta de tratamiento. Uno no puede menos que pensar : Es evidente! La clase politica se muestra incapaz de resolver EL problema. El pueblo debe asumir la direccion de su vida.
La gestion de la oligarquia capitalista : arrasar con todo para ganar mas y mas dinero muestra claramente que no tiene sentido. Una persona que forma parte de las 10 personas mas ricas de Latinoamerica, para que quiere seguir ganando dinero? Que piensa hacer con esa montaña de dinero ? Nos toma el trabajo, la vida, el tiempo, el poder de compra, el bienestar, por generaciones. Podria contarnos el objetivo del esfuerzo que nos impone. No nos dice nada. Solo nos obliga y la muerte nos mira con curiosidad. Es porque no tiene nada que decir ?
Seguro, si no lo diria como el mas poderoso argumento para que sigamos trabajando y sobreviviendo y él ganando dinero.
En efecto, esta es la hora en que los que trabajamos y creamos la riqueza debemos asumir la gestion de nuestras vidas y las de nuestros hijos. Debemos asumirla cooperativa y solidariamente. Nadie puede hacerlo mejor que nosotros porque solo nosotros sabemos cuanta fatiga, cuanta frustracion nos ha costado producirla.
Se trata de cambiar el «trabajo obligado para ti sin saber para qué» por el «trabajemos juntos para los mil proyectos de vida satisfactoria que tenemos»