Nuevo sindicalismo y movilización
por Juan Pablo Cárdenas (Chile)
14 años atrás 5 min lectura
Más allá de que el Gobierno hizo imposible la marcha convocada por la CUT para demandar un salario mínimo justo, la convocatoria sindical fue mínima comparada con las movilizaciones de los estudiantes, de los medioambientalistas y otros. Lo que vimos es a los mismos dirigentes y adláteres que todavía podrían notarse menos en las calles si no fuera por el apoyo solidario y entusiasta de un buen contingente de jóvenes y activistas. En vez de reprimirla desde un comienzo, más le habría convenido al Ministerio del Interior que el país hubiese percibido que los manifestantes eran sólo los de siempre, pese a que no han cesado los horrores perpetrados contra los derechos laborales y salariales de la inmensa mayoría de la población. Por cierto que en uno de los países más desiguales de la Tierra, donde los grandes ejecutivos de las empresas perciben ingresos 700 u 800 veces más que sus empleados. Cuando la propia dieta parlamentaria asciende a sumas 30 veces por encima del ingreso familiar promedio de los chilenos.
No es posible explicarse la inmovilidad laboral sólo en el precario porcentaje de sindicalización del 10 por ciento y que denuncia una realidad vergonzosa aún sin corregir en más de dos décadas de post pinochetismo. La Dictadura Militar desactivó toda la organización social del país, pero los estudiantes, por ejemplo, fueron capaces después de recomponer sus organizaciones e, incluso, consolidar referentes de mayor amplitud que las de nuestro pasado republicano. No hay duda de que lo que hay aquí es negligencia de los dirigentes sindicales, casi únicamente afanados en perpetuarse en sus cargos y en una colusión escandalosa con los gobiernos de turno y las cúpulas partidarias.
En la rutina de todos los años, como es la fijación del salario mínimo y el reajuste general de remuneraciones, lo que observamos siempre es que las cifras se arreglan en conciliábulos convocados por La Moneda, las grandes entidades patronales y algunos partidos. Salvo ahora, posiblemente, en que frente a un gobierno de centro derecha las demandas laborales se hacen más ambiciosas y son respaldadas por aquellas dirigencias políticas que, en su hora, ofrecieron reajustes salariales todavía más mezquinos que los del actual Ejecutivo.
Es evidente que importantes sindicatos del país, como el de los empleados bancarios y los del sector de la salud, están desafiliados de hecho de la CUT, cansados de los arreglos de las cúpulas laborales, los padrones electorales secretos y la poca transparencia de los procesos para elegir o, más bien, reiterar en sus cargos a los mismos de siempre . En tantas negociaciones frustradas con las autoridades, se ha instalado la sospecha de que los dirigentes obtienen coimas de las autoridades a fin de “ablandar” sus demandas, cuanto aportes de los gastos reservados de las administraciones de turno para ayudar a financiar los gastos operacionales de las entidades gremiales.
En tantos años, resulta inconcebible que los trabajadores chilenos no tengan derecho a negociar colectivamente con sus empleadores y a vista y paciencia de ellos el sector patronal atomizando sus RUT o giros tributarios para burlar los derechos laborales, condicionados legalmente en nuestro país a que exista un mínimo de trabajadores por empresa para poder sindicalizarse. Por otro lado, sabemos que el derecho a huelga mantiene restricciones inauditas, como la prohibición que pese a todos los funcionarios del Estado, a quienes se les puede exonerar o descontar de sus salarios los días no trabajados.
Lo que ya no será posible es que los actuales referentes sindicales o gremiales puedan recuperar credibilidad y poder de convocatoria frente a la necesidad que tiene el mundo laboral de exigir remuneraciones dignas y acordes con el crecimiento de la economía. Las próximas elecciones para renovar la directiva de la CUT y otras agrupaciones lo más probable es que perpetúen los vicios y nuevamente se vuelvan a imponer las mafias político sindicales. En este sentido, no podemos dejar de sorprendernos de la ingenuidad reinante en tantos dirigentes y agrupaciones que, en la esperanza de una renovación de estos arcaicos referentes, terminan todos los años legitimando sus espurios procesos electorales. Por otro lado, tampoco la solución pasa por marginarse de los mismos y quedarse a la intemperie social. Es preciso que los líderes de la Confederación de los Trabajadores del Cobre y de ese gran número de sindicatos descolgados de la CUT converjan en instancias genuinamente democráticas que lleguen a representar las demandas de los maestros, los funcionarios públicos, los campesinos, como de tantos otros trabajadores que forman parte de ese ancho mundo laboral sin instancias mínimas de sindicalización.
Señalado como el objetivo rector del modelo económico que nos rige, el afán de lucro no le va a dar sitio a la ética empresarial y a los derechos de los trabajadores. Como tampoco es dable esperar que la clase política se sacuda de sus vínculos dilectos con quienes los financian y los digitan, sea que estén en La Moneda o el Parlamento. A nivel, incluso, de los municipios es evidente cómo los alcaldes y concejales sirven a los inescrupulosos inversionistas en desmedro de las comunidades y de los trabajadores locales. Como tan claramente se evidencia en los fueros obtenidos por Agrosuper, Pascua Lama y otros casos en que, además, sus empresarios obtienen licencia para afectar severamente el medio ambiente.
Se hace necesario avanzar en organizaciones que -con o sin consideración de las injustas leyes que nos rigen- se propongan conciliar sus respectivos intereses, levantar nuevas organizaciones y avanzar hacia una movilización social contundente. Con sentido de clase y en la convicción de que en la suerte de todos va el destino de cada uno de los trabajadores. Porque tal como ya se demuestra en Europa, el escenario no es otro que el de la calle y la protesta social para a defenderse de las directrices políticas destinadas a jibarizar el salario laboral y las conquistas sociales para enfrentar la crisis financiera y la voracidad empresarial. Una movilización que además se proponga impedir que los estados serviles salgan otra vez más a rescatar a los banqueros y especuladores, como siempre afectando el bienestar de la mayoría y las conquistas laborales tan arduamente conquistadas.
*Fuente: Radio de la U de Chile
Artículos Relacionados
Los nexos entre el secretario general de RN y los involucrados en las coimas por la basura
por Matías Jara y Pedro Ramírez (Chile)
11 años atrás 20 min lectura
Guerra nuclear y rol de Rusia en Ucrania
por Carlos Santa María (Chile)
12 años atrás 15 min lectura
Argentina y Brasil: los desgobiernos del capital financiero
por Raúl Zibechi (Uruguay)
8 años atrás 7 min lectura
Venezuela: ¡Castiguemos a los especuladores¡
por Rubén Alexis Hernández (Venezuela)
8 años atrás 3 min lectura
¡Vivan los 54 años de la Central Única de Trabajadores!
por Manuel Ahumada Lillo (Chile)
20 años atrás 3 min lectura
2 Comentarios
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Milei en Santiago: «“tras el derrocamiento del comunista Allende, Chile entró en un período de estabilidad y crecimiento que se extendió por más de 40 años”
por Página12
3 horas atrás
03 de septiembre de 2026
“Chile es un lugar emblemático”, lanzó Milei para luego sostener que “tras el derrocamiento del comunista Allende, Chile entró en un período de estabilidad y crecimiento que se extendió por más de 40 años”.
No al «Foro de Madrid»: Cumbre de cabecillas de bots y ultraderechistas responsables de robar y hundir naciones
por piensaChile
5 horas atrás
3 de septiembre de 2026
Llamamos a concentrarnos el jueves 3 de septiembre, a las 18:00 horas, en Alameda con Paseo Ahumada, para expresar nuestro más enérgico repudio a esta cumbre fascista y a la ultraderecha internacional que la promueve.
Agosto saharaui –DDHH: Exigen a Marruecos que revele el paradero de más de 400 desaparecidos
por Alfonso Lafarga (España)
13 segundos atrás
3 de septiembre de 2026
La Comisión Nacional Saharaui de Derechos Humanos reclama que se investigue el paradero de más de 400 desaparecidos saharauis, entre ellos un grupo de 15 jóvenes que fueron vistos por última vez el 25 de diciembre de 2005.
Vergüenza: Parlamentarios chilenos en la Palestina ocupada
por Pablo Jofré Leal (Chile)
3 días atrás
31 de agosto de 2026
El viaje realizado entre el 21 y el 30 de agosto de 2026 por una comitiva de 11 parlamentarios chilenos a los territorios palestinos ocupados, para reunirse con cargos políticos y militares de la entidad israelí, representa una afrenta directa a la obligación de acatamiento de los derechos humanos y del derecho internacional.
Es verdad que los europeos han dado clase, para movilizarse en contra de los opresores, de la banca, de los recortes en España,en favor de sus opciones sexuales, también es cierto que en América Latina, incluyendo hasta el país del norte, con Chile a la cabeza con el movimiento de los estudiantes contra el lucro ( que de otra forma nunca hubiésemos conocido,a sus dueños con interesese cruzados de algunos empresarios y políticos)También hemos conocido la inmensa marcha contra el escrúpulo electoral de Peña Nieto en México, donde sospechan que ese no ha sido una elección limpia, bueno cada país, sale a la calle a protestar por lo que no anda bién,cada región,cada comuna, creo que esto es una esperanza.
La verdad es que hoy muchos de los dirigentes sindicales no tienen la valentía de luchar por los derechos de los trabajadores, y el trabajador no se siente identificado por quienes los representan, es tan fuerte la influencia y la presión que ejercen los empresarios que imposibilitan que un sindicato de cualquier empresa se manifieste de verdad y desinteresadamente por los derechos de los trabajadores. Muchos dirigentes sindicales son manejados por el dueño de la empresa, se venden por unos pesos y una estabilidad laboral, sin embargo creo que aun hay quienes tienen conciencia de lo que significa la lucha de clase y pienso que nunca es tarde para levantarse y cambiar la historia, como con su ejemplo lo demuestran los estudiantes y movimientos sociales consecuentes con sus ideales.
Hay que movilizarse, en la empresa, en el campo, en los colegios, la fábrica, las pesqueras, los clubes deportivos, centros culturales.
Como dijo Salvador Allende:»Tengo fe en Chile y su destino