Aracely Cañaveral, dirigente sindical Colombia: «Aquí me quedo y aquí sigo mi lucha»
por Notimundo VIDEO/Rebelión
15 años atrás 7 min lectura
La sindicalista y luchadora social por organizaciones de mujeres, Aracely Cañaveral Vélez, fue detenida arbitrariamente el 11 de enero de 2011 acusada de ‘rebelión’ y varios delitos comunes como ‘concierto para delinquir’, producto de un montaje judicial del régimen colombiano. Recobró su libertad el pasado 16 de mayo por vencimiento de términos; el proceso contra ella sigue abierto. Notimundo filmó sus declaraciones en el encuentro nacional e internacional de solidaridad con los 7.500 presos políticos que padecen encierro en las cárceles colombianas: «Larga Vida a Las Mariposas». Colombia es ‘record’ en presos políticos: la aberrante cantidad de hombres y mujeres presos es resultado de la represión ejercida por el Estado colombiano contra el pensamiento crítico, las libertades sindicales y la lucha social. Se calcula que alrededor de 7.000 personas de entre los 7.500 presos y presas políticos, son civiles encarcelados bajo burdos montajes judiciales: sindicalistas, estudiantes, campesinos, defensores de los derechos humanos, ambientalistas, académicos, abogados, maestros… todo aquel o aquella que adelante una reivindicación social.
1. Primer vídeo: Aracely Cañaveral, sindicalista víctima de montaje judicial: «Aquí me quedo y aquí sigo mi lucha»
«Estoy libre por vencimiento de términos, pero igual, el proceso continúa vigente. No puedo evitar las lágrimas al ver todas esas fotos de tantos compañeros detenidos. Es muy difícil para nosotros hombres y mujeres que decidimos iniciar una lucha por un cambio estructural en este país, a pesar de que sabemos a lo que nos enfrentamos: a la muerte, a la detención, a la desaparición, a la tortura… pero aún a sabiendas de que nos exponemos a todo eso, nos arriesgamos.
Yo (continúo), como sobreviviente de la Unión Patriótica (UP), movimiento político que fue exterminado a sangre y fuego, donde vimos caer a muchos compañeros y compañeras asesinados, y como lo dije en mi denuncia que saqué desde la cárcel: muchos optaron por ingresar a las filas de los ejércitos revolucionarios, otros exiliados en otros países, que aunque estén fuera del país están dando la lucha por mostrar todo lo que pasa en este país, muchos otros se marginaron, por temor a sus vidas, y muchos otros continuamos en las calles de pueblos y ciudades, tratando de continuar esta lucha por construir un país mejor.
Agradezco enormemente a todos los compañeros y compañeras, a todas las organizaciones sindicales, sociales y políticas que estuvieron pendientes con la denuncia, con la solidaridad moral y económica.
Para mi fue una experiencia dura (la cárcel) pero que me mostró una realidad y me dio más fuerzas para seguir adelante: si el Estado pretende que al encerrarnos nos van a amedrentar, a mí personalmente me mostró que también en esas cárceles se cometen muchas injusticias. Esa situación que se vive al interior de las cárceles no solamente nos aqueja a nosotros, es a todos los presos que aqueja, y muchos son detenidos injustamente: me he dado cuenta de que los «falsos positivos» que nos han puesto a nosotros los luchadores populares, también son utilizados esos ‘falsos positivos’ (jurídicos) contra mucha gente más, inocente igualmente. El Estado colombiano con el afán de ‘mostrar resultados’ en esas cifras que muestra la policía nacional, de tantos capturados, de cómo están persiguiendo a los vendedores de droga o a los cordones del narcotráfico, hay mucha gente inocente (incluida en esas cifras, encarcelada bajo montaje judicial): y eso tenemos que tenerlo en cuenta.
Nosotros tenemos que luchar, que seguir adelante, sin miedo: este Comité de Solidaridad por los Presos Políticos tiene que crecer; tenemos que dejar el miedo a un lado. Porque muchos y muchas cuando detienen a un compañero y está señalado de que es parte de la insurgencia, muchas veces hasta le damos la espalda, porque nos da miedo que nos señalen a nosotros también: nos hacemos a un lado pero lo que no sabemos es que todos los que estemos en esta pelea contra el Estado, los que estamos luchando por un país mejor ya estamos señalados, porque así nos hagamos a un ladito para no involucrarnos en cosas grandes, de todas maneras nos van a señalar.
Entonces los llamo a que continuemos adelante, que continuemos esta lucha. Porque como decía la compañera: La única manera en que se terminan estas detenciones arbitrarias es cuando tengamos un país mejor, cuando todo el pueblo colombiano se involucre en la pelea, o al menos los que ya estamos comprometidos, nos comprometamos verdaderamente: no podemos seguir tibiamente diciendo que estamos luchando, tenemos que meternos con toda nuestra berraquera (empuje, valentía), con todas nuestras ganas de verdad para construir un país mejor.
Agradezco enormemente toda la solidaridad. Y les digo: No me voy a esconder. Muchos amigos y compañeros me dicen ‘por qué no se va, usted qué está haciendo aquí’, y yo sinceramente les digo: ¡No tengo por qué irme, aquí me quedo y aquí sigo en mi lucha!»
2. Segundo vídeo: «El exterminio de la Unión Patriótica aún no ha terminado» víctima de montaje judicial.
«A todos los asistentes a este evento tan importante, quiero decirles primero que todo que el exterminio de la Unión Patriótica aún no ha terminado.
Yo soy sobreviviente de la Unión Patriótica (UP), me tocó toda esa situación de exterminio de tantos compañeros, dirigentes sindicales, sociales, estudiantes, campesinos, senadores, representantes a la cámara, candidatos a la presidencia de la república… Nos tocó toda esa situación, y hoy vemos que ese genocidio no ha terminado.
Los que continuamos luchando, trabajando para que este país sea distinto, para que este país no sea tan injusto, para que la gente tenga oportunidades de una vida digna, de una vivienda digna, de trabajo y de todo eso que aspiramos todos los colombianos, los que continuamos ahí continuamos siendo perseguidos. Yo fui detenida el pasado 17 de enero en la ciudad de Medellín, sindicada de ‘narcotráfico, concierto para delinquir y rebelión’: quiero decirles señores periodistas que yo jamás he empuñado un arma, yo jamás he estado en capacidad siquiera de irme para el monte a luchar como lo han hecho muchos que han hecho eso para defender su vida y continuar esta lucha en este país donde es castigada la oposición.
Después del genocidio contra la Unión Patriótica continué trabajando, construyendo organizaciones sindicales y sociales, organizaciones de mujeres. En Medellín constituimos una organización de usuarios de los servicios de salud, donde nos dedicamos a hacer las denuncias sobre este problema tan grave de la salud que ustedes conocen. Desde 1999 que fundamos nuestra organización hemos venido denunciando todo ese robo que se le ha hecho a la salud en Colombia, y hoy vemos que hemos tenido la razón. Sin embargo esta organización ha sido tildada de ser fachada de la guerrilla; toda organización que constituimos acá en Colombia y que está en contra de las instituciones del Estado es catalogada como ‘fachada de la guerrilla’. Entonces yo no sé para cual país es que dice el Estado que va a luchar por la paz.
Yo señores periodistas quiero expresarles toda esa situación que hemos vivido los presos perseguidos por el Estado colombiano, solamente porque queremos que este país sea mejor, queremos constituir organizaciones donde la gente conozca sus derechos y pueda luchar por ellos; porque si el pueblo no conoce sus derechos no va a ser capaz de luchar por ellos. Por eso he dicho que me quedo, a pesar de las amenazas, a pesar de que mi vida ya corre peligro por el señalamiento que se me hizo en mi detención, a pesar de que mi proceso continúa abierto. Porque yo salí por un vencimiento de términos y mi proceso continúa abierto.
Y voy a seguir en el trabajo que he venido desarrollando, porque no estoy haciendo nada ilegal: estoy trabajando dentro de la legalidad dentro de la instituciones, las organizaciones a las que pertenezco tienen personería jurídica, estoy trabajando dentro de la legalidad y voy a continuar mi trabajo. Gracias.»
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
*Fuente: Rebelión
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