“Tony Blair es un criminal de guerra”. Tariq Ali, entrevistado sobre el informe Chilcot y la Guerra de Irak

10/07/2016

Cuando Irak está en su tercer día de duelo, una investigación británica largamente esperada sobre la Guerra de Irak acaba de hacer públicos sus resultados. El informe Chilcot contiene 2,6 millones de palabras, tres veces la extensión de la Biblia. Sirviéndose de extractos de la correspondencia privada entre el antiguo Primer Ministro, Tony Blair, y el Presidente de los EEUU, George W. Bush, el informe detalla cómo Blair empujó a la Gran Bretaña a la guerra, aun a falta de informes concretos de los servicios de inteligencia. Por ejemplo, ocho meses antes de la invasión, Blair escribió a Bush: “Estaré contigo, pase lo que pase”. Luego, en junio de 2003, menos de tres meses antes de que empezara la invasión, Blair escribió privadamente a Bush que la tarea en Irak “es absolutamente imponente, y no estoy ni mucho menos seguro de que estemos preparados para ella”. Blair añadía: “Y si se derrumba, todo se derrumba en la región”. Para ahondar en este asunto hablamos hoy con el escritor, comentarista y autor  británico-pakistaní Tariq Alí. [Para ver la entrevista televisiva original,pulse AQUÍ.]

JUAN GONZÁLEZ: Bien, a mí me gustaría preguntar a Tariq Alí por su impresión sobre el informe, particularmente sobre las secciones que hablan de la quasi-obsesión de Blair con el cambio de régimen en Irak, con librarse de Saddam Hussein. Y también por el hecho de que se tardara siete años en terminar este informe.

TARIQ ALI: Tardó siete años, porque todas y cada una de las personas entrevistadas tenían que tener oportunidad de ver el informe, y Blair y sus abogados se miraron con lupa cada línea, lo mismo que los generales y otras gentes.

Los descubrimientos del informe, para ser honrados, no son muy destacables ni muy originales, como ha dicho ya Sami [Ramadani]. Son cosas que se habían dicho ya por nuestra parte antes de que la guerra empezara. Era lo que dijeron todos los intervinientes en la multitudinaria manifestación Stop de War desarrollada en Londres. Tony Benn y Jeremy Corbyn, señaladamente, dijeron todo esto. Ahora, es agradable tener la confirmación oficial de que todo lo que habíamos venido diciendo era verdad. Pero es demasiado poco y llega demasiado tarde.

Y puesto que el informe no quería o no podía discutir la legalidad del asunto, eso significa que, aun cuando hay pruebas en el informe suficientes para que abogados independientes promuevan una iniciativa ciudadana para llevarlo a los tribunales, el informe mismo no basta para que el Estado persiga de oficio a Blair por crímenes de guerra. Es un criminal de guerra. Empujó al país a esa guerra ilegal. Sus partidarios en el Parlamento, apoyados por los grandes medios de comunicación, buscan ahora librarse de Jeremy Corbyn, quien tuvo el 100% de razón en esa guerra. Así que nos encontramos en una situación extraña. El informe, creo yo, indignará a mucha gente que, a diferencia de nosotros, no llegó en su día a ser convencida por el movimiento antibélico de que nos hallábamos ante una gran mentira y de que era ilegal. Lo que vaya a pasar ahora está por ver, pero yo vería con mucha esperanza que grupos de abogados y juristas independientes exigieran ahora que Blair sea acusado y procesado. Es muy claro que él empujo a la guerra. Obligó a los servicios de inteligencia a preparar dossiers chapuceros. Presionó a su fiscal general para que cambiara de opinión antes de comparecer ante el gabinete. Todo esto consta en el informe. La cuestión es: ¿alguien responderá por eso, o se trata de un ejercicio meramente terapéutico?

JUAN GONZÁLEZ: ¿Y respecto de todo este asunto del liderazgo laborista en el Parlamento, en que se busca echar a Jeremy Corbyn, a pesar de que fue uno de los más elocuentes abogados de la antiguerra y a pesar de que la bases, el grueso de las bases, del Partido Laborista lo siguen apoyando?  

TARIQ ALI: Bueno, yo creo que esto es estrafalario. Algunos me han dicho que la razón de que intenten este golpe contra Jeremy en el Parlamento buscaba que no fuera él el líder del Partido Laborista en el momento en que se hiciera público el informe Chilcot. Veremos lo que dice él en la conferencia de prensa que tiene convocada para hoy. Pero yo creo que será muy duro. La ironía es que la mujer que presenta su candidatura a sucederle fue una partidaria de la Guerra de Irak. Ahora que tenemos una investigación judicial que dice lo que dice sobre la guerra, creo yo que es tiempo de que las bases laboristas comiencen un proceso para sacar del Parlamento a algunos de los más notorios belicistas. No representan a nadie ahora, sólo a un gabinete del pasado, a un gobierno que fue a la guerra. Y si miras algunas secuencias emitidas hoy por Channel 4 hoy, ves lo que dijo entonces Corbyn, lo que dijo entonces Benn, y lo comparas con lo que dijo Blair, te asombra recordar la manifiesta complacencia, la brutalidad con la que Blair se dirigió al Parlamento: “Hay algunos aquí que piensan que el cambio de régimen es malo”. Y Gordon Brown aplaudiendo con las orejas, así como Margaret Beckett, desde el otro lado: todos estos están ahora por la labor de librarse de Jeremy Corbyn. Yo espero que los miembros del Partido Laborista contraataquen, porque es precisamente contra este tipo de cosas que Corbyn ha venido combatiendo a la derecha infiltrada en el Partido Laborista.

AMY GOODMAN: Sami Ramadani, tú estás en el comité directivo de Coalición Stop de War, amiga del líder de la oposición Jeremy Corbyn. Esta ofensiva contra él centrada en el voto Brexit, al que él se opuso como líder de la oposición, y también aquí mismo, en Democracy Now, hace unas semanas, cuando se manifestó contra la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea… Esta ofensiva… ¿qué crees tú que hay detrás de esta ofensiva

SAMI RAMADANI: Realmente, yo siento –y probablemente Tariq compartirá eso conmigo— que están verdaderamente preocupados por la posibilidad de que Jeremy Corbyn pueda al Partido Laborista a la victoria en las próximas elecciones. Les aterroriza esa perspectiva. Observan las últimas cuatro elecciones parciales registradas desde que Corbyn fue elegido, y todas las ganó con holgada mayoría. De hecho, en la última, dobló la mayoría laborista. Y luego miran los resultados de las elecciones locales, y también en ellas le ha ido muy bien. Están verdaderamente preocupados: si gana ¿qué será de ellos? ¿Les pasarán factura…

AMY GOODMAN: ¿Les preocupa que pueda llegar a ser Primer Ministro?

SAMI RAMADANI: …les pasarán factura sus antecedentes políticos como partidarios de la Guerra de Irak, como co-votantes con los Tories en asuntos de capital importancia, como las políticas de bienestar conservadoras o las políticas neocon aplicadas por los Tories? Parecen prevaricar o allanarse a las exigencias conservadoras, etc. Y su abandono de las comunidades de clase trabajadora durante 20, 25 años: el gobierno de Margarett Thatcher destruyó un sinfín de comunidades de clase trabajadora, y la dirección del Nuevo Laborismo bajo Tony Blair simplemente prosiguió esas políticas de abandono de las comunidades de clase trabajadora, con el resultado de que muchas de ellas, desilusionadas y deprimidas, incluso llegaron a votar por o con el UKIP, un partido de extrema derecha…

JUAN GONZÁLEZ: En Irak el número de víctimas registrado el pasado sábado tras el atentado con coche-bomba en Bagdad ha llegado a 250, lo que lo convierte en el más mortífero de su género desde la invasión estadounidense en 2003. Me gustaría volver al antiguo Primer Ministro Tony Blair. En noviembre pasado reconoció ante Fareed Zakaria –de la cadena CNN— que había “elementos de verdad” en la afirmación de que derrocar a Saddam Hussein desempeñó un papel en la creación del ISIS. Escuchen:

– FAREED ZAKARIA: Cuando se observa el auge del ISIS, mucha gente apunta a la invasión de Irak como causa principal. ¿Qué tiene usted que decir a eso?

– TONY BLAIR: Yo creo que hay elementos de verdad en ello. Pero, una vez más, creo que tenemos que ser extremadamente cautos aquí, porque, si no, nos equivocaríamos respecto de lo que está pasando ahora mismo en Irak y en Siria. Usted no puede decir, obviamente, que quienes derrocamos a Saddam no tenemos ninguna responsabilidad en la situación de 2015.”

JUAN GONZÁLEZ: Sami Ramadani, ¿qué tienes que decir de esas declaraciones y del reciente atentado en Bagdad y de la situación general en Irak hoy, 13 años después del comienzo de la guerra?

SAMI RAMADANI: Pues, por lo pronto, que tengo que contener mi indignación, porque escuchar a Tony Blair pontificando aquí sobre su papel en esa guerra genocida tiene que indignar a cualquier ser humano que guarde un poco de humanidad. Tras toda esta muerte y destrucción, ahí lo tienes apoltronado y tratando de justificar el hecho de que a partir de 2003 se llevara el terrorismo a Irak, todos esos llamados líderes del ISIS… Dicho sea de paso: el ISIS era al-Quaeda en Irak. Era su nombre oficial. Y sabemos que al-Quaeda se fundó en Afganistán con la ayuda de la CIA y el apoyo de Gran Bretaña, etc. Pero, como suele ocurrir, algunas de estas organizaciones terroristas favorecidas y armadas por ellos terminan ocasionalmente mordiendo la mano que les da de comer.

Pero eso no altera la imagen estratégica de que prácticamente todos los iraquíes, incluso muchos de los que apoyaron la invasión y la ocupación, dan testimonio de que las fuerzas de ocupación –británicas, no menos que norteamericanas— estimularon el terrorismo. Y la miríada de organizaciones terroristas existentes ahora se vio también favorecida por las potencias regionales: Arabia Saudí, Quatar, Turquía… Son todas aliadas de los EEUU. Fundaron esas organizaciones. Les suministraron armas. Turquía llegó gradualmente a ser la base logística de esas organizaciones terroristas. Unos 30.000 combatientes, según Naciones Unidas, llegaron procedentes de 80 países distintos de todos los rincones del globo. Combatientes entrenados, el grueso de ellos. Procedentes de Chechenia, de Libia, de Túnez, de Arabia Saudita, etc. Y la CIA, como han revelado The New York Times, como ha revelado Seymour Hersh y como han puesto en evidencia tantas y tantas fuentes de todo punto fiables, la CIA, digo, coordinaba buena parte de eso desde Turquía.

Y escuchar ahora a Tony Blair tratando de disociarse a sí mismo y a George Bush y a quienes tomaban decisiones políticas de la proliferación de grupos terroristas vesánicos en Irak… Realmente, si preguntas a los iraquíes, te dicen que seguimos en guerra. La invasión y ocupación del país en 2003 no ha terminado. Este terrorismo es la continuación de aquella guerra. Porque ellos ven esas organizaciones terroristas como un brazo de la misma invasión y de la misma ocupación del país. Siguen dividiendo e imperando. Siguen buscando dominar Irak, porque el pueblo iraquí tiene una gran historia de lucha por la independencia, por el progreso, incluso por el socialismo…

AMY GOODMAN: Sami Ramadani…

SAMI RAMADANI: … y no pueden controlar tan fácilmente el país, el terrorismo les sirve.

AMY GOODMAN: Sami y Tariq, quiero que escuchéis una secuencia de Donald Trump grabada ayer en Raleigh, Carolina del Norte, hablando de Saddam Hussein:

DONALD TRUMP: Saddam Hussein fue un mal chico. ¿Vale? Fue un mal chico, realmente malo. Pero ¿sabéis qué hizo bien? Mató terroristas. Y lo hizo muy bien. No les leían los derechos. No dialogaban con ellos. Eran terroristas. Punto. Hoy, Irak es Harvard para el terrorismo. ¿Quieres ser terrorista? ¡Vete a Irak! Es como Harvard.”

AMY GOODMAN: Eso decía ayer Donald Trump. Tariq, ¿qué dices a eso?

TARIQ ALI: Bueno, ya ves, ¿cómo se puede negar la verdad de lo que está diciendo? La BBC emitió ayer una entrevista filmada con un chico que había ayudado al derribo de la estatua de Saddam Hussein, un acontecimiento publicitariamente escenificado, Amy, como sabes, inmediatamente después de la ocupación de Bagdad. Ese muchacho salió ayer en la BBC y dijo que se avergonzaba de lo que hizo. Quiere disculparse. Dijo: “Saddam mató a familiares míos, pero la vida, la vida cotidiana en Irak era con él mucho mejor que ahora”. El grueso de los iraquíes, incluidos los que odiaban y sufrieron a Saddam, dicen que la vida era mucho mejor con él que bajo la ocupación y actualmente.

Así que Trump no anda errado, y precisamente porque es capaz de decir cosas como ésta y Clinton, no, porque su cónyuge estuvo implicado como presidente en las sanciones contra Irak… Madeleine Albright [Secretaria de Estado con Clinton] defendió la muerte de medio millón de niños causada por las sanciones… Así que, ¿qué se puede decir? Y otra cosa que vale la pena recordar: todos dicen ahora que cometieron errores en Irak. Pues bien; han cometido los mismos y aun peores errores en Libia. Los están cometiendo ahora mismo en Siria. No hacen nada para detener la invasión saudí del Yemen o la ocupación saudí de Bahrain. Y luego pretenden ser un poco más humildes: “No volveremos a cometer los mismos errores”. Pues los están cometiendo a la vista de todos en Occidente.

*Fuente: Sin Permiso

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