FBI asesina a líder portorriqueño

El gobierno de Estados Unidos asesina a un líder independentista portorriqueño

Decenas de agentes federales norteamericanos y al menos dos helicópteros, participaron en la operación durante la cual fue cercada la vivienda donde se alojaba Ojeda Ríos, líder del Ejército Popular Boricua. Esto sucedió el viernes 23 en la pequeña localidad de Hormigueros de poco más de 16 mil habitantes, en el oeste de la isla. Aunque algunas fuentes indicaron que en el lugar se realizaba una reunión con la presencia de otros dirigentes del movimiento, al parecer Ojeda se encontraba únicamente acompañado por su esposa.
 

La orden era asesinarle
Según indicó el corresponsal del diario La Prensa de la comunidad hispana en Nueva York, el agente especial del FBI Luis Fraticelli indicó que los agentes ingresaron a la casa de Ojeda destrozando el portón con su vehículo. Según su propio relato, el líder independentista se defendió disparando con una pistola con la que hirió a un agente. Tras ese tiroteo, salió al exterior su esposa, Elma Beatriz Rosado que fue detenida. Fraticelli del FBI, precisó que Ojeda Ríos al advertir el cerco federal dijo que estaba dispuesto a negociar su detención, siempre que se hiciera a través de un periodista cuya identidad no fue revelada. Y añadió que "el FBI se negó, porque esas eran sus órdenes" y a partir de allí se produjeron otros dos tiroteos.  Informaciones posteriores indican que Ojeda solo hizo tres disparos, hasta ser alcanzado por los francotiradores especializados que rodeaban la finca.
 
Quién era Filiberto Ojeda
Filiberto Ojeda, que tenía 72 años, era el líder natural del Ejército Popular Boricua, también conocido como "Los Macheteros".
A fines de los años 70 el E.P.B. realizó varias acciones violentas, entre ellas el robo de 7 millones de dólares de la Wells Fargo, en West Hartford para financiar la lucha independentista, contraria al "status" de "Estado Libre Asociado" con el cual Puerto Rico mantiene su relación y dependencia con Estados Unidos. También se utilizó ese dinero para repartir alimentos y medicinas entre los sectores empobrecidos de Puerto Rico. El E.B.P. tuvo luego otras esporádicas pero espectaculares operaciones que básicamente pretendían un papel propagandístico. Desde hacía años se le otorgaba a este movimiento un papel testimonial y no se le identificaba con acciones violentas. 
 
Ojeda, que fue el destacado trompetista de una recordada banda musical, "La Sonora Ponceña", dejó su profesión para entregarse a la lucha independentista. Pasó 15 años en la clandestinidad, desde 1970 hasta su arresto en 1985. Volvió a esa condición en 1990 al despojarse del grillete electrónico que le habían colocado en una pierna tras liberarle bajo fianza.  Desde entonces fue buscado intensamente por el FBI que llegó a ofrecer medio millón de dólares por la información que permitiera su captura "vivo o muerto" .
 
Su figura volvió a cobrar un fuerte protagonismo tras una entrevista reciente que le hizo el periodista José Elías Torres, director de noticias de la emisora WPAB de la sureña ciudad de Ponce. "Su difusión, recibió una inusitada reacción de respaldo del público, que llamó desde todos los puntos del país", reveló Torres.
 
En esa entrevista, Ojeda llamaba fundamentalmente a la unidad de todos los independentistas, fueran de la tendencia que fueran. También afirmaba que "Mientras Puerto Rico sea colonia la lucha armada tiene vigencia", y añadía: "mientras la isla no sea libre y viva la opresión que está viviendo y los puertorriqueños estemos sufriendo toda esta represión política, ideológica y cultural de parte de los colonialistas, la lucha armada es vital e importante."  No descartaba sin embargo otras formas de lucha. Si bien afirmaba no creer en la vía electoral para lograr la independencia como tal, sostenía que también en ese tipo de lucha se logran cosas muy importantes.
 
Ojeda en su entrevista, insistió en la necesidad de unidad del movimiento independentista y de la necesaria tarea de educar y orientar al pueblo. Explicó que desde su punto de vista, la situación por la que atraviesa Puerto Rico se debe a la crisis del capitalismo y de la colonia, pero que para resolver eso, el país tiene que estar consciente de que habrá que organizarse y que hará falta sacrificio.
 
Con respecto al panorama de América Latina, el líder asesinado por el FBI calificó a los tratados "de libre comercio" propiciados por Estados Unidos como una "tremenda porquería", porque "elimina la posibilidad de que los países se defiendan y desarrollen".
Al comentar la entrevista, el periodista dijo que en los últimos años Ojeda había ido ganando mucho respeto, algo que -señaló – confirma la reacción favorable del público a sus declaraciones.
 
Una operación casi clandestina
Los vecinos de la localidad de Hormigueros, indican que decenas de agentes federales fuertemente armados, apoyados por varios vehículos y dos helicópteros cercaron un amplio perímetro en torno a la vivienda donde luego se supo que fue asesinado Ojeda.  Indicaron que antes del ataque fueron cortados los servicios de teléfonos y de energía eléctrica, y vedado el paso a los propios pobladores. Hasta controlaron el espacio aéreo impidiendo que un helicóptero alquilado por periodistas pudiera acercarse al lugar.
 
El jefe de la policía puertorriqueña, Pedro Toledo, fue uno de los primeros altos cargos del "Estado Libre Asociado" en admitir que se enteró de la operación de los agentes de asalto del FBI norteamericano horas después de que se hubiera iniciado.

El Ministro de Justicia, Roberto Sánchez Ramos reconoció que ni la fiscalía estadounidense en Pto. Rico, ni el FBI le habían  informado de lo ocurrido.
 
Tampoco tienen las autoridades de la isla información sobre el desarrollo del operativo. Todo indica que pasaron casi 24 horas entre la entrada violenta de los federales y los disparos, y el momento en que aquellos ingresaron a la finca donde al parecer únicamente encontraron el cadáver de Ojeda. El agente del FBI Luis Fraticelli dijo que "cree" que el líder independentista recibió un tiro en el hombro y otro en la clavícula.
 
El propio gobernador, Aníbal Acevedo Vilá dijo públicamente que sospechaba que Filiberto Ojeda podía haber muerto por no haber recibido atención médica tras ser baleado por los agentes federales norteamericanos. "El país tiene que saber si esta persona murió en el acto, añadió, o si es cierta la sospecha que muchos tenemos de que esta persona fue herida, y que se podría haber salvado si hubieran permitido que recibiera atención."  Anunció que se practicaría una autopsia para averiguarlo. El gobernador dijo sentirse indignado por los pocos datos recibidos del gobierno estadounidense sobre estos sucesos.
 
La autopsia confirma que murió desangrado
El Dr. Héctor Pesquera, uno de los médicos que participó con patólogos del Instituto de Ciencias Forenses de Río Piedras en la autopsia , afirmó a la agencia española EFE que Filiberto Ojeda Ríos murió desangrado luego de ser tiroteado por agentes del FBI. Relató que el líder independentista presenta una herida de bala por debajo de la clavícula, que le atravesó y salió por la espalda, afectando el pulmón derecho. Añadió que las ropas que llevaban estaban empapadas en sangre. El Dr. Pesquera añadió que "en opinión de los patólogos, Filiberto no murió inmediatamente, aunque no pueden calcular el tiempo que transcurrió hasta su fallecimiento."  Añadió que a su juicio, " Ojeda murió desangrado por la perforación de un órgano".  Y precisó: "Lo que yo ví como médico fue que lo dejaron desangrar, no era una herida de bala para matarte en el acto".
 
Reacciones populares
Las cadenas radiales del país difundieron programaciones especiales sobre el grave suceso,  y dieron paso a las expresiones de la audiencia. En su gran mayoría coincidían en denunciar como un abuso y un crimen la muerte de Ojeda. En diversos lugares públicos aparecieron pintadas que denunciaban "FBI asesinos".  Las distintas corrientes independentistas parecieron dejar de lado sus antiguas diferencias y coincidieron en denunciar el crimen.  El periódico "Claridad", que responde a una de estas tendencias, convocó una vigilia frente al Tribunal Federal, que congregó a una multitud que coreaba el nombre de Filiberto e insultaba a los agentes federales.
El líder del Frente Socialista, Jorge Farinacci, que fue compañero de Ojeda en el E.P.B. mostró su indignación y afirmó "Este pueblo sabe luchar y nos vamos a enfrentar a ellos".  "EEUU -añadió –  escogió la fecha del 23 de septiembre para cometer un acto de terrorismo, para el asesinato del compatriota Filiberto, para tratar de intimidar al movimiento independentista puertorriqueño, para demostrar que ellos son los dueños de Puerto Rico, y que para Puerto Rico el camino de la libertad está vedado".
 
Por su parte, el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano, denunció que el FBI tiene preparadas 125 órdenes de arresto en lo que sería una verdadera "cacería" de independentistas en todo Puerto Rico. Su dirigente Julio Muriente afirmó:  "agencias de Estados Unidos se han manchado las manos con la sangre de un patriota puertorriqueño".Y añadió: "Filiberto significa el orgullo de ser, la seguridad de ser nación, tener los cojones para enfrentar a los norteamericanos". 
 
Antonio Camacho Negrón, uno de los miembros de los "Macheteros" que cumplieron sentencia por el robo al banco Wells Fargo en los años 70, dijo que el FBI envió un "pelotón de fusilamiento" contra Filiberto Ojeda en la fecha patria más importante para el independentismo boricua. En ningún momento las intenciones del FBI fueron las de arrestar a Ojeda Ríos, sino la de asesinarle.  Los federales están tratando de profanar nuestra historia, de herir la sensibilidad de nuestro pueblo, asesinando a una de sus figuras más queridas".
 
Describió a Ojeda Ríos como una persona excepcional, que a la vez de tener una profunda sensibilidad humana y talento como músico, tenía un autodominio que le permitió vivir muchos años en la clandestinidad. Es más fácil estar encarcelado que vivir en la clandestinidad, dijo Camacho Negrón que pasó mas de una década en prisión federal. La clandestinidad – añadió – es una de las vidas más duras que puede sufrir un ser humano".
 
Otras condenas
Sin embargo, el alcance del acto criminal del FBI,  puede medirse con más precisión en las declaraciones de las dos máximas figuras del movimiento partidario de la anexión total de Puerto Rico a los Estados Unidos, o sea los enemigos políticos más declarados de Filiberto Ojeda.  Thomas Rivera Schatz, secretario general del Partido Nuevo Progresista, afirmó que los agentes del FBI protagonizaron un espectáculo bochornoso e inaceptable".  "Un septuagenario ha logrado ridiculizar a las autoridades federales, no tan sólo por el tiempo que pudo evadirlos, sino por la incapacidad del FBI para arrestarlo".   El estratega anexionista Oreste Ramos, fue todavía más lejos y afirmó que "todo lo que digan y lo que hagan los independentistas se lo han ganado los federales, por haber cometido un asesinato en primer grado y un acto inmoral.  Y añadió:  "Nadie va a creer que un hombre de la edad y circunstancias de Ojeda Ríos, supere en armas y recursos al FBI". 
 
En Estados Unidos el asambleísta de El Bronx, José Rivera, reivindicó la figura de Filiberto Ojeda. Añadió que esperaba que los congresistas José Serrano, Luis Gutiérrez y Nydia Velázquez, de origen portorriqueño, utilicen su posición en el Congreso de los Estados Unidos para reclamar una investigación.
 
El presidente del Colegio de Abogados de Puerto Rico, Julio Fontanet, denunció que además del asalto en sí, Puerto Rico ha sido víctima de un operativo de "desinformación" por parte del F.B.I.  La Asociación de Periodistas de Puerto Rico, se expresó en términos similares y reclamó que el FBI "cese y desista de los actos violatorios " a las libertades de prensa e información.
 
La Asociación americana de Juristas anunció que se propone preparar el expediente para someter el caso de la muerte de Ojeda Ríos al Tribunal Penal Internacional.
 
El Arzobispo de San Juan de Puerto Rico, Monseñor Roberto González, dijo sentirse "indignado, consternado y triste" por el asesinato. Expresó sus sentimientos durante un oficio religioso que se realizaba por las víctimas de los huracanes en Estados Unidos, al que asistían también autoridades y el propio gobernador Aníbal Acevedo.
 
Emisoras de radio en Puerto Rico, indicaron que este acto fue planificado con alevosía y lo consideran de tipo terrorista (Terrorismo: sucesión de actos para producir terror)  en contra de la voluntad independentista en el día del Grito de Lares. Un acto terrorista con el sello de la Casa Blanca.  No olvidemos que el FBI – ejecutor del operativo – depende del Departamento de Justicia del gobierno de George Bush.
 
La entrega del cadáver de Ojeda
La indignación popular fue creciendo ante la demora para que el cadáver del líder asesinado fuera entregado a sus familares. Finalmente, y quizás para evitar que aumentaran y se extendieran las protestas, el gobierno autorizó al Instituto de Ciencias Forenses para que diera ese paso. Cientos de simpatizantes independentistas con banderas portorriqueñas en sus manos hicieron dos filas en la calle para permitir el paso del vehículo que transportaba el cuerpo del dirigente. Algunos de ellos, llorando, entonaron el himno revolucionario de Puerto Rico.
 
También recuperó su libertad, por "falta de cargos", la viuda del líder asesinado, Elma Beatriz Rosado, quien aparecía abatida pero serena rodeada de familiares, amigos y simpatizantes. Uno de los cuatro hijos de Ojeda, precisamente quien lleva el nombre de su padre, Filiberto, exhortó a mantener la serenidad. "El pueblo puertorriqueño tiene que convertir todo esto, en un proceso de organización y de conciencia", dijo. "No deben responder a la provocación federal, bien implementada y coordinada, que a todas luces busca provocar una respuesta violenta, desorganizada".  Convocó a todos los portorriqueños a unirse para salir del yugo colonial.
 
Otro de sus hijos, Wilberto, afirmó: " mi padre no era un criminal;  era una persona fiel a su familia y a sus ideales. A ellos dedicó toda su vida".  Dos de sus ocho nietos, también reclamaron ante la prensa que se haga justicia.
 
Mientras en San Juan y otras ciudades de Puerto Rico, se producían manifestaciones de protesta por el asesinato de Ojeda Ríos, fuentes allegadas a los sectores independentistas anunciaron que su cuerpo será velado en el Ateneo Puertorriqueño, en un acto al que podrán asistir todos los ciudadanos, y será sepultado el martes en el cementerio del barrio Río Blanco en Naguabo, su lugar de nacimiento.
 
Mensaje póstumo
La fecha elegida para el asesinato coincidió con la celebración del Grito de Lares que conmemora el intento frustrado de proclamar la primera república independiente de Puerto Rico en 1868.  Esta circunstancia determinó que mientras los federales consumaban el operativo criminal en Hormigueros, en la tribuna del acto se difundiera el mensaje grabado que como cada 23 de septiembre el  líder independentista hacía llegar a sus organizadores.
 
En ése, el último mensaje a su pueblo, Ojeda elogió al presidente de la república Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez y al líder cubano Fidel Castro por la política de integración regional que impulsan. También hace un llamamiento a la unidad, y afirmaba que "los sectores victimizados por la propaganda y mecanismos de compra de conciencia" que "han sido burlados en su buena fé y llevados a votar por partidos colonialistas que defienden que Puerto Rico siga siendo colonia de Estados Unidos", son "hermanos" y se debe reconocer que el Grito de Lares, también es de ellos. Ojeda afirmaba que "los traidores y los vendepatrias" no tienen lugar en la conmemoración, "pero todo aquel que respete el ideal de independencia, debe ser bienvenido a Lares".
 
Ojeda Ríos, que envió el mensaje desde la clandestinidad en la que se encontraba, dijo que a través de su historia el pueblo puertorriqueño ha sufrido las agresiones del "imperio norteamericano", al igual que las han sufrido otras naciones latinoamericanas.  "Han hecho uso de nuestro territorio como bastión militar como les ha dado gusto y gana, experimentando con sus armas biológicas y de experimentación masiva, y todo ello – añadió – con el supuesto consentimiento legalizado de lo que fue la reforma mayor, que es el Estado Libre Asociado".
 
"Se han apoderado del comercio interno puertorriqueño, arruinando a los nacionales con la instalación de sus grandes centros comerciales y megatiendas; se han convertido en los controladores y dueños de nuestra industria con sus farmacéuticas y fábricas de productos electrónicos; han destruido, de manera premeditada, nuestra autoestima como pueblo mientras fortalecen un sentido individualista, desvalorizando el espíritu colectivo como nación.  Ahí reside el fundamento psicológico de la gran división existente en todo nuestro pueblo", expresó Ojeda Ríos. "Es por eso, agregó, que los independentistas "tenemos que ser los que ayudemos a profundizar en el pueblo la conciencia patriótica, defensiva y salvadora de nuestra nación". Sin embargo, para Ojeda Ríos el independentismo ha caído "en trampas dedicando muchos esfuerzos a tonterías divisionistas, mientras en Washington se mueren de risa".

Sus últimas palabras
Afirmó luego Ojeda en su mensaje póstumo que se convierte en testamento político:“Existe algo en común entre todos los sectores sociales que he mencionado, y es que todos somos independentistas. Todos tenemos una visión y entendimiento de nuestra realidad colonial determinada por unos objetivos finales al igual que por esos intereses de clase. Esa es parte de nuestra realidad. Pero lo más importante, lo táctica y estratégicamente fundamental, es que todos somos independentistas y nos corresponde a todos luchar por la independencia ahora. Lo que hagamos cuando nuestra patria sea libre y soberana, lo podemos discutir al triunfar, cuando hagamos nuestra Asamblea Constituyente para definir nuestro sistema político, económico y social"
 
"Ahora tenemos que luchar juntos, cada unos de nosotros, en el espacio que entienda como el correcto para el desarrollo de sus ideas. Lo menos que podemos hacer todos es intentar comprendernos y respetar esos espacios, lo que no quiere decir que estemos exentos de opinar respecto a nuestras particulares concepciones y, hacerlo con el mayor respeto y en el foro que pueda ser creado para esos debates ideológicos de futuro, al igual que saber llevar nuestras concepciones a quien tiene la última palabra, que es nuestro pueblo”.
 
En este liderazgo, en esta coherencia, en esta propuesta a su pueblo, está el verdadero "peligro" que llevó a la Casa Blanca a ordenar el asesinato de Filiberto Ojeda.
 
Confiemos en que sus últimas palabras convocando a la unidad portorriqueña y latinoamericana, sigan resonando como lo hicieron al ser difundidas en el acto del Grito de Lares, mientras el FBI le asesinaba en su finca de Hormigueros:
 
"En este día memorable, recordemos a nuestro Betances, a nuestro Ruiz Belvis, a nuestro querido Albizu y sigamos el camino por ellos señalado y gritando: ¡Que viva Puerto Rico libre! ¡Que viva la unidad independentista! ¡Que viva la unidad latinoamericana! ¡Hasta la victoria, siempre!".
 
Que su voz y su entrega, despierten las conciencias adormecidas o complacientes.
 

Enviado a PiensaChile por Redacción de SERPAL, Servicio de Prensa Alternativa

Fuentes: propias de SERPAL, periodistas portorriqueños, diarios "Primera Hora", "Claridad", "El Nuevo Día" de Puerto Rico y La Prensa de la comunidad hispana en Nueva York.

Artículo publicado en Noticias. Puedes guardar el enlace permanente para futuras consultas.

Política de comentarios

  • Por favor, sé breve.
  • Los comentarios no relacionados con el tema del artículo no serán publicados.
  • Si deseas publicar tus textos, por favor envíalos a nuestro correo redaccion@piensachile.com y nos pondremos con contacto contigo.