Ministerio del Deporte sugiere en Cuarentena: "Entrena en casa"
Este video es una bofetada y refleja la total desconsideración, altivez, altanería, arrogancia, soberbia, indiferencia, desdén, menosprecio, ultraje, de este gobierno con los millones de chilenos que no viven en casas de 500 m2, con jardín y parque, y que hoy sufren y padecen el hacinamiento y la escasez de recursos para alimentarse medianamente bien.
Señores del gobierno, recuerden que «Quien siembra vientos, cosecha tempestades» y ese mañana llegará. Recapaciten, si es que aún tienen algo de decencia y cordura.
La Dignidad llegará a ser regla de vida en nuestro país. ¡No lo olviden!
El racismo, el desprecio, la arrogancia del momiaje no ha cambiado o quizás ha aumentado
Vea la comparación de la conducta de la ‘gente bien‘ durante la Unidad Popular y en la actualidad.
Argentina: Reflexiones después del balotaje
Hay que comenzar señalando la tremenda tristeza que produce ver que este pueblo que protagonizó la heroica pueblada del 2001, que hizo temblar las estructuras de la institucionalidad burguesa, 15 años después haya optado por dos alternativas de derecha y entre ellas, ungió a la peor. Macri evidentemente ganó con millones de votos de trabajadores, lo que indica la nefasta influencia del kirchnerismo en el nivel de la consciencia popular, empujándola hacia la derecha. Humildes explotados que cansados de la mentira, el engaño, la soberbia, la prepotencia, el punterismo, la patota, la corrupción y la precarización laboral kirchnerista, se volcaron a la alternativa que visibilizaron como la única que podía derrotarlo, aunque esta fuese aún más de derecha.
Un país cautivo
El enriquecimiento ilícito, la codicia y la soberbia desde siempre han caracterizado a los poderosos empresarios y multimillonarios de Chile. Las excepciones a la regla son demasiado fortuitas y no logran desmentir esta patética realidad. Las grandes organizaciones patronales no son más que meros cenáculos para el conciliábulo de los delincuentes de cuello y corbata, como el país bien los identifica.
La soberbia de los ricos, el espionaje tecnológico y el hombre
Es posible imaginar que durante el siglo XVIII la gente miraba al cielo agradeciendo todo aquello que estaban descubriendo como si viniera de una inspiración divina, la extracción del petróleo, la lámpara de gas, el acero, la máquina a vapor de Watt, el primitivo motor de explosión de 2 tiempos y otros inventos permitieron al hombre levantar la cabeza de la tierra para empezar a dejar en segundo plano el viejo mundo de la agricultura que lo había sostenido.