„El traidor”, el libro de Anabel Hernández que documenta como los narcos controlan México
En el libro, publicado bajo el sello de la editorial Grijalbo, la periodista Anabel Hernández comparte algunos de los secretos mejor guardados del Cártel de Sinaloa, a los cuales accedió a través del abogado de Vicente Zambada Niebla, “Vicentillo”, hijo del capo máximo, que contrala el 80% del mercado mundial de la cocaína. En el libro se exhibe detalladamente cómo está estructurado el sistema interno que rige a la organización criminal, la violencia, los métodos para traficar droga y, por supuesto, el inmenso poder alcanzado por medio de la compra de políticos -incluídos presidentes-, empresarios y fuerzas del orden.
Una frase del libro, citando al jefe del cartel, dice kilos de verdad: “El gobierno siempre va a tener más balas, no tiene sentido pelearse con ellos, es mejor comprarlo”.
La paz de los ilusos
La calcopirita de cobre es un mineral frecuente de encontrar, y que tiene una sutil y dorada belleza: semeja el oro. De ahí viene su apodo: el oro de los ilusos o de los tontos, por cuanto han sido miles, los que dejándose llevar por su dorada apariencia lo han confundido con tan preciado metal y se han abocado a las fantasías más delirantes de riqueza.
Algo similar, sucede en el Chile de hoy. Hay quienes pregonan por una falsa paz, una paz de ilusos, y que los encandila como si fuera la promesa de un paraíso perdido.
La paz por la que pregonan está vacía de vacía de contenido y sólo apela a la fuerza de la represión y de las armas. Una paz que tiene indicadores o supuestos engañosos, apelando al orden y la tranquilidad, confundiendo el silenciar el clamor de las calles por justicia social y dignidad, con una verdadera solución y la construcción de un nuevo pacto social en el que se respete al ser humano por lo que es y no por lo que tiene.
Las fuerzas policiales y militares represivas, son un peligro para la democracia
En los 30 años de gobiernos democráticos (democracia tutelada), las Fuerzas Armadas y Carabineros no formaron parte o, no los incluyeron, en el proceso de modernización del Estado, ni tampoco tomaron parte en el proceso de reformas y cambios políticos democráticos. Los cambios realizados en las instituciones armadas y en la policía, tal y como lo propone hoy el gobierno de Piñera, en medio de la crisis social que estamos viviendo, fueron para modernizar el material de guerra en el Ejército y, en Carabineros, para militarizar la seguridad ciudadana, modernizar la capacidad de represión, lo que hoy le es útil a un gobierno deslegitimado, con apenas un 4% de apoyo ciudadano, para contener este estallido social y salvar a punta palos al sistema y al gobierno actual.
Piensen Ustedes
Un graffiti en Santiago: «Cuidan + al Mall ke a los niños del Sename».
De qué nos sirvieron las horas de Historia. De qué nos sirvió el informe Valech. De qué nos sirvió el Museo de la memoria. De qué nos sirvió el Juez Garzón.
De qué nos sirvieron Machuca, los documentales, los testimonios, las conmemoraciones para los 40 años del Golpe. De qué nos sirvió decir “para que nunca más en Chile”. De qué nos sirvió la lucha, la muerte, las desapariciones de todos esos hombres y mujeres del pasado, si bastó que un grupo de estudiantes saltara un torniquete en protesta por años de abuso, para retroceder 46 años y repetirlo todo. Como si no hubiera sido suficiente.
Chile: Estado infractor y en deuda con la verdad, la justicia y la reparación en Derechos Humanos
Hoy, en el aniversario número 69 de la declaración del Día Internacional de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (establecido en 1950 para celebrar el establecimiento de la Declaración Universal de los DDHH de 1948), el Presidente Piñera defendió el rol del estado después de 1989 en este terreno. Emocionado, el mandatario, recordó las palabras del Presidente Aylwin de que “nunca más” deberían violarse los derechos humanos en Chile, después de la dictadura cívico-militar. Irónico que el presidente levante esas falsas esperanzas de Aylwin, cuando hemos vivido, continuamente, en todo el período posterior a Pinochet, viviendo dichas violaciones. Y, en nuestros días, a partir de la revuelta popular del 18 de octubre de 2019, estas violaciones se han multiplicado y han sido documentadas profusamente.
La grave amenaza de los narcos
Lo único que me queda por hoy es suplicarles a quienes marchan pacíficamente y también a los partidos políticos, que se alejen de la violencia, los incendios y los saqueos, que no los aplaudan, que los rechacen con fuerza, que denuncien y, sobre todo, que sepan distinguir el quién es quién de este caótico escenario, que no lo vean todo con la blanca pureza de las reivindicaciones o el negro color del Gobierno y sus secuaces carabineros. Entremedio, hay muchas tonalidades de gris y por ahí se nos está infiltrando un poder narco que nos podría dejar un paso más cerca de un Estado fallido.
Resumen noticioso latinoamericano. Continúan las protestas en Colombia
– Evo Morales será jefe de camapaña del MAS en las elecciones generales del 2020
– Un día más de protestas en Bogotá, esta vez con artistas protagonizando el concierto «Un canto por Colombia». En la semana fracasó en dos oportunidades el diálogo para llegar a un acuerdo. El índice de aprobación de Ivan Duque ya es muy baja.
La Crisis del Abandono y Revuelta Social: Una Perspectiva Feminista
El pueblo está descontento, se siente abandonado, es infeliz y eso duele. Lo cierto es que el pueblo, por una u otra razón, se siente abandonado por el sistema. Un gran segmento de la población ha crecido en la violencia y, de acuerdo a sus propias consignas y graffitis, consideran que el uso de la violencia es legítimo, pues han sido abusados durante décadas.
Pero, también, esta crisis se ancla en factores másprofundos, son históricos e incluso inconscientes. Entonces, las preguntas que quisiera plantearles ¿De dónde viene el abandono? ¿El abandono es una ausencia o una pérdida? ¿Será que esta crisis, nos está develando todoel abandono del cual hemos sido construídos?
«La sociedad sin miedo es la posibilidad concreta, inmediata, de la sociedad democrática»
La sociedad sin miedo es la posibilidad concreta, inmediata, de la sociedad democrática. El miedo ha sido el instrumento fundamental con el que una casta política hereditaria. ha podido gobernar sobre una mayoría de la población, a la que excluído de las decisiones fundamentales y de la producción y el reparto de la riqueza.
Diagnóstico errado
La tutela –fenómeno que ya vive el pueblo de Chile, que no es soberano sino un cuerpo tutelado– es la autoridad que se confiere a quien ejerce derechos en lugar y nombre de un incapaz civil.
Esa es la tesis que sostuve frente a Pablo Ruiz-Tagle (ahora decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile) en un debate en la sede central de la Universidad Católica en el año 2009: el pueblo de Chile es tratado como “un incapaz civil”, o sea alguien que padece de una enfermedad mental de carácter persistente que le impide gobernar su persona o sus bienes por sí misma.
La tutela la ejerce la costra política parasitaria que hace de tutor, de procónsul. Esa que pretende, una vez más, sustituir al pueblo de Chile en el ejercicio de su irrenunciable soberanía.
Lo suyo, lo de la Concertación y buena parte del Frente amplio, no es “convergencia” de ideas admitiendo que tengan alguna: es sumisión, servidumbre, “vassalisation”.
Desde luego nadie les pide que se sacrifiquen en el altar de la Patria, ni que derramen una gota de su sangre por los derechos del pueblo de Chile. Para eso hace falta llamarse Salvador Allende.
Simplemente queremos que dejen de ser los perros de presa del empresariado.