Memoria y justicia: El caso del general chileno Carlos Prats
Juan Gelman, el gran poeta argentino, escribió: ‘Es difícil reconstruir lo que pasó, la verdad de la memoria lucha contra la memoria de la verdad. Han pasado años, los muertos y los odios se amontonan, el exilio es una vaca que puede dar leche envenenada, al menos algunos parecen alimentados así‘.
El mando
Los políticos de gobierno prohibieron el paso de la marcha en recuerdo del presidente revolucionario por el costado del edificio que ocupan donde murió. Muchos de ellos entonces aparecían a su lado levantando el puño y otros ejecutaban los pasos del plan para llegar a esa mañana de crimen. El argumento de autoridad fue una bomba incendiaria pequeña, sin sentido, lanzada contra una ventana el año anterior. Un peligro que calificaron de grande con ultraje al palacio presidencial que no podía repetirse.
La Insolencia de la Clase Política
El régimen político establece que, presentadas dos listas o pactos o conglomerados o bloques, si en una circunscripción electoral (Chile tiene 19) la primera mayoría electoral la obtiene digamos el Pacto 1, el segundo candidato elegido (porque cada circunscripción sólo elige a dos legisladores senatoriales, por ejemplo) es automáticamente el primer candidato del Pacto 2, independientemente de la votación efectiva, a menos que el segundo candidato del Pacto 1 doble la votación del primer candidato del Pacto 2.
¿Qué Hacer?
En esta estructura política [del sistema binominal], el bloque de extrema derecha tendrá prácticamente siempre la mitad del mango de la sartén, así voten los ciudadanos una y otra vez contra ellos. Esos senadores de derechas no son elegidos; son simplemente impuestos por la estructura política. Recuerden que en 1989 el candidato de extrema derecha Jaime Guzmán fue ‘elegido’ con el 17 por ciento de los votos; y el candidato demócrata que logró el 30 por ciento del apoyo ciudadano, no fue elegido. Esto de democracia no tiene nada. Es una ridícula farsa de la que ningún chileno puede sentirse orgulloso. Es una democracia contaminada por el nepotismo.
Diez Consejos para los Militantes de Izquierda
3. NO SE AVERGüENCE DE CREER EN EL SOCIALISMO
Abogado Boris Paredes: «Instituto de Derechos Humanos se convertirá en instrumento de impunidad»
– No creo que el Gobierno se haya equivocado. Lo que pasa es que aquí se están diciendo cosas que no son ciertas, como que no se a va afectar en nada la actuación del Programa de Derechos Humanos y eso es falso, por ignorancia o por mala fe, eso no lo calificamos. Lo que sí sabemos es que cuando salga este proyecto al otro día nos van a estar dejando fuera de las causas de derechos humanos.
La soledad de Gualeguaychú
En todos los tiempos, los precursores la pasan mal. Como portadores de lo que puede venir, suelen ser enjuiciados por extemporáneos. En el mejor de los casos, inoportunos, anticipados, improcedentes. En el peor, delirantes, locos, peligrosos, desestabilizadores. De alguna manera, al mostrarnos lo que los demás no queremos ver, los precursores –seres individuales o colectivos sociales- molestan y, por eso mismo, son apartados, estigmatizados, maldecidos. La soledad, es su condena.
Ingresamos para ganar: para demostrar que con la fuerza de los trabajadores organizados no se juega
Llegamos [desde Talcahuano] con muchos compañeros heridos, ulceras varicosas reventadas, pies reventados, hipertensión, neumonías, pero allí estábamos marchando por la Alameda hacia La Moneda, marchando con la CUT el 29, encerrando al ex presidente Patricio Aylwin y obligándolo a hablar sobre nosotros. Reuniéndonos con senadores y diputados y lo más importante reuniéndonos con los pobladores, con las infinitas corrientes partidarias extraparlamentarias, dando el golpe final al poder, con la toma por la fuerza del Palacio Aristia con la guardia y carabineros incluidos. Se rompieron las puertas y los vidrios e ingresamos para ganar: para demostrar que con la fuerza de los trabajadores organizados no se juega.
Diego Portales se niega a penetrar en el «peso de la noche»
Hoy la Presidenta de la República tiene tanto poder como en el período de los decenios, con la sola diferencia de que dura sólo cuatro años en el poder. El parlamento es elegido por un sistema espúreo, el binominal, la mayoría son “vitalicios” y otros sin competencia, como ocurrió, entre otros casos, con Eduardo Frei Ruiz-Tagle y Andrés Allamand, en la última elección. Mientras no destruyamos el resorte de la máquina, Chile seguirá siendo el país autoritario que alababan Bolívar y San Martín, es decir, un país de borregos; Con razón, don Diego Portales, aquel mandón del siglo XIX, no puede aún descansar en paz, mientras “el peso de la noche” no se disipe y amanezca un Chile libre.