27 de febrero de 1933: Incendio del edificio del Reichstag (Parlamento alemán)
por Martín Fischer (Berlín, Alemania)
3 años atrás 7 min lectura
El 27 de febrero un incendio debora el edificio del Reichstag, el Parlamento alemán en Berlín. La policía detiene al que les parece que es el responsable del incendio: un jovén obrero holándes de nombre Marinus van der Lubbe. Este joven obrero, como miles de otros obreros, está cesante y por eso vino a Alemania, buscando trabajo, es decir, es joven, obrero y migrante, más tarde la policía dice que además es comunista. Curiosamente, el fuego prendió con una rapidez inusitada, partiendo por una gran sala central, desde la cual subió el fuego y el calor hizo estallar la gran cúpula de vidrio que coronaba el edificio, creandose así un «efecto chiminea» que produjo un gran tiraje de aire que expandió el fuego con rapidez por todo el edificio.
El incendio ocurre apenas un mes despues que Adolf Hitler ha sido nombrado Canciller de la República de Weimar. el 28 de enero de 1933. A esa fecha la joven república ya había atravesado una fase de crisis económica, política y social que duró casi cuatro años. Una de las principales causas de los problemas había sido la crisis económica mundial de 1929. Sobre todo, el rápido aumento del desempleo, que supuso un desafío para los sistemas democráticos de todo el mundo. La crisis también desestabilizó a la República de Weimar, que ya venía lastrada por las elevadas obligaciones de reparación impuestas por el Tratado de Versalles, al finalizar la I Guerra Mundial y que impuso a Alemania condiciones muy duras. Además, amplios sectores de la sociedad negaban todo apoyo a los esfuerzos por levantar la economía del país.
Asi pues, el incendio ocurre 1 mes despues de que los nazis habían recibido el poder de manos del Hindenburg, Y los líderes de ese partido utilizan el incendio como excusa para tomar venganza con sus principales oponentes políticos: los comunistas. Hitler plantea a su gabinete que el incendio ha sido provocado como parte de un plan de golpe de estado. Por lo tanto, el presidente del gobierno, Paul von Hindenburg, declara el estado de emergencia. La llamada «Ordenanza contra el incendio del Reichstag» limitando casi totalmente las libertades y los derechos de la población, sentandose así las bases para lo que sería la dictadura nazi.
El incendio del Reichstag: el plan de Adolf Hitler para acabar con la democracia alemana
A día de hoy, 90 años después, todavía no se sabe quien provocó el incendio. Eso sí, el Gobierno de Adolf Hitler culpabilizó, desde el primer momento, a Marinus van der Lubbe, un comunista neerlandés
A las 21:14 horas del 27 de febrero de 1933 se produjo el Der Reichstagsbrand o el incendio del Reichstag. A día de hoy, 90 años después, todavía no se sabe quien provocó el incendio. Eso sí, el Gobierno de Adolf Hitler culpabilizó, desde el primer momento, a Marinus van der Lubbe, un comunista (NdR: no era comunista) neerlandés de 24 años. Su culpabilidad era estar cerca del lugar del incendio, ser extranjero y estar en el paro. Después de torturarlo, según se dijo, confesó todo lo que querían oír. Lo juzgaron y sentenciaron a muerte. Lubbe murió en la guillotina de la prisión de Leipzig el 10 de enero de 1934, tres días antes de cumplir los 25 años. Lo enterraron en una tumba sin nombre en el Südfriedhof. En 1981 se le declaró no culpable, bajo el argumento de que se había tratado de una operación de «bandera falsa» del Gobierno nazi y que van der Lubbe había sido su chivo expiatorio.

Acabar con las libertades
Entre los detenidos esos días, hay varios militantes comunistas, entre ellos Georgi Dimitrov, miembro del Comité central del Partido Comunistas búlgaro, el que es llevado a juicio en la ciudad de Leipzig. Sin defensa posible, Dimitrov se prepara en la prisión y enfrenta a sus jueces en juicio memorable, en el cual pasa de acusado a acusador de regimen dictatorial nazi, enfrentando a Göring provocando su ira y demostrando que las acusaciones no son más que una burda mentira.
Es tan evidente que el incendio fue una acción gestada y llevada a cabo por los nazis, para justificar la supresión de todas las libertades civiles y así poder desatar la represión contra todos aquellos que se oponían a sus afanes dictatoriales. Ya el 21 de marzo de 1933 ya fue inaugurado el Campo de Concentración Oranienburg, ciudad cercana a Berlin, con una gran zona industrial.
El 22 de marzo de 1933 se abre el campo de concentración de Dachau, cerca de Munich y ese día llegan allí los primeros transportes de prisioneros. Su emplazamiento tiene lugar en una antigua fábrica de pólvora y municiones, ya en desuso.
En todos los primero campos de concentración creados, los primeros prisioneros son militantes del partido comunista, dirigentes políticos y sindicales. Son decenas de miles los prisioneros encerrados en esos campos ya en los primeros meses de la dictadura. Posteriormente llegaran militantes socialdemócratas, prisioneros de guerra, judíos, gitanos, homosexuales, y muchos más.
El 10 de mayo de 1933, tendría lugar la primera gran quema de libros del período de la dictadura nazi (no es la primera quema de libros en la historia alemana).
Todo lo anterior mostraba con total claridad las características de la dictadura que se había instaurado en Alemania con la llegada de Hitler y los nazis al poder, Sin embargo, los gobiernos de los principales países occidentales -Francia, Ibglaterra, EE.UU.- cerraron sus ojos y sus oídos a los llamados a cerrar filas frente al peligro que se ceñía para Europa y el mundo.
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