EEUU vs China por Hong Kong, la capital de rascacielos
por Roberto de la Madrid (España)
7 años atrás 2 min lectura
Los aires de Ucrania recuerdan las protestas que estamos viendo hoy en Hong Kong presumen las voces anti-EEUU, comenzando por el Gobierno de China que acusa a Washington de estar detrás del agresivo y rápido levantamiento de la isla que un día fue de la Reina del Reino Unido.
Las cosas están en total tensión porque no solo son las acusaciones ni cierta evidencia contra EE.UU. como la foto que circuló mundialmente de una diplomática representante de la Casa Blanca platicando con los líderes de las protestas actuales, sino por las opciones que ambos bandos tienen que cada día se reducen más.
Los que están en las calles que ascienden a millones no quieren la bota de China, quieren decidir su política autónomamente. Pekín por su parte, jamás abandonará la idea de que Hong Kong es su propiedad, aunque tenga el libre derecho de apropiárselo hasta 2047 cuando expira el acuerdo internacional encabezado por el Reino Unido. Ya lo dijo el presidente de China, Xi Jinping, en la toma de protesta de la actual jefa de gobierno hongkonesa, que el libro sagrado de la política china establece que nada ni nadie estorbará jamás que el comunismo de Pekín tome el control total de la isla, que es una de las capitales más importantes del propio capitalismo en el mundo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, parece que no quiere meterse públicamente ya que podría estar esperando a que la isla se convierta en otra súper carta para negociar en la acérrima guerra comercial entre los dos titanes que mueven el dinero del planeta. Como sea, en este momento no se puede salir ni entrar de Hong Kong porque el aeropuerto está paralizado con cientos de vuelos cancelados y miles de pasajeros varados. Qué sigue es lo más importante. China ha desplazado decenas de tanques militares alrededor de Hong Kong para dejar claro que la mano dura es de Pekín y no de los hijos del capitalismo británico heredado por Margaret Thatcher.
En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen. El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la noche; México y Colombia, una de la tarde.
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