Otro monumento confederado derrumbado por estudiantes en Estados Unidos
por Amy Goodman y Denis Moynihan (EE.UU.)
8 años atrás 5 min lectura
En medio del creciente movimiento por la supremacía blanca, que se ha visto envalentonado por la elección de Donald Trump como presidente, hay mucha gente que, a lo largo de todo Estados Unidos, decide hacerle frente al racismo.
El último acto de rebelión involucra a una estatua del campus de la Universidad de Carolina del Norte, en la ciudad de Chapel Hill, llamada “Silent Sam”. Cientos de estudiantes se congregaron al pie de este monumento a los soldados confederados el lunes por la noche, lo derribaron y le cubrieron la cabeza con tierra. El monumento, que no representa a ninguna figura histórica en particular, fue erigido en 1913 en homenaje a los estudiantes de la universidad que lucharon por la Confederación. Julian S. Carr, un veterano confederado de la Guerra Civil, pronunció un discurso durante el acto de inauguración aquel año, en el que elogió la importancia de “este monumento de bronce para honrar el valor de todos los que lucharon y murieron por la Causa Sagrada”.
En su discurso de 1913, Julian Carr también hizo esta asombrosa confesión de violencia: “A menos de cien metros de donde estamos, poco antes de cumplirse 90 días de mi regreso de Appomattox [en 1865], azoté a una muchacha negra hasta destrozarle la falda, porque en las calles de este pueblo tranquilo ella había difamado e insultado públicamente a una dama sureña y luego salió corriendo a buscar protección en estos edificios de la Universidad, donde estaba estacionada una guarnición de cien soldados federales. Cumplí con este grato deber en presencia inmediata de toda la guarnición y, por las siguientes treinta noches, dormí con una escopeta de doble cañón bajo la cabeza”, dijo Carr.
Entre los que hablaron en la protesta contra la estatua de Silent Sam el lunes por la noche se encontraba Maya Little, una estudiante de doctorado afroestadounidense de la Universidad de Carolina del Norte. Little declaró: “[Esta es] una estatua que defiende la violencia contra nosotros, que honra a los dueños de esclavos. Frente a esta estatua me he sentido degradada y también he sido acosada. Me ha vigilado la policía. Me han dicho insultos racistas. Me han amenazado con colgarme del árbol que está sobre la estatua de Silent Sam”.
El año pasado, el gobernador demócrata Roy Cooper solicitó a la Comisión Histórica de Carolina del Norte que trasladara a otro predio tres monumentos confederados que actualmente están en los terrenos del Capitolio estatal en Raleigh, cerca del campus de la Universidad de Carolina del Norte. El miércoles, cuando aún no habían pasado dos días de que Silent Sam fuera derribado, el comité llevó a cabo una votación donde se decidió –por abrumadora mayoría– mantener los monumentos de la Confederación en su lugar, pero agregando información junto a ellos para dar “contexto”.
“Contexto” es la misma palabra que Maya Little usó para explicar la acción que llevó a cabo contra el monumento Silent Sam en abril de este año. La estudiante de doctorado relató en una entrevista para Democracy Now!: “Arrojé mi sangre y tinta roja sobre la estatua. Estaba agregando el contexto que yo, como persona negra, y los demás estudiantes, trabajadores y miembros negros de la comunidad que tienen que pasar frente a esa estatua todos los días y ser degradados, teníamos que ver. [La estatua] es literalmente una horca que cuelga sobre nuestro campus, un monumento a la violencia contra los negros, un monumento a las personas que esclavizaron a mis antepasados y vendieron a sus hijos. Al verter mi sangre y tinta roja en la estatua, esperaba contextualizarla”. Maya Little será enjuiciada por cargos penales de vandalismo en octubre.
En la entrevista para Democracy Now!, Little brindó exactamente el tipo de contexto que la comisión debería considerar incluir: “Esta enorme estatua se mantuvo en pie durante lo que han sido años de explotación y abuso hacia los negros en la Universidad de Carolina del Norte y en la ciudad de Chapel Hill. Esto incluye una tasa de retención académica increíblemente baja entre los estudiantes negros atletas, pese a los cien millones de dólares anuales que esta universidad obtiene gracias al atletismo e incluye también el hecho de que los trabajadores de la universidad, que son en gran parte afroestadounidenses y latinos, no perciben un salario digno”.
Según la organización Southern Poverty Law Center, hay 718 estatuas confederadas en todo el país, además de 109 escuelas y 10 bases militares estadounidenses que llevan el nombre de íconos confederados.
Los estudiantes de la Universidad de Carolina del Norte derribaron a Silent Sam un año después de la violenta marcha neonazi en Charlottesville, Virginia, que fue convocada para impedir la remoción de una estatua del general confederado Robert E. Lee. La activista Heather Heyer resultó asesinada cuando un supremacista blanco arremetió con su automóvil contra una multitud de manifestantes antirracistas.
El miércoles, Richard Preston, mago imperial de los Caballeros Blancos Confederados del Ku Klux Klan, fue sentenciado a cuatro años de prisión por disparar un arma contra la multitud en la misma marcha. Es la primera condena por delito grave que se dicta en relación con esos días de violencia organizada por parte de grupos racistas que, en palabras del presidente Donald Trump, incluyen “mucha gente buena”.
Hay mucha gente buena involucrada en las manifestaciones en torno a las estatuas confederadas, pero no llevan antorchas ni disparan armas de fuego. Están trabajando para vencer al racismo, derribar monumentos a la opresión y procurar esa esquiva aspiración de que todos los hombres y mujeres nacemos iguales.
Fuente: DemocracyNow
Artículos Relacionados
AMLO: ya empezamos a cambiar a México con nuestra lucha
por Andres Manuel Lopez Obrador (México)
20 años atrás 2 min lectura
Irak pide a EE.UU. que sus tropas salgan de su territorio y Trump les amenaza con sanciones 'como nunca antes'
por Medios Internacionales
7 años atrás 2 min lectura
Justicia desafuera a Pinochet por secuestro de sacerdote español Antonio Llidó
por Crónica Digital
20 años atrás 2 min lectura
Perú: Profesores por la huelga indefinida. ¡No a la Municipalización!
por eldiariointernacional.com (Perú)
19 años atrás 6 min lectura
Alocución del presidente cubano Raúl Castro
por Raúl Castro Ruz (Cuba)
12 años atrás 4 min lectura
FECH: El Estado condona deudas de empresas, pero no de los estudiantes
por Diario Uchile
9 años atrás 3 min lectura
El destino de un hombre
por Serguéi Bondarchuk
5 horas atrás
29 de agosto de 2026
La película cuenta el destino del soldado ruso Andréi Sokolov, quien sufrió todo tipo de penurias durante la Segunda Guerra Mundialː las dificultades inherentes a la guerra y al cautiverio, perdió a su familia, pero fue capaz de mantener el honor y la dignidad, y por encima de todo un corazón amable y comprensivo que a pesar de todo aún es capaz de amar sinceramente.
Las Granjas de Goebbels “bots”
por Fernando Buen Abad Domínguez
2 días atrás
28 de agosto de 2026
Goebbels comprendió algo elemental y monstruoso: la guerra cognitiva alcanza su máxima eficacia cuando deja de parecer guerra. El propagandista mediocre ordena creer. El propagandista sofisticado consigue que el sujeto desee aquello que previamente fue dispuesto para él.
El puente del fosfato: anatomía de una infiltración, ¿con Chile como laboratorio?
por José Manuel Rivero
3 horas atrás
29 de agosto de 2026
Chile es el laboratorio perfecto: nunca ha reconocido a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), pero su intercambio con Rabat ya roza los 80 millones de dólares y negocia el primer acuerdo comercial de su historia con un país africano, todo ello sostenido sobre la base material del fosfato.
Del Sahara a Ceuta y Melilla, la frontera que Marruecos quiere mover
por Taleb Alisalem (Sahara Occidental)
5 días atrás
Imagen superior: Imagen de la frontera del lado marroquí del Tarajal. (EFE) 24 de agosto de 2026 El analista y activista saharaui explica la estrategia de Rabat con las ciudades…