Israel: Un Estado judío pero no democrático
por Michel Warchawski
7 años atrás 6 min lectura
La adopción por el Parlamento israelí de la ley sobre la Nación es una confirmación de la deriva del gobierno de extrema derecha para el que el carácter judío del Estado es prioritario a la democracia. Y marca, según una periodista israelí, el fin de la democracia.
En el último momento, justo antes del final del período parlamentario y el inicio de las vacaciones de las y los diputados, el Parlamento israelí ha votado la Ley sobre la Nación”, una ley constitucional que no puede ser derogada mas que por una mayoría calificada. Una ley que pone al Tribunal supremo fuera de juego si contemplara anularla por estar en contradicción con los fundamentos de Israel como Estado judío y democrático. Esta ley se añade a otra, votada este año, que cambia radicalmente el equilibrio entre los poderes, y limita las posibilidades del Tribunal Supremo de declarar anticonstitucional una ley votada por el Parlamento (en hebreo ‘hoq ha-hitgabrut que se puede traducir por ley sobre la preeminencia).
¿Por qué esta urgencia? ¿Por qué dar a esta ley tanta importancia? Antes de responder a estas preguntas, resumamos los diez artículos de la ley sobre la Nación:
– Israel es la patria histórica del pueblo judío;
– el símbolo del Estado es el candelabro, su himno es La Hatikvah (La esperanza);
– la capital de Israel es el gran Jerusalén reunificado;
– la lengua oficial es el hebreo;
– el Estado está abierto a la inmigración judía;
– el Estado dedicará medios para conservar sus lazos con los judíos del extranjero;
– el estado promoverá la colonización judía;
– los calendarios oficiales son los calendarios hebreo y extranjero (sic);
– las jornadas del judeocidio, del recuerdo (de los soldados caídos en el frente) y de la independencia son jornadas oficiales;
– el Sabbat y las fiestas (judías) son jornadas no laborables;
– enmiendas a esta ley solo pueden ser aprobadas por una ley fundamental (constitucional), con una mayoría de 61 diputados.
Habrá mucha gente que diga: ¿qué hay de nuevo en esta ley? ¿Por qué enfadarse contra esta ley puesto que todo lo que está escrito en ella ha estado en el trasfondo de la política de Israel desde hace 70 años? ¿Significa algo nuevo la Ley sobre la Nación? ¡Pues claro que sí!
Durante más de medio siglo, Israel ha sido definido como un Estado judío y democrático, Judío con una gran J, es decir el Estado de los Judíos -entendido como comunidad y no como religión. Aunque para mucha gente esta definición es un oxímoron (¿cómo ser una democracia si se excluye a una o varias comunidades de la soberanía real?), la caracterización de Estado democrático contaba mucho para la dirección y el pueblo israelíes. Se quería pertenecer al mundo civilizado, al Occidente democrático o que se pretendía tal, y no al tercer mundo o al totalitarismo soviético.
Para las y los ciudadanos, los derechos civiles eran reales, y a partir de 1996, tanto las libertades públicas como el derecho a la organización y a expresión no eran solo consignas vacías de contenido. El racismo antiárabe no desapareció, ni mucho menos, pero no se puede negar que el espacio público dejaba cada vez más lugar a la minoría árabe.
El carácter democrático (ilusorio) del régimen israelí no era solo una cuestión de imagen internacional; era también una cuestión de percepción de si mismo: la gente que fundó el Estado y las primeras generaciones de inmigrantes se consideraban parte de la filosofía de las Luces que supuestamente guiaba al mundo occidental.
Es ahí donde se puede comprender el giro cualitativo dado por la extrema derecha, que, hay que recordar, tiene el poder desde hace ahora más de dos decenios. En la línea ideológica y política del neoconservadurismo ha emprendido una contrarreforma política, social e ideológica, y una verdadera cruzada contra los valores de las Luces. Benjamin Netanyahu ya no corteja a la Europa liberal, sino a los regímenes semitotalitarios polaco, checo y húngaro, y está dispuesto a reescribir la historia antisemita de esos países; él, que ha instrumentalizado sistemáticamente la acusación de antisemitismo para deslegitimar todas las críticas a su política que vinieran de la izquierda del tablero político. Al primer ministro israelí, a sus ministros y amistades no les plantea ya ningún problema mostrarse con antisemitas notorios, reivindicarse de las nuevas derechas europeas, y cerrar los ojos sobre los amigos neonazis de Donald Trump.
En este espíritu, el poder israelí no tiene ya ningún complejo en romper el viejo oxímoron que calificaba a Israel de Estado judío y democrático. La ley sobre la Nación tira a la basura la vieja pretensión de ser a la vez un Estado judío y un Estado democrático: Israel pertenece ya al pueblo judío y únicamente a él. Las y los ciudadanos palestinos son inquilinos; su presencia en el país y el ejercicio de sus derechos cívicos son condicionales, y por tanto siempre provisionales. El eslogan electoral que lanzó hace una decena de años el partido de Avigdor Lieberman: “Sin lealtad no hay ciudadanía”, refleja completamente esta concepción de la nueva democracia israelí. Con la nueva ley constitucional, está ya grabado en mármol. Cuando escribo estas líneas, la presentadora de los informativos de la primera cadena de la televisión acaba de comenzar las noticias con la frase siguiente: “Esta semana negra marca el fin de la democracia israelí”. El presidente Reuven Rivlin se ha rebelado también, públicamente, contra esta nueva ley.
La Ley sobre la Nación declara además que la colonización judía (en Israel y en los territorios ocupados en 1967) es una prioridad nacional, abriendo así el camino a nuevas olas de expropiaciones masivas, incluso de las pocas tierras dejadas a las y los ciudadanos árabes. Simbólicamente, la ley declara también que la única lengua nacional es el hebreo, derogando así una de las condiciones impuestas por la ONU en 1949 para integrar a Israel en su seno.
Volvamos a las preguntas planteadas al comienzo de este articulo: ¿por qué ahora, por qué tan rápidamente, por qué dar a la Ley sobre la Nación tanta importancia, cuando su contenido no aporta nada nuevo desde un punto de vista práctico? Para responder a ello, tenemos que pasar de la gran política institucional y constitucional a la pequeña política politiquera, y a la competencia entre Benjamin Netanyahu y su ministro de educación Naftali Bennett del partido de extrema derecha El Hogar Judío. Entre estos dos personajes se desarrolla una batalla de poder para la determinación de quien será el líder de la derecha el próximo decenio.
El insulto que significa esta ley para la minoría árabe de Israel no es de hecho sino una miserable maniobra electoralista entre un primer ministro que corre el riesgo de ser condenado por graves asuntos de corrupción, y quien querría ocupar su lugar.
23/07/2018
https://orientxxi.info/magazine/israel-un-etat-juif-mais-pas-democratique,2561
Traducción: Faustino Eguberri para viento sur
*Fuente: Viento Sur
Artículos Relacionados
FBI busca puerta trasera para controlar teléfonos y computadores
por Proyecto Censurado (EE.UU.)
10 años atrás 4 min lectura
A cincuenta años de Greensboro: La izquierda estadounidense pierde la memoria
por Alexander Cockburn (CounterPunch)
16 años atrás 8 min lectura
Ecuador: El último tango de Alfredo Palacio
por René Báez (ALAI)
19 años atrás 10 min lectura
Putin y China DESTRUYEN el dólar: Sistema Multimoneda BRICS Revelado
por Danny Haiphong (Sanevox)
1 año atrás 1 min lectura
Diez lecciones posibles tras el impeachment a Dilma Rousseff
por Leonardo Boff (Brasil)
9 años atrás 4 min lectura
Alerta eclesial por El Bosque de Karadima
por Editorial Reflexión y Liberación (Chile)
11 años atrás 3 min lectura
Rusia lanzó un misil Oreshnik cerca de las fronteras de la OTAN para dar un mensaje
por Medios Internacionales
1 hora atrás
10 de enero de 2026
Rusia acaba de mover una pieza que cambia por completo el tablero global. El despliegue del misil hipersónico ORESHNIK no es solo un ataque militar: es un mensaje directo a la OTAN, a Europa… y a Donald Trump.
Carácter de clase del nuevo gobierno
por Manuel Acuña Asenjo (Chile)
2 horas atrás
10 de enero de 2026
Discípulo indiscutido de Jaime Guzmán hizo suyo el pensamiento político del constructor de la UDI desde un comienzo. No debe sorprender que sea ardiente defensor de lo que se conoce como ‘la UDI popular’. Al igual que Guzmán, cree Kast que su partido, el Republicano, debe asentarse fundamentalmente en los sectores populares que es donde existen mayores sentimientos patrios y respeto a los valores tradicionales.
Diario El País hace y adapta mapas por encargo. Acaba de meter el Sáhara Occidental dentro de Marruecos
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
1 semana atrás
02 de enero de 2026
El diario El País ha publicado una mapa en el que incluye el Sáhara Occidental dentro de Marruecos. El profesor Luis Portillo se ha dirigido a la Defensora del lector, Soledad Alcaide.
Israel aplastó a Mohammad Bakri por atreverse a expresar el dolor palestino tal como es
por Gideon Levy (Israel)
2 semanas atrás
28 de diciembre de 2025
Israel le dio la espalda mientras la sociedad palestina israelí lloraba la muerte de Mohammad Bakri, una de sus figuras más célebres: un actor, director e ícono cultural, un patriota palestino y un hombre de alma noble