Venezuela vista desde la torre de marfil Sobre las miserias de la intelectualidad progresista
por Miguel Mazzeo (Argentina)
9 años atrás 4 min lectura
Cuando el 10 de mayo publicamos nuestro artículo: “Venezuela: sobre defecciones y oportunismos”, referido a la posición de algunos intelectuales dizque “progresistas” respecto de la situación en Venezuela, no imaginábamos que poco después lanzarían una carta pública. En aquella oportunidad, tomamos como referencia unas pocas opiniones sueltas.
La carta exhibe con mucha más claridad la visión de estos intelectuales y, al mismo tiempo, pone en evidencia la existencia de una especie de “comunidad” político-intelectual. Nuestro artículo cobró nuevo sentido a partir de esa carta. Desde diversos sectores comenzaron a llover las opiniones. Se generó un debate. Por eso, con la carta en mano y tomando en cuenta algunos de los nuevos y muy buenos aportes, queremos agregar algunas cosas.

En relación a la situación que atraviesa Venezuela, en relación a la encrucijada en la que está instalada la Revolución Bolivariana, no hace falta un derroche de lucidez, no son necesarios los procedimientos microscópicos para identificar una ofensiva despiadada de la derecha corporativa, mediática y paramilitar. De la burguesía y el Imperio.
Ellos son los verdaderos responsables de la violencia y la ejercen en forma despiadada, como está a la vista. A la vista de quienes la padecen, claro; y también de todos aquellos que se resisten a ser manipulados, logran traspasar el cerco mediático y pueden correr el velo impuesto por los grandes medios de desinformación. El pueblo venezolano resiste, y si ejerce la violencia hay que decir que esta posee un signo diametralmente opuesto a la anterior. Como también tiene un signo diferente la violencia ejercida por el Estado bajo la forma de represión de los grupos de la derecha. Equiparar estas formas (e intensidades) de la violencia nos parece absurdo y reaccionario.
Amplios sectores del pueblo venezolano consideran que el gobierno de Nicolás Maduro, aún con sus limitaciones, constituye una trinchera fundamental contra las fuerzas de la reacción. Hoy por hoy, la trinchera más importante.
Si cae la Revolución Bolivariana, no habrá procesos de autodeterminación popular, no habrá ninguna posibilidad de superar el modelo extractivista y las taras del rentismo petrolero, no podrán ser superados sus déficits más notorios. Si la Revolución Bolivariana venía siendo una “revolución a medias” (afirmación que merece un debate extenso), su derrota abrirá las puertas de una contrarrevolución completa. El chavismo popular lo tiene muy claro. Sabe bien lo que está en juego y casi instintivamente fue conformando en los últimos tiempos una agenda realista, con un orden de prioridades estricto y lúcido.
En cuanto a la posición de los intelectuales dizque “progresistas”; ahora, a partir de la carta, aparece mucho más prístina su mediocridad conceptual. Por ejemplo, falta un análisis de clase básico, faltan referencias a sistemas relacionales amplios. Abundan las apelaciones a los fetiches del liberalismo. Recurren a sistemas a-históricos de legitimación política. Apelan a mundos conceptuales basados en factores fijos. Caen en algunas mistificaciones. Debemos decir que, de muchos y muchas firmantes de la carta, no esperábamos otra cosa. Sabíamos de sus grados de integración al sistema, aunque posen de “monarcas filósofos”, de personalidades independientes, de asesores esclarecidos. Pero algunas de las rúbricas estampadas no dejan de desconcertarnos (un poco).
En concreto: Venezuela estalla. La praxis precede a la teoría. Y un conjunto de intelectuales se retiran a la torre de marfil, se repliegan en comunidades cerradas cuyo signo más distintivo es la falta de comunicación con los pliegues más subterráneos de sociedad civil popular venezolana. Ante la tragedia apelan a una serie de lugares comunes, se solidarizan con el orden (nunca concebido de modo más abstracto) y profetizan desde lo alto. Reclaman un magisterio social y político del que carecen. Se sitúan por encima de las clases sociales, como si ese lugar existiese. Se ajustan al estereotipo clásico y optan por el “espíritu” en contra del “poder” y la “violencia”. El eje del conflicto que atraviesa a la sociedad venezolana se les desdibuja (¡justo en el momento en que se torna más evidente!) y se empantanan en los antagonismos secundarios. Y claro, se ponen del lado de la reacción.
Luego, es evidente que su posición carece de perspectiva ética. No están a favor de quienes resisten los embates de un poder inmenso y siniestro. Y eso no tiene nada que ver con ser críticos (incluso muy críticos) con el chavismo. Pasan por alto el accionar desembozado del imperialismo, de sectores de la burguesía, el para-militarismo, la CIA, los grandes medios de desinformación, en fin, de la derecha local e internacional, y muestran su preocupación por las tendencias “autoritarias” del gobierno. Por eso no solo cabe hablar de defección y oportunismo. Su posición, además, debería ser calificada como soberbia, cobarde y… contra-insurgente.
-El autor, Miguel Mazzeo, es escritor argentino. Nació en Lanús, Buenos Aires, en 1966. Es uno de los más importantes intelectuales contemporáneos dedicados a reflexionar sobre las prácticas de los «nuevos movimientos sociales»
Gracias a: Marcha
Fuente: http://www.marcha.org.ar/venezuela-vista-desde-la-torre-de-marfil/
Fecha de publicación del artículo original: 02/06/2017
URL de esta página en Tlaxcala: http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=20653
Artículos Relacionados
La Revolución cubana se mueve críticamente sobre sí misma
por Frei Betto (Brasil)
16 años atrás 4 min lectura
Ex ministro Figueroa en picada contra Senador Navarro
por Pedro Cayuqueo (Chile)
20 años atrás 9 min lectura
El 11 de septiembre y la redefinición orwelliana de la “teoría conspirativa”
por Paul Craig Roberts (EE.UU.)
15 años atrás 7 min lectura
Los problemas de la nanotecnología: salud y ambiente
por Silvia Ribeiro (México)
21 años atrás 5 min lectura
Gran asalto de biotecnología en Brasil
por Isabella Kenfield (IRCAméricas)
18 años atrás 14 min lectura
Colombia: «Todavía no tenemos Presidente»
por Palabras Mayores (Colombia)
1 hora atrás
22 de junio de 2026
Los niveles del fraude son todavía desconocidos. «La izquierda organizó la campaña como si estuviéramos a comienzos del siglo XX, sin utilizar la tecnología que está a disposición y que permite informar o desinformar a millones»
Confiesan su Plan para Influir en la IA: Palestina, Israel y la Guerra de la Información
por Diego Ruzzarin (México)
2 horas atrás
22 de junio de 2026
El papel del lobby sionista en la construcción de narrativas mediáticas, el conflicto en Palestina, el auge de la inteligencia artificial como fuente de información y la creciente disputa geopolítica en Oriente Medio.
We Tripantu: El año nuevo mapuche que realza a la madre naturaleza
por piensaChile
6 horas atrás
22 de junio de 2026
Una de las celebraciones más significativas para el pueblo mapuche es el We Tripantu (también llamado Wüñol Tripantu) o año nuevo mapuche, que tradicionalmente se celebra durante el solsticio de invierno equivalente al día más corto del año en el hemisferio austral entre el 21 y el 24 de junio. Se trata de un día sagrado que da inicio al retroceso del invierno y el renacer de la naturaleza: la renovación de los árboles, los brotes de las flores o el nacimiento de los nuevos animales.
¿Quién gobernará Bolivia?
por Olivia Arigho-Stiles (Bolivia)
4 días atrás
18 de junio de 2026
Los bloqueos en Bolivia son una colosal demostración del poder obrero e indígena contra un gobierno derechista impopular. Pero en tanto las movilizaciones no se unifiquen, el peligro del vacío político estará al acecho.