En Panamá se ha desatado – a buena hora – un debate sobre la educación sexual en las escuelas del país. La discusión gira en torno al proyecto de ley que está en la Asamblea de Diputados y a las guías sobre educación sexual que prepara el Ministerio de Educación.
Hay otros que defienden la educación sexual sobre la base de las grandes transformaciones que caracterizan la sociedad panameña. Se destaca entre estos cambios el hecho que Panamá ya no es una sociedad rural y se ha convertido en un país urbano. La economía agrícola, se ha convertido en una economía de ‘servicios’ con todos los males de la flexibilización y la desregulación asociados con ese modelo de crecimiento.
Hasta hace poco se pensaba que, en la medida que desaparecía la familia campesina, con sus valores muy definidos y consolidados, sería reemplazada por la familia obrera, conservadora de valores asociados con la educación, el trabajo y el control en el hogar. La expansión de la familia obrera (clase media consumidora) se truncó a fines del siglo XX resultado de las políticas económicas de una clase dominante devoradora e irresponsable. Como consecuencia, en Panamá tenemos una familia desintegrada. Mientras había una familia campesina o una familia obrera, con sus diversas instituciones sociales, existía una estructura dentro de la cual la educación sexual de los adolescentes y jóvenes se desenvolvía. En la actualidad, sin embargo, con una mayoría de las familias desintegradas, la educación sexual se limita a sectores muy limitados.
La elite conforma el uno por ciento de la población. Las llamadas capas medias otro 20 por ciento. Los sectores vulnerables – familias sin empleo formal, sin seguridad social, hijos “ni-ni” (ni educación ni trabajo) – representan casi el 80 por ciento de la población.
La legislación sobre educación sexual tiene que contemplar este contexto desfavorable. Hay que reorientar la política económica vigente en el país para que contribuya a la consolidación de la familia. Incluso, algunos economistas neoliberales que diseñan las políticas públicas reconocen sus errores y declaran su disposición a introducir reformas.
Quienes se oponen al proyecto de ley que reposa en la Asamblea de Diputados no son muy coherentes. A pesar de ello, tienen un fuerte apoyo de fuerzas conservadoras que se refugian en antiguas posiciones de la Iglesia católica y en los intereses de muchas congregaciones evangélicas.
Quienes atacan la ley señalan dos puntos importantes que deben ser considerados. Por un lado, se preguntan con razón ¿quiénes son los responsables en materia sexual en las escuelas y colegios? ¿Son educadores formados en la materia o serán improvisados? En la actualidad, hay muchos maestros en ‘escuelas ranchos’ (en ciudades y en el campo) que dan múltiples materias a un número plural de grupos. Además, las tasas de deserción crecen anualmente. ¿Quién atiende las necesidades de estos jóvenes que no tienen orientación en sus hogares y no asisten a la escuela?
Por el otro, hay grupos que dicen que el proyecto de ley está promoviendo un ‘negociado’ entre funcionarios y empresas norteamericanas que se dedican a los programas de ‘control de la natalidad’ a escala mundial. Sin duda es un negocio multi-millonario del cual Panamá no debe ser víctima. Si existe esa percepción es porque en algún momento se produjo un incidente que lo justifique. Lastimosamente, todos los gobiernos recientes han sido y son acusados de corrupción, aceptando propuestas ilícitas de empresas nacionales y extranjeras.
El gobierno y los legisladores tienen que enfocar el problema de la educación sexual teniendo en cuenta la realidad del país. También tienen que borrar cualquier percepción de negociados o de improvisaciones. Hay sectores – minoritarios – que se oponen a que la juventud tenga todas las oportunidades que le ofrece el enorme potencial de Panamá. El colapso del sistema educativo, en general, y la falta de educación sexual, en particular, son parte de un mismo problema.
14 de julio de 2016.
– El autor, Marco A. Gandásegui, hijo, profesor de Sociología de la Universidad de Panamá e investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos Justo Arosemena (CELA)
www.marcoagandasegui14.blogspot.com
www.salacela.net
*Fuente: AlaiNet
Artículos Relacionados
Ex subsecretario de Pesca de Ricardo Lagos: El “lobbysta” de las salmoneras
por Juan Carlos Cárdenas N. (Chile)
12 años atrás 9 min lectura
El comunicado íntegro de la Cruz Roja y la Media Luna Roja colombiana sobre la «ayuda humanitaria»
por Cruz Roja y la Media Luna Roja (Colombia)
7 años atrás 1 min lectura
Los médicos cubanos están allí insuflando vida
por Wilkie Delgado Correa (Adital)
12 años atrás 4 min lectura
Virus zika y mosquitos OGM: Cosas que te ocultan y que debes conocer
por Ecoportal
10 años atrás 10 min lectura
¿Agricultura Transgénica? Masivo rechazo campesino y social a resolución de SAG
por Lucía Sepúlveda (Chile)
6 años atrás 11 min lectura
Éxito de la ivermectina en la India contra la variante Delta.
por Rainer Rupp (Alemania)
5 años atrás 10 min lectura
Sahara Occidental: la guerra en las sombras
por Jorge Alejandro Suárez Saponaro
8 horas atrás
09 de junio de 2026
La muerte de Lahbib Mohamed Abdelaziz, alto jefe militar saharaui y también un importante dirigente político del Frente Polisario, hizo que saltara a la luz en diversos medios internacionales, la existencia del conflicto saharaui.
Elecciones en Perú: «Ante un atisbo de fraude habría movilización en regiones del sur»
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
12 horas atrás
10 de junio de 2026
El candidato del compuesto progresivo Juntos por el Perú registra 8′948,960 votos (50.118%) frente a los 8′906,869 sufragios (49.882%) registrados por la aspirante derechista de Fuerza Popular, una brecha que mantiene en vilo al electorado, en tanto se continúan procesando las actas restantes y aquellas enviadas a los Jurados Electorales Especiales para su revisión.
Sahara Occidental: la guerra en las sombras
por Jorge Alejandro Suárez Saponaro
8 horas atrás
09 de junio de 2026
La muerte de Lahbib Mohamed Abdelaziz, alto jefe militar saharaui y también un importante dirigente político del Frente Polisario, hizo que saltara a la luz en diversos medios internacionales, la existencia del conflicto saharaui.
Perú: «…o el ánimo de los oprimidos adquiere la virilidad suficiente para escarmentar a los opresores»
por José Carlos Mariategui (Perú)
2 días atrás
08 de junio de 2026
La «condición del indígena puede mejorar de dos maneras: o el corazón de los opresores se conduele al extremo de reconocer el derecho de los oprimidos, o el ánimo de los oprimidos adquiere la virilidad suficiente para escarmentar a los opresores».