¿Cuál será el futuro de nuestros nietos?
por Leonardo Boff (Brasil)
17 años atrás 3 min lectura
Mirando a mis nietos jugando en el jardín, saltando como cabras, rodando por el suelo, y subiendo y bajando de los árboles, me surgen dos sentimientos. Uno de envidia, pues ya no puedo hacer nada de eso con las cuatro prótesis que tengo en los miembros inferiores. Y otro de preocupación: ¿a qué mundo tendrán que enfrentarse dentro de algunos años?
Los pronósticos de los especialistas más serios son amenazantes. Hay una fecha fatídica o mágica de la que hablan siempre: el año 2025. Casi todos afirman que si ahora no hacemos nada o no hacemos lo suficiente, la catástrofe ecológico-humanitaria será inevitable.
La lenta recuperación de la actual crisis económico-financiera que se nota en muchos países, todavía no significa una salida de ella. Solamente que terminó la caída libre. Vuelve el desarrollo/crecimiento, pero con otra crisis: la del desempleo. Millones de personas están condenadas a ser desempleados estructurales, es decir, que no volverán a ingresar en el mercado de trabajo, ni siquiera quedarán como ejército de reserva del proceso productivo. Simplemente son prescindibles. ¿Qué significa quedar desempleado permanentemente sino una muerte lenta y una desintegración profunda del sentido de la vida? Añádase además que hasta esa fecha fatídica están pronosticados de 150 a 200 millones de refugiados climáticos.
El informe hecho por 2.700 científicos «State of the Future 2009» (O Globo de 14.07/09) dice enfáticamente que debido principalmente al calentamiento global, hacia 2025, cerca de tres mil millones de personas no tendrán acceso a agua potable. ¿Qué quiere decir eso? Sencillamente, que esos miles de millones, si no son socorridos, podrán morir de sed, deshidratación y otras enfermedades. El informe dice más: la mitad de la población mundial estará envuelta en convulsiones sociales a causa de la crisis socio-ecológica mundial.
Paul Krugman, premio Nóbel de economía de 2008, siempre ponderado y crítico en cuanto a la insuficiencia de las medidas para enfrentar la crisis socioambiental, escribió recientemente: «Si el consenso de los especialistas económicos es pésimo, el consenso de los especialistas del cambio climático es terrible» (JB 14/07/09). Y comenta: «si actuamos como hemos venido haciéndolo, no el peor escenario, sino el más probable será la elevación de las temperaturas que van a destruir la vida tal como la conocemos».
Si probablemente va a ser así, mi preocupación por los nietos se transforma en angustia: ¿qué mundo heredarán de nosotros? ¿Qué decisiones se verán obligados a tomar que podrán significar para ellos la vida o la muerte?
Nos comportamos como si la Tierra fuese nuestra y de nuestra generación. Olvidamos que ella pertenece principalmente a los que van a venir, nuestros hijos y nietos. Ellos tienen derecho a poder entrar en este mundo mínimamente habitable y con las condiciones necesarias para una vida decente que no sólo les permita sobrevivir sino florecer e irradiar.
Los escenarios a los que nos hemos referido nos obligan a soluciones que cambian el cuadro global de nuestra vida en la Tierra. No sirve seguir ganando dinero con la venta del derecho a contaminar (créditos de carbono) y con la economía verde. Si el genio del capitalismo es saber adaptarse a cada circunstancia, siempre que se preserven las leyes del mercado y las oportunidades de ganancia, ahora debemos reconocer que esta estrategia no es ya posible. Precipitaría la catástrofe previsible.
Si queremos tener futuro, debemos partir de otras premisas: en vez de explotación, sinergia humanos-naturaleza, pues Tierra y humanidad forman un único todo; en lugar de competir, cooperar, base de la construcción de la sociedad con rostro humano.
Me dan alguna esperanza los teóricos de la complejidad, de la incertidumbre y del caos (Prigogine, Heisenberg, Morin) que dicen: en toda realidad funciona la siguiente dinámica: el desorden lleva a la auto-organización y a un nuevo orden, y así, a la continuidad de la vida en un nivel más alto. Porque amamos las estrellas no tenemos miedo de la oscuridad.
2009-08-28
* Fuente: Koinonia
Artículos Relacionados
Una jornada de reflexión con las demás fuerzas sociales
por Hernán Narbona Véliz (Chile)
20 años atrás 4 min lectura
Las mentiras verdaderas de EEUU para justificar sus guerras
por Hugo Alberto Farías Moya (Chile)
13 años atrás 8 min lectura
Lucha de visiones de desarrollo en el sur de Chile
por Marcel Claude (Oceana - Chile)
21 años atrás 4 min lectura
Chávez: Ganar más de lo que pierde
por Jorge Gómez Barata (Argenpress.info)
19 años atrás 4 min lectura
Miércoles 10:00 horas: Estación Metro Tobalaba.
por Coordinadora Nacional de Trabajadores (Chile)
1 hora atrás
28 de junio de 2026
Este encuentro busca reunir a organizaciones sindicales, sociales y a trabajadores de distintos sectores para manifestar, de manera organizada y colectiva, nuestra defensa de los derechos laborales, el empleo digno, la negociación colectiva y la participación de las y los trabajadores en las decisiones que impactan al mundo del trabajo.
Carta abierta a Iván Cepeda sobre la falta de liderazgo y la defensa de la democracia
por Marisol Orozco (Colombia)
2 horas atrás
28 de junio de 2026
Me cuesta comprender cómo se acepta la derrota en el proceso electoral cuando el candidato “ganador” tuvo el camino libre para inscribir su candidatura, a pesar de que la Registraduría encontró más de tres millones de firmas falsas y cuando una entidad como la Fiscalía decidió no darle prioridad a investigar semejante ataque a la democracia y a la fe pública.
Miércoles 10:00 horas: Estación Metro Tobalaba.
por Coordinadora Nacional de Trabajadores (Chile)
1 hora atrás
28 de junio de 2026
Este encuentro busca reunir a organizaciones sindicales, sociales y a trabajadores de distintos sectores para manifestar, de manera organizada y colectiva, nuestra defensa de los derechos laborales, el empleo digno, la negociación colectiva y la participación de las y los trabajadores en las decisiones que impactan al mundo del trabajo.
La realidad del genocidio: un mensaje desde Gaza
por Pascal Lottaz y Mohammad AlTurk
3 días atrás
25 de junio de 2026
Mohammad AlTurk, un recién graduado universitario de Gaza y traductor autónomo, se une para contarnos todo sobre la vida en Gaza después de casi 3 años de genocidio contra sus amigos y su familia.