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Los Comunistas como problema y los problemas de y en los comunistas

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De ayer
Recuerdo que fue a fines del 74, en Temuco y en las tareas de la lucha contra el fascismo pinochetista, cayó en mis manos el libro de Joseph Campbell: Psicoanálisis del mito. Quedé maravillado de como alguien pudo emprender y concluir tal estudio, el de poner en perspectiva, para mostrarnos las claves ocultas, el largo historial de mitos que rodean el devenir humano. También quedé maravillado cuando emprendí la tarea de estudiar El Capital, de Carl Marx, tantos años atrás y con tantas condiciones adversas, un ser humano se propuso la colosal tarea de mostrar como funciona el sistema que más daños ha aportado a la humanidad, a tal punto que ahora estamos ante los desafíos de una crisis terminal del sistema, en donde o cambiamos de rumbo o perecemos todos.

Lo terrible es que el mundo sigue su camino como si estos libros no hubieran sido escritos o como si los mismos no dijeran nada.

Hoy, 34 y 38 años después de una y otra maravilla, acabo de terminar de leer por segunda vez el libro de Campbell, para emprender la lectura de El capital, mientras veo como el sistema desnudado por Marx va rumbo al precipicio. Ayer era el asombro por un tal emprendimiento, hoy es el sobresalto por verdades dichas tanto tiempo atrás y no tenidas en cuenta por tanta gente y a la vez es la certeza de que los puentes están allí para el que quiera cruzarlos. Los libros son el puente, quien cruza no es quien los lee sino quien luego de su lectura modifica o reafirma sus convicciones y sigue su camino con mayor decisión.

En este ahora de mirar para otro lado, de transgredir principios, de buscar pactos en los cuales más se pierde que se gana, en este ahora también se alzan voces de rebelión, voces que preconizan otro camino, voces de unidad sin perder identidad.

Se reúne el comité central del partido Comunista y aprueba, casi sin discusión, informes que dicen que vamos bien, camino de terminar con la exclusión. Nada se dice de qué estamos haciendo para que los casi cuatro millones de votantes no inscritos sean actores en la democracia actual, ni tampoco se dice algo acerca de los que estando inscritos no votaron ni de los que votaron nulo o blanco, que en definitiva son la mayoría absoluta adscrita a cuatro partidos no inscritos como tales. Esta actitud y estos olvidos no son un momento de vacilación o un tropiezo con los principios o algo pasajero, son ya una constante, una búsqueda de un acomodo, un dejar la lucha frontal por los arreglos que adornen el sistema.

Los Comunistas como problema
La Historia del país muestra que en ella, desde que aparecieron, los Comunistas fueron un problema, pues se proponían transformar la sociedad capitalista dependiente en una sociedad socialista independiente. Este propósito chocaba con los intereses de la clase dominante y los intereses del imperialismo. Cuando los Comunistas eran un problema se les reconocía en las movilizaciones de estudiantes, trabajadores y otros sectores afectados por el capital. No estaban desde fueran, en cierto modo eran el alma de la lucha. Por su constante presencia y ese afán tenaz de cambio lograron unir fuerzas para el mayor triunfo de la lucha popular, el gobierno del Presidente Allende y por esta misma lucha el imperio movió sus peones y logró la momentánea derrota, impuso a Pinochet. Cuando este ya no servía para mantener el poder, y las movilizaciones amenazaban desbancarlo, el imperio nuevamente movió sus peones, impusieron las negociaciones, dejaron fuera a los Comunistas y en este trance han pasado veinte años de gobierno de Concertación, administrando la continuidad, el neoliberalismo.

Los problemas de los Comunistas
Hoy tenemos el grave problema de que los comunistas no son un problema, no son una amenaza para el sistema. Se han blanqueado, operación que se hace desde el Comité Central. Recuerdo que una vez dije que Stalin había matado más Comunistas que Hitler. Uno era el Secretario General del partido el otro enemigo irreconciliable. Las mejores capacidades estaban en trance, confiando en uno y luchando contra el otro. Sucede que la traición viene siempre por el lado de la confianza y los éxitos, por el lado de la lucha.

Hoy en el proceso que ha de seguírsele al actual comité central, estos serán acusados de traición a los principios, de traición al pueblo de Chile. La historia dirá quien es quien. Mientras tanto es el propio pueblo el que emprende la tarea de construir su partido de nuevo tipo, no el de Lenin para la Rusia atrasada en el feudalismo, sino el partido de la revolución para chile en estos inicios del siglo XXI, en este ahora en que somos capaces del mayor salto de la historia humana o perecemos todos.

Ciertos Comunistas han dejado de ser un problema para el sistema a cambio de unas pocas diputaciones que beneficiarán a personas, pero no a la lucha de todo un pueblo ni a la lucha por los cambios socialistas (no confundir con el nombre de un partido administrador del sistema neoliberal). El caballo de batalla es terminar con la exclusión, qué lejos estamos de cuando el caballo de batalla era terminar con el capitalismo.

Que no sean un problema para el sistema es el principal problema para los Comunistas y con ello tenemos inmediatamente dos problemas de los Comunistas, quienes son y como se prueban en la lucha por cambiar el sistema. Son comunistas los que militan en el partido, pero cuando miles no militan y siguen luchando por los cambios sociales, cambios por los cuales el propio partido ya no lucha, es que unos se han apropiado del nombre, pero otros siguen la lucha social, unos son Comunistas de nombre otros son de hecho.

¿Quién es quién?
¿Qué es ser Comunista? En este ahora de farándula, repetición de lugares comunes y cuentas alegres al margen de la realidad, en este ahora en que se reúne el comité central y avala un accionar que nos lleva al matadero, hay muchas respuestas y una sola manera de ser Comunista y esta es no una cultura de la ley del menor esfuerzo, aprobar lo que dicen los más preparados, aprobar lo que dicen el Central y este aprueba lo que dice la comisión política y esta lo que dice José, la única respuesta admisible a esta pregunta, y en un momento en que la humanidad toda se juega la vida en el planeta tierra, es que ser Comunista es un modo de vida, es decir adelantamos con nuestra conducta el modo de vida que queremos, adelantamos con nuestro trabajo infatigable los momentos del triunfo de la idea de una sociedad organizada de forma humana para que todos los seres humanos disfruten de la riqueza que produce el trabajo. Pero también ser Comunista es aplicar un método de análisis, una forma de reaccionar, una presencia reconocida en la gente que sufre el sistema, una herramienta de trabajo para acercar el momento del cambio de sociedad.

Los funcionarios, los del aparato, dirán que ser Comunista es ser militante del partido comunista, poco importa que este partido ya no haga honor a su nombre, pues no lucha por instaurar en el país el orden social Comunista. Para los sobrevivientes de la constante masacre que fue el régimen militar en Chile, para los dos tercios de los potenciales militantes que no militan, para quienes militan, pero no se identifican con los manejos de un comité central que ha reemplazado a todo el partido y una comisión política que reemplaza al comité central, puede haber, hay y debe haber otra respuesta, son Comunistas los que luchan contra el capital, por el socialismo y la posterior construcción del comunismo. Ni más ni menos que no renunciar a ninguno de los objetivos de justicia y orden social que naturalice la humanidad y humanice la naturaleza.

Los problemas en los Comunistas
Ayer los Comunistas, agrupados todos en el partido Comunista, eran una problema para el capital y sus aparatos ideológicos, hoy ese partido no agrupa a todos los Comunistas ni lucha por los objetivos que le permitieron ser lo que fue. Hoy los problemas de los Comunistas son reconocernos en una realidad, muy distinta y muy distante de la que dio origen al partido de nuevo tipo, hoy necesitamos un nuevo partido de nuevo tipo, es decir necesitamos hacer una actualización de partido que posibilite el pleno desarrollo de las potencialidades de todos y cada uno de los militantes, esto pasa por asumir los principios y dedicar energías a organizarnos y organizar la lucha en todos sus frentes, hoy los problemas en los Comunistas son que hay una fuerza que ha hecho virar hacia la socialdemocracia al partido, muchos se han ido, algunos intentan recuperar el partido para que este cumpla sus objetivos históricos, otros piensan que hay que refundarlo, los más, los menos están en sus casas a la espera. Estos son problemas en los Comunistas que claman una pronta solución, pues sin resolverlos, nuestro accionar se diluye en cero impacto.

Las soluciones
Hoy se impone la necesidad de dar un giro hacia la razón de ser del partido Comunista, una organización de lucha inclaudicable por los cambios; se impone la necesidad de reconocernos en un partido que sea herramienta para impulsar esos cambios, para amplificar la fuerza de cada uno, tentado estoy de escribir que el camino es tal o cual, pero la verdad es que el camino siempre será lo que seamos capaces de hacer y esta capacidad pasa por la participación de todos.

Hoy se impone la necesidad de superar los problemas de, y en los Comunistas para pasar a ser un problema para al sistema y a la vez una sólida herramienta en manos del pueblo y vernos en las soluciones que aportemos y seamos capaces de implementar con la participación de un pueblo en lucha. Hoy más que nunca los Comunistas tienen algo grandioso que aportar, hoy más que nunca se impone en Chile y en el mundo el socialismo como solución a los problemas de la humanidad.

La crisis actual del capitalismo es una prueba irrefutable y es una oportunidad de oro para tomar el cielo por asalto y transformar la vida, transformando la sociedad. Razón de ser que no se conseguirá apoyando a quienes nos aplastan ni con dos o tres diputados. La lucha es contra el capitalismo y en ella todas las formas de lucha tienen su espacio relativizado a las necesidades del momento. Este momento indica que los problemas de la sociedad humana tienen solución humanizando la sociedad, esto es el socialismo.

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