Inició el año con la desagradable sensación de que la dramática apelación de Danielle Mitterrand en carta abierta a los dirigentes europeos, instándolos a salvar la democracia en Bolivia cayó en saco roto o fue abducida por las frivolidades que acompañan a las celebraciones navideñas.
El hecho de que los gobernantes y los líderes de instituciones no gubernamentales europeas e internacionales no se hayan dado por aludidos es de extrema gravedad, aunque no tan penoso como la indiferencia de una parte de la izquierda internacional, para no hablar de los pseudo demócratas latinoamericanos.
Parece como si alguna fuerza desconocida, con capacidad paralizante, hubiera decretado una tregua unilateral que pone moratoria a la solidaridad y desmoviliza los apoyos, sin preocuparle que los enemigos de la democracia y el progreso que en Bolivia y fuera de ella trabajan para “joder al indio” estuvieran alertas, aprovechando cada oportunidad en que sus aliados bajen la guardia.
La verdad es que no hay manera de deponer la beligerancia ni oportunidad para hacer un alto en la lucha de clases y en los esfuerzos de liberación nacional para celebrar; lamentablemente los retos y los desafíos no dan tregua; el diablo no duerme. En cierta ocasión le escuché decir a Fidel Castro: “No se puede estar a la vez, en guerra y de fiesta” Ahora lo entiendo mejor.
Tal vez madame Mitterrand, educada a la europea y heredera de las mejores tradiciones liberales que, en el estilo de Rousseau, Montesquieu y otros asumieron como artículo de fe la convicción de que el poder reside en el pueblo quien, en elecciones libres, mediante el sufragio universal, secreto y directo, elige a sus representantes, confiriéndoles una legitimidad que ninguna fuerza, puede desconocer, esperaba otra reacción.
Una elección limpia y legítima es exactamente lo que ocurrió en Bolivia cuando, medio milenio después de la conquista, en la única oportunidad que se les ha presentado, la indiada humillada y preterida, excluida y discriminada, votó por uno de los suyos. El primer presidente indígena de Bolivia es también el más legítimo, no sólo en términos revolucionarios, sino también en los cánones de la más ortodoxa democracia occidental.
Europa y los Estados Unidos adalides de la idea de la representatividad, y que se llaman defensores del sufragio y la transparencia, no debieran desmentirse ahora cuando por una vez, en Bolivia, los más, expresaron inequívocamente su voluntad.
Es probable también que enterada de la inveterada tendencia de la oligarquía boliviana a resolver a la tremenda los conflictos políticos y, sin mayores miramientos, acudir al Golpe de Estado, la señora Mitterrand alerte ante el peligro de que, una vez más, se acuda a ese expediente.
De todos modos, nunca será tarde para una buena causa y el mensaje de la ilustre ex Primera Dama, no puede ser más preciso: “Ninguna democracia es una isla. Las democracias se deben asistencia mutua…” La sugerencia es antológica: El mundo globalizado lo es en todos los sentidos o no lo es en ninguno. La democracia ha dicho ella: “Tiene valor para todos o no lo tiene para nadie”. Lo saben muy bien los franceses que una generación atrás sintieron sobre su patria la pesada bota de la ocupación fascista.
No se trata sólo de colocar a los timoratos ante sus inconsecuencias, sino de una apelación urgente. Ningún militante de izquierda, ningún demócrata y ningún combatiente o persona honrada sobre la tierra debiera permitir que sobre su conciencia caiga un átomo de responsabilidad por lo que pueda ocurrir en Bolivia.: “Qué vamos a esperar, ha dicho Danielle Mitterrand: que Evo Morales se inmole en el palacio de gobierno como ocurrió con Salvador Allende para ir a llorar sobre su tumba por la democracia”
El primer día del año y todos los días debieran ser de alerta y de combate. Evo Morales no es un presidente cualquiera, es un símbolo, un grito que viene desde allá, desde el “hondón americano” para hacer ahora lo que los ancestros quinientos años atrás no pudieron hacer. Al querer matar al indio, la oligarquía actúa contra todos. Indios somos todos. A mucha honra.
* Fuente: http://www.bolpress.com
Artículos Relacionados
Candidatos “socios-listos” reciclados en progresistas
por Rafael Luis Gumucio Rivas, el Viejo(Chile)
9 años atrás 6 min lectura
El entusiasmo de Bush y Lula por los «Necrocombustibles»
por Frei Betto (Brasil)
19 años atrás 5 min lectura
Artjomowsk (Ucrania), la picadora de carne impuesta por la OTAN
por Pepe Escobar (París, Francia)
3 años atrás 7 min lectura
Salarios y Ganancias: Con Allende y en Dictadura
por Orlando Caputo - Graciela Galarce (CETES,Argenpress.info)
19 años atrás 5 min lectura
Soberanía popular: tarea pendiente
por Gustavo Ruz Zañartu (Chile)
17 años atrás 4 min lectura
La estrategia de desgaste de Irán, luchando por el Sur Global
por Glenn Diesen y Pepe Escobar
2 horas atrás
24 de marzo de 2026
El periodista y analista brasileño, Pepe Escobar, profundo conocedor de Medio Oriente y Asia, explica en detalles la estrategia que está siguiendo Irán en su lucha contra la agresión militar iniciada por EE.UU. e Israel, demostrando lo dificil que será para los agresores salir del hoyo en que se metieron y que, inevitablemente, cambiará el mundo del futuro.
La Habana, 22 de marzo de 2016: Un gesto de dignidad que no se olvida
por Oleg Yasynsky
2 horas atrás
24 de marzo de 2026
22 marzo de 2016, al final de la conferencia, Obama se acercó con la intención de abrazarlo, pero la mano de Raúl Castro lo sorprendió al levantarle el brazo izquierdo de cara a la prensa como si se tratara del final de una pelea de boxeo.
Carta de solidaridad del colectivo de estudiantes saharauis formados en Cuba
por Colectivo de Estudiantes Saharauis formados en Cuba
1 día atrás
23 de marzo de 2026
Desde nuestra experiencia como estudiantes acogidos por la solidaridad revolucionaria de Cuba, damos testimonio de su compromiso con los pueblos del mundo, especialmente con aquellos que, como el pueblo saharaui, luchan por su libertad y justicia.
Día de la Tierra Palestina
por Nelly Marzouka (Chile)
1 día atrás
23 de marzo de 2026
Los sionistas, colonos europeos, no saben del amor a la tierra y por eso arrasan los campos con olivos centenarios. Asesinan a quienes han vivido allí desde siempre, destruyendo la naturaleza, arrasando los olivares, matando la vida. Pero su fin se acerca. Palestina vencerá y los olivos volverán a brotar. ¡Volverá la vida!