Ya han pasado cuarenta años desde que la CIA te asesinó en la selva de Bolivia, el 8 de octubre de 1967. Tenías entonces 39 años. Pensaban tus verdugos que, al meterte balas en tu cuerpo, después de haberte capturado vivo, condenarían al olvido tu memoria. Ignoraban que, al contrario de los egoístas, los altruistas nunca mueren. Los sueños libertarios no quedan confinados en jaulas cual pájaros domesticados. La estrella de tu boina brilla más fuerte, la fuerza de tus ojos guía a generaciones por las rutas de la justicia, tu semblante sereno y firme inspira confianza a quienes combaten por la libertad. Tu espíritu trasciende las fronteras de Argentina, de Cuba y de Bolivia y, cual llama ardiente, inflama aún hoy el corazón de muchos revolucionarios.
Traducción de J.L.Burguet
El escritor brasileño Frei Betto es un fraile dominico. Conocido internacionalmente como teólogo de la liberación. Autor de 53 libros de diversos géneros literarios -novela, ensayo, policíaco, memorias, infantiles y juveniles, y de tema religioso en dos acasiones- en 1985 y en el 2005 fue premiado con el Jabuti, el premio literario más importante del país. En 1986 fue elegido Intelectual del Año por la Unión Brasileña de Escritores.
Asesor de movimientos sociales, como las Comunidades Eclesiales de Base y el Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra, participa activamente en la vida política del Brasil en los últimos 45 años. En los años 2003 y 2004 fue asesor especial del Presidente Luiz Inácio Lula da Silva y coordinador de Movilización Social del Programa Hambre Cero.
Artículos Relacionados
José Piñera, nada más peligroso que un fanático con el poder total
por Rafael Luis Gumucio Rivas, padre (Chile)
10 años atrás 6 min lectura
Establishment, díscolos y discolitis
por Paco Peña (París, Francia)
17 años atrás 7 min lectura
Carta abierta a los intelectuales de izquierda
por Susana Merino (Rebelión)
11 años atrás 7 min lectura
Chile: Las hijas de los generales
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
13 años atrás 7 min lectura
A Cuba hay que defenderla
por Raulito Torres Candil (Cuba)
41 mins atrás
03 de agosto de 2026
¡Mundo, despierta! Mírame: soy yo, el que te curó cuando estabas enfermo. Soy yo, el que te enseñó a bailar cuando estabas triste. Hoy me consumo frente a tus ojos, y tu silencio es cómplice del verdugo. No te pido limosna, te pido coraje. Te pido que grites conmigo que bloquear a un pueblo es terrorismo. Porque si mañana caigo, si mañana me apago bajo el peso del garrote imperial, ¿quién te salvará a ti?
Busco mi destino
por Juan Pablo Cárdenas S. (Chile)
1 hora atrás
03 de agosto de 2026
La dirección del Partido Socialista le ha pedido a algunas personalidades de distintas militancias que en una pocas carillas se refieran al rol que cumple esta colectividad y a la importancia que implica ser socialista en el presente.
¿Estamos ante una nueva Marcha Verde, como la del Sahara en 1975? No hay crisis de migración
por Medios Internacionales
6 segundos atrás
03 de agosto de 2026
¿Estamos ante una nueva “Marcha Verde” coordinada desde Marruecos, tal como lo hizo en el Sahara Occidental?
El rey de Marruecos le acaba de poner el nombre de Donald Trump a una autopista de mil kilómetros que atraviesa el Sáhara Occidental, y Trump, encantado, ya está dando las gracias en redes. Parece una anécdota simpática, pero no lo es: es el recibo de un pacto firmado en 2020, cuando Trump reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara a cambio de que Marruecos normalizara relaciones con Israel.
Violación de los DD.HH. en los territorios palestinos ocupados por Israel: «Más de lo que un ser humano puede soportar»
por Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado
2 semanas atrás
18 de julio de 2026
Estaba tumbado en el suelo, completamente desnudo. Los soldados me exigieron que besara la bandera israelí, pero me negué, por lo que me golpearon brutalmente y me dieron patadas en los genitales. Como consecuencia, vomité. Sentía dolor y tenía los testículos hinchados y magullados por la paliza. Perdí el conocimiento durante un breve periodo de tiempo y, al despertar, me di cuenta de que seguían golpeándome.