Inmigrantes: las formas perversas del "lucro sin fronteras"
por Redacción de SERPAL
20 años atrás 15 min lectura
Un cordial saludo,
Carlos
SERPAL, Servicio de Prensa Alternativa.
Tampoco es nueva en Buenos Aires, ciudad que en sus entrañas albergó en los últimos años inmigrantes de distintas procedencias –inclusive asiáticos – que tras la persiana metálica de un edificio, dormían, comían y trabajaban en un mismo espacio.
El nuevo gobierno boliviano, preocupado por la situación de sus connacionales emigrados en Buenos Aires, envió una delegación encabezada por el vicecanciller Mauricio Dorfler para interesarse del tema y acordar medidas urgentes en su favor.
La solución, dijeron los presidentes, debía incluir ayuda a los inmigrantes bolivianos para que legalicen su situación, y evitar que esos “talleres” sean un lugar de explotación para falsos empresarios que intentan lucrar con la necesidad de los inmigrantes. Pero uno de los problemas paralelos que se presenta ahora, es tratar de evitar el desplazamiento de talleres ilegales hacia el Gran Buenos Aires, hecho que ya fue detectado por los inspectores.
livianos. Dejaron trascender que entre otras medidas, podría establecerse una línea de créditos y asesoramiento para conformar cooperativas. El tiempo dirá si estos anuncios se convertirán en hechos o si son bálsamos para calmar el dolor por la tragedia. El viceministro boliviano de Coordinación Gubernamental, Héctor Arce, expresó el agradecimiento de su país “a la cooperación del gobierno argentino, al igual que el de la ciudad de Buenos Aires,” destacando “la solidaridad, el apego, el respeto a los derechos humanos que han mostrado”.
El gobierno boliviano también expresó su preocupación para que los bolivianos que residen en el exterior puedan recuperar sus derechos políticos. En tal sentido, el nuevo embajador de Bolivia en Buenos Aires, Roger Ortiz Mercado, afirmó que su gobierno tiene ese propósito como un objetivo a corto plazo. Más en el caso de Argentina, donde se estima que hay una comunidad muy numerosa. A falta de registros y censos fiables, la cifra oscila entre un 800.000 y 1.200.000 migrantes bolivianos, la mayoría de los cuales mantiene vínculos directos con su país de origen. Además, se conformará un Observatorio de Derechos Humanos para los ciudadanos bolivianos, constituido por representantes de la Secretaría de Derechos Humanos de Argentina y por una veintena de organizaciones de la colectividad boliviana. “El objetivo es promover el acceso a los derechos sociales de nuestros ciudadanos y luchar contra el tráfico de personas y situaciones de impunidad”, dijo el vicecanciller Dorfler.
Entre los significativos silencios que precedieron a la difusión pública de la situación marginal de miles de trabajadores bolivianos en Buenos Aires, se destaca el del otrora poderoso sindicato argentino del ramo, la Asociación Obrera Textil. La entidad gremial, como otras direcciones sindicales argentinas han abandonado hace tiempo la práctica real de la defensa de los derechos laborales, conformando entidades mediadoras y de gestión de obras sociales, que suelen ser también una fuente de recursos económicos para sus eternos dirigentes.
Estos acontecimientos en Buenos Aires, de los cuales es protagonista la comunidad boliviana, nos remite nuevamente a la cuestión migratoria. Y por tanto es necesario recordar las causas de los desplazamientos de millones de personas que dejan atrás su tierra, sus gentes, sus formas de vida. La miseria, la marginación, la falta de acceso a la educación y a la sanidad, o la desocupación, son algunos de los flagelos constantes que castigan grandes sectores de población. Y no constituyen una fatalidad irremediable. Suelen ser consecuencia de sistemas socio económicos asentados sobre una injusticia estructural. Esa es la cuestión fundamental, de la que nadie, o casi nadie quiere hacerse cargo en los países “desarrollados”. El proceso de “globalización“ o el “nuevo orden” ha evolucionado dentro de las líneas y conveniencias de quienes detentan el poder económico y político en el planeta. Eso significa una permanente transferencia de riqueza hacia las metrópolis y un creciente empobrecimiento de gran parte de la población mundial. El diferencial de precio entre las materias primas y los productos elaborados a partir de ellas; el pago de la deuda externa ( generalmente contraída ilegalmente y por amanuenses de los acreedores ) ; la venta dolosa (entrega) de recursos básicos; los expolios apoyados por la fuerza ( como el caso del petróleo iraquí) o las fugas de capital, son algunos de los elementos de la interminable sangría que deja sin recursos para educación, sanidad e infraestructuras básicas a casi dos tercios de la población del planeta.
érica.
Esa urgente definición de estrategias de cambio, requiere ideas y propuestas viables. Con referencia al tema migratorio, recientemente publicaba un artículo en la agencia Bolpress un analista de temas económicos latinoamericanos, Christian Inchausti Sandoval. Tras recordar que en los últimos años, Bolivia ha “exportado” más de un millón de ciudadanos, cita a Marcelo Quiroga Santa Cruz para recordar que con la migración Bolivia pierde tres cuartas partes de su “materia gris”, es decir intelectuales, cuadros altos y medios y mano de obra cualificada. Pierde inversión y pierde ahorro interno, y pierde capacidad de producción y de consumo, reduciendo el mercado interno. “Mientras que los bolivianos trabajan 14 horas al día en los talleres de Buenos Aires y Sao Paulo, o ejercen labores domésticas o de trabajadores rurales en España, el país va perdiendo una gran parte de su mano de obra agrícola, valiosa porque puebla los campos y provee la base de los alimentos del país.“ Tras esa introducción, el articulista se pregunta ¿ Que hacer ?
Artículos Relacionados
La ilusión de regresar a un pasado mejor, se desvanece
por Mario Briones R. (Chile)
10 años atrás 10 min lectura
Paro “cívico” en Venezuela. Segunda edición
por Pasqualina Curcio (Venezuela)
9 años atrás 2 min lectura
Honduras: ¡Qué clase de resistencia!
por Ãngel Guerra Cabrera (Alai Amlatina)
16 años atrás 4 min lectura
Felipe Portales: "Lo que Pinochet no pudo hacer, lo hicieron los gobiernos de la Concertación"
por Guillermo Correa Camiroaga (Valparaíso, Chile)
7 años atrás 15 min lectura
La ola de arrestos, destituciones y reformas que dejaron las revelaciones de los “Panama Papers”
por Will Fitzgibon y Emilia Díaz-Struck (EE.UU.)
10 años atrás 24 min lectura
Oficial de Carabineros de Chile, Claudio Crespo: «Te vamos a sacar los ojos»
por Paulina Toro y Benjamín Miranda (Chile)
52 segundos atrás
05 de agosto de 2026
“Cagaste, flaco, cagaste. Te vamos a sacar los ojos, culiao. ¿Escuchaste, o no?”.
Memorias del caliche. Oficina Salitrera Victoria arrasada
por Julio Cámara Cortés (Chile)
1 día atrás
05 de agosto de 2026
«A diferencia de lo ocurrido con Humberstone y Santa Laura, cuando la oficina salitrera Victoria paralizó sus actividades productivas, a fines de los 70, fue de inmediato prácticamente arrasada, con un afán demoledor incomprensible, en el vano intento de pretender borrar toda evidencia y sepultar el pasado, destruyendo lo material, las edificaciones.
Denuncian en Chile una operación de propaganda marroquí contra el Frente Polisario y la causa saharaui
por Asociación Chilena de Amistad con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD)
8 horas atrás
06 de agosto de 2026
La Asociación Chilena de Amistad con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) rechazó el uso de un encuentro realizado en Santiago para difundir acusaciones contra el Frente POLISARIO, atacar a Argelia y promover la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental.
Memorias del caliche. Oficina Salitrera Victoria arrasada
por Julio Cámara Cortés (Chile)
1 día atrás
05 de agosto de 2026
«A diferencia de lo ocurrido con Humberstone y Santa Laura, cuando la oficina salitrera Victoria paralizó sus actividades productivas, a fines de los 70, fue de inmediato prácticamente arrasada, con un afán demoledor incomprensible, en el vano intento de pretender borrar toda evidencia y sepultar el pasado, destruyendo lo material, las edificaciones.