Resistencia
No estoy aquí. Ni siquiera tu mirada me toca.
No estoy aquí.
No escucho nada. Tu voz está muerta. Y como muerta no me atormenta.
Tu voz no es más que un fantasma que no produce miedo, sino tristeza.
No te oigo. No necesito escucharte.
Tú estás ocupado con mi cuerpo. Tú estás.
Pero yo no. Yo no estoy.
Me toma, me pone a salvo. No estoy aquí.
Me hace indestructible. Me hace inalcanzable.
Me hace árbol contra tu parrilla eléctrica.
Me hace roca contra tu látigo forrado de costras.
O mejor que eso, yo soy la noche, yo hago la noche.
La venda que cubre mis ojos, no es más que una bufanda tejida
De crepúsculos, no es más que un pañuelo bordado de eclipses.
Sólo veo oscuridad. A pesar de mis ojos abiertos.
Y entonces dejo que mis ojos duerman, mientras yo sigo despierto.
Ni una sola, ni un mísero lucero.
Y bueno, no podría ser de otra forma.
Cientos de estrellas, de pie, tumbadas, acostadas, acurrucadas, torturadas
Miran desde esta ergástula hacia el infinito.
Que hayas pisoteado el papel de arroz de mis oídos
No significa que no pueda escuchar a mis compañeros.
Que no tenga pinceles, ni lápices, ni mis manos puedan huir
De tus tenazas de plástico o de acero, no significa que no escriba versos.
No significa que no pueda dibujar el rostro de los mares.
No estoy aquí, ni siquiera tu mirada me toca.
Tú estás ocupado con mi cuerpo.
Atareado aceitando tus herramientas.
Ando dando batallas allá lejos, allá donde te tiemblan las manos.
Hace rato que soy hoja perenne de árbol gigante.
Hace rato que soy mariposa de viento.
Hace rato que soy tigre de mar y león de nube que tu mano ensangrentada
Nunca podrá tocar.
Me hacen fuerte.
Palabras envueltas en llamas, palabras envueltas en desierto, selvas y bosques
Indestructibles, Insurgentes y Rebeldes.
Ni todo el oro del mundo puede aplastar el corazón de un hombre justo.
Repito las palabras. Y las palabras me repiten.
No, No estoy aquí.
y vuelo alto con los pájaros que me traen el canto de mi gente y de mi pueblo.
Repito las palabras y me hago fuerte en este momento de azotes.
Hace rato que ando por otros lados.
Enviado a PiensaChile por su autor
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