Comunistas renuncian a padrón oficial del PC

 

Como “el inicio de un proceso”, calificaron los dirigentes comunistas que renunciaron el domingo 12 de julio al padrón oficial del PC. El primer grupo de renuncias fue encabezado por Jorge Peña, dirigente nacional de la Confederación de Trabajadores del Cobre, el cantautor Francisco Villa y Raúl Blanchet, uno de los líderes de la masiva fuga de prisioneros políticos ocurrida en enero de 1990 desde la Cárcel Pública de Santiago.

Para los militantes, hoy participantes del Consejo Nacional de Comités Comunistas, el paso era necesario como forma de dejar en claro que no apoyan el comportamiento de la actual dirigencia que, desde hace algún tiempo, ha venido empequeñeciendo al partido, dejándolo con escasos vínculos reales con los trabajadores y el pueblo, mientras producía un acercamiento cada vez mayor con los partidos de la Concertación, calificados hasta no hace mucho, por los mismos dirigentes, como “otra cara de la misma moneda neoliberal”. El desafío actual de estos comunistas, según señalan, “es recuperar el espacio de organización y lucha que nunca debió ser abandonado por quienes dicen representar a los trabajadores”, apostando por construir una alternativa real al actual modelo desde la base popular, empeño en el que han unido sus fuerzas con el recientemente constituido Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (MPT) en el que confluyen diversas identidades y culturas de izquierda.

Por qué renunciamos a los registros del Partido Comunista oficial Hemos venido a reivindicar la dignidad comunista, la de quienes contribuimos a conquistar el gobierno popular de Salvador Allende y lo defendimos. La de quienes luchamos contra la dictadura del criminal Pinochet empleando todas las formas posibles he hicimos realidad la Rebelión Popular de Masas. Hemos venido a enaltecer en este acto, a nuestros compañeros que cayeron por la libertad del país y por construir una sociedad justa.

Somos los comunistas. Somos trabajadores que estamos y estaremos siempre junto a nuestra clase, a los oprimidos, a los siempre postergados y mal pagados, a los que ven día a día sus derechos vulnerados, para alentarlos a organizarse y rebelarse contra el sistema que nos somete y humilla. Estamos para luchar junto a los explotados hasta terminar con el sistema capitalista y para que esto ocurra cuanto antes.

Estamos aquí para estampar mediante este acto de renuncia a una institución que se arroga el nombre comunista, nuestro compromiso comunista de no traicionar al pueblo, a los explotados, a los verdaderamente excluidos de derechos elementales, como son un sueldo digno, educación de calidad, servicios de salud dignos, vivienda acorde a las normas esenciales, justicia social.

Renunciamos a los registros del Partido Comunista de Chile porque no aceptamos que en nuestro nombre se transen los derechos del pueblo y los trabajadores a cambio de la posibilidad de ingresar al Parlamento. Nos rebelamos ante el egoísmo, la mezquindad y el abandono de los principios políticos y morales de las personas que se han adueñado del Partido.
Quedamos en libertad de acción, como dirigentes políticos, sociales y sindicales para conversar con otras fuerzas que quieran, desde el pueblo, los trabajadores y también desde el ámbito electoral, construir una alternativa de transformación real para Chile. Enfatizamos desde aquí nuestra participación en el Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores, MPT.

Estamos aquí para decir a los trabajadores y al pueblo, a los hambrientos de justicia, que cuentan con nosotros y que jamás transaremos este compromiso por mezquinas prebendas, por ventajas individuales o colectivas ajenas los objetivos de transformar la sociedad, ni por entrar a palacio de rodillas a obtener tribuna o una investidura prestada por los amos de Chile, para ser aceptados en su mesa del banquete.

Prometemos en este acto, que los dirigentes sindicales que militan en los consejos comunistas, jamás venderán un pliego de peticiones, ni las huelgas de sus representados. Que no venderán nunca un fuero sindical en desmedro de los trabajadores, ni negociarán a sus espaldas. Nos comprometemos a no postrarnos ante el poder, a no implorar dádivas de los gobernantes. A trabajar sin descanso por la unidad de las organizaciones sociales y políticas de los marginados, excluidos y explotados, la unidad de todos los que buscan el fin de la dictadura del capital y la construcción del socialismo en nuestra tierra.

En este acto nos comprometemos con los familiares de los detenidos desaparecidos y ejecutados políticos, a no transar en la lucha por justicia total, a que no negociaremos ni aceptaremos negociación alguna o cualesquier fórmula espuria que propicie la impunidad respecto de los crímenes de lesa humanidad perpetrados por la dictadura. Y mucho menos utilizar los Derechos Humanos como moneda de cambio en pos de ganancias políticas.

Este es un acto de compromiso con la libertad, la justicia plena y la revolución para construir un país de todos, bajo el mandato del pueblo.

Consejo Nacional de Comités Comunistas de Chile
Santiago 12 de julio de 2009

– Fuente: Revista Principios Nº 14, Julio 2009

* Revista enviada a piensaChile por el Regional Sur Luis Emilio Recabarren, del Consejo Nacional de Comités Comunistas.

Artículo publicado en Iniciativas. Puedes guardar el enlace permanente para futuras consultas.

Política de comentarios

  • Por favor, sé breve.
  • Los comentarios no relacionados con el tema del artículo no serán publicados.
  • Si deseas publicar tus textos, por favor envíalos a nuestro correo redaccion@piensachile.com y nos pondremos con contacto contigo.