Del ruido de sables al ruido de tripas
En Chile –un país montañoso sembrado de volcanes- los ruidos subterráneos merecen respeto y temor. Son precursores de terremotos, avalanchas de lava, rocas y nieve que sacuden nuestra loca geografía.
Lo mismo sucede en lo político y social. Los ruidos subterráneos -que sólo los sordos por conveniencia fingen no escuchar-, anuncian cambios en la ruta de la nación. Así ocurrió el 3 de septiembre de 1924 cuando un grupo de oficiales del ejército hizo sonar sus sables en las tribunas del Senado.
Ruido de sables en Carabineros de Chile
El General Director de Carabineros, Bruno Villalobos, se puso al límite de la deliberación, al defender con uñas y dientes los privilegios que tienen las Fuerzas Armadas, Carabineros y Gendarmería respecto a los ciudadanos comunes y corrientes. En Chile no impera una democracia protegida y vigilada por las Fuerzas Armadas, sino que no existe ninguna democracia: la República murió el 11 de septiembre de 1973.