El ocaso de los «Hijos de Pinochet»
La derecha no veía una debacle política así desde hace medio siglo. Al igual que entonces su derrota electoral es signo de algo más grave. Antes marcó el ocaso de los latifundistas. Hoy parece suceder algo parecido con sus hijos. La generación postrera de la vieja oligarquía.
Tras la derrota, la derecha ha recordado su desastre de 1965, cuando quedó reducida a menos de un séptimo del parlamento. El mismo que en medio de una ola de agitación popular que culminó en una revolución hecha y derecha, aprobó la ley de reforma agraria que liquidó el viejo latifundio y la nacionalización de las empresas yanquis que explotaban el cobre.
Chile: Nunca más, cómo no. Pero nunca más una sociedad de clases.
A 40 años de la dictadura del capital en Chile, en la forma de una tiranía militar contrarrevolucionaria, resulta notable, como nunca antes, la cantidad de testimonios de ex militantes del pueblo que participaron en la lucha antidictatorial (sólo de soslayo quiero hacer referencia a los indecorosos llamados a perdonarnos en patota, como si el golpe hubiera sido producto de una travesura irresponsable tanto del pueblo, como de la burguesía titiriteada por el Imperialismo).