La dominación de EE.UU., que después de la Guerra Fría determinaba la agenda internacional, ha terminado y no podrá restablecerse durante la vida de la próxima generación, manifestó el exconsejero de Seguridad Nacional, Zbigniew Brzezinski.
Ninguna de las potencias mundiales puede alcanzar la hegemonía mundial en las condiciones actuales, por lo que EE.UU. debe elegir mejor los conflictos en los que va a participar, ya que las consecuencias de un error podrían ser devastadoras.