¿Por qué la derecha triunfa en las elecciones?
En Argentina, en las recientes elecciones parlamentarias, la derecha gana dando una paliza. La opción electoral por posiciones de derecha se sucede por doquier: en Estados Unidos la población vota por el representante más troglodita, en Europa avanzan las propuestas con sabor xenofóbico y conservador, en general se ve que los electorados optan por partidos que no son de izquierda precisamente. ¿Por qué la derecha triunfa en las elecciones? Así formulada, la pregunta daría a entender una honda preocupación, pues supone que eso es algo así como un error inesperado, una aberración. ¡La derecha no debería ganar!
Las ideas como recurso primordial
13 octubre 2017 Siglo y medio atrás una obra plasmaría la importancia de la lucha revolucionaria, desde una dimensión no vista nunca antes. Aquel Manifiesto Comunista, resultado de la…
A mí Piñera me va a dañar
A mí, Piñera -el de una lista parlamentaria que me quiere gobernar con neonazis, fans de la dictadura y militares de una religión- me va a dañar. Me va a dañar como viejo ya dañado, ya enfermo de los nervios y los huesos por un sistema de trabajo explotador. Me va a dañar entregándole más plata a las AFP, esas donde está metido un ex ministro suyo, esas a las que les quiere entregar un 4% más de cotización -con cargo al empleador- para que sigan invirtiendo mis esfuerzos por el mundo
El neoliberalismo y la amenaza a la democracia
Generalmente, se considera al neoliberalismo como una escuela de teoría y de política económica, caracterizada entre otros aspectos por privilegiar el papel del mercado como asignador principal o exclusivo de los recursos. Esta definición es demasiado estrecha, pues comprende también una concepción del ser humano, de la libertad, de la justicia, del orden político y, por supuesto, del mercado, que la transforma en la más influyente de todas las corrientes liberales en la actualidad
¿Piñera Imparable? Claves para entender la posible derrota de la Izquierda Chilena
Chile es un país complejo, contradictorio y algo esquizofrénico. Ad portas de una nueva elección presidencial, se profundiza la crisis de identidad. La izquierda a veces incoherente, otras acomodaticia con el sistema, intenta construir una alternativa para enfrentar a Piñera.
Si las cosas no cambian, Michelle Bachelet, por segunda vez le entregará la banda presidencial al especulador financiero y paladín del neoliberalismo, Sebastián Piñera. En el intertanto la izquierda se fagocita entre ella, con lo que demuestra su nula capacidad para construir acuerdos que permitan enfrentar al empresario.
La ultra derecha arremete con fuerza, para reforzar el neo liberalismo
El presidente de la Bolsa de Comercio de Santiago, Juan Andrés Camus, vaticinó un “colapso” bursátil si Piñera no gana las elecciones. De vez en cuando el nerviosismo que produce la tensión de la avaricia, hace saltar a los batallones escondidos en la sombra, de la derecha y de la ultra derecha que revelan las líneas que sabemos conectan a las bolsas, los bancos y las grandes empresas con los políticos neo liberales. Las conexiones son indirectas, así A. Luksic pone a Bofill a cargo del Canal 13 de TV, Cristián Bofill, pone a Sergio Melnick ex ministro de Pinochet, como panelista de programa, y este último tritura a todo el que se declare progresista.
Eufemismo, revocación y mercado. A propósito de lo ocurrido con Mayol en el Frente Amplio
El eufemismo en política, sobretodo es una estrategia de encubrimiento, para no decir realmente lo que corresponde decir, sobre lo que se hizo, se esta haciendo, o se quiere hacer. El eufemismo es no decir diciendo, es trampear la realidad y cubrir lo infame con papel de regalo. El eufemismo casi siempre apela a la superficie de los asuntos, trabaja sobre todo en la cosmética de los problemas, apelando a infantilizar los argumentos y a cobijarse siempre bajo la buena intención, mostrando siempre la zanahoria para esconder el garrote.
La vergüenza neoliberal
«América Latina es muy desigual desde la colonia. Parte de las brechas actuales tienen su raíz en una larga historia de sociedades elitistas, con sistemas políticos poco democráticos y modelos económicos excluyentes. Los avances que se lograron a partir de 2000 sólo han compensado la profundización de la desigualdad en la década de los 80 y 90 que llevó a que la región consiguiera el mote de la más desigual del planeta».
La era de la estupidez
Chile, el país donde nació el neoliberalismo manu militari en la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet, es un claro ejemplo de ello: el 1% más rico, se lleva el 57% de las ganancias totales del país, mientras el 99% se queda con el 43%. Sin embargo los medios ocultan y pocos ven esta realidad, marcados por el efecto más perverso del neoliberalismo: Se nace para consumir y se consume hasta morir: consumiendo al planeta se consume la vida.
Memoria histórica y toma de conciencia
Preocupante, Piñera, el símbolo de la corrupción y del abuso de poder se impuso en las elecciones primarias de la derecha, una consecuencia más del azote de la corrupción que soporta Chile. Con grandilocuencia, pero con un nauseabundo olor a podrido, ahora celebran y anuncian que van a gobernar “para bien de todos los chilenos y chilenas”. ¡Que descaro! Esta situación debería dejar establecido, con claridad, que el adversario político es la derecha.