Artículos recientes

Opinión

29 de julio: Marcha de Trabajadores de la Salud contra las Concesiones Hospitalarias

Mañana 29 de julio, a las 10:00 horas, los trabajadores de la multigremial del Hospital Salvador llaman a convocarse en la CUT (Alameda con Nataniel) para marchar hasta el Hospital Salvador exigiendo el fin de las concesiones hospitalarias. Diversos organismos ya han confirmado participación en esta movilización.
Mayores informaciones comunicarse con Karen Palma, Presidente de Multigremial, al +569- 7909 16 67.

Opinión

Felipe Berríos, el tábano de los fariseos mercachifles

Este sacerdote jesuita tiene la cualidad muy escasa en este país, dominado por ricos y fariseos, y llama al pan pan y al vino vino y, es decir, una especie de “tábano” que cala hondo en esta mediocre e hipócrita sociedad chilena: en primer lugar, les cantó claro a algunos príncipes de la iglesia, heredera de Constantino y al servicio de los ricos, diciéndoles que “la Iglesia ha lucrado creyéndose la dueña de la salvación y lucrar con eso… la mayoría dice que cree en Jesucristo, pero en el fondo, cree en el Dios del consumo, pero crea un vacío enorme”.

Opinión

Encierro y muerte, el destino de los pobres

El Hospital El Salvador, un verdadero monumento histórico, fundado en el período de Federico Errázuriz Zañartu, es uno de los pocos monolitos que, el afán destructivo del chileno y su falta de respeto por la memoria histórica, aún no ha demolido, sin embargo, no me parece necesario que tan antigua edificación continúe prestando servicios a los pacientes: en la Prensa se critica, con razón, que en algunos lugares pululan los roedores y otras alimañas.

Opinión

En Chile los hospitales son un matadero de los pobres

Enfermarse en nuestro país equivale a ser condenado a muerte sin necesidad de activar un pelotón de fusilamiento: basta que caigas en un hospital público, donde hay muy pocos especialistas y, si agregamos que tiene la mala suerte de vivir en una ciudad alejada, con un hospital de última generación, como en Tocopilla, o para rematar, en la aislada ciudad de Quellón, ambas sin médicos, es mejor prepararse para pasar al otro mundo – que también cuesta, como mínimo, $500.000 entre la urna, tumba y el cura, con su agua bendita, que también se paga; acordémonos que en Chile nada es gratis, incluyendo la muerte -.