¿Por qué pararnos en el Estado Islámico cuando podríamos bombardear todo el mundo musulmán?
[Los gobiernos occidentales debieran] apoyar el desarrollo de estados eficaces que no se atengan al asesinato ni las milicias, levantar instituciones cívicas que no dependan del terror, […] Cuandoquiera que nuestras fuerzas armadas han bombardeado o invadido países musulmanes, han hecho que empeorase la vida de los que allí viven. Las regiones en las que nuestros gobiernos más han intervenido son las que más sufren a causa del terrorismo y la guerra. Lo cual no es ni casual ni sorprendente.
El día en que seguí el consejo de Mafalda y me bajé del mundo
Mirando las estrellas, perfectos lunares sobre el rostro del cielo, Mafalda se preguntaba: ¿Por qué habiendo mundos más evolucionados yo tenía que nacer en éste? Hace poco me tropecé con un titular que me recordó la duda de Mafalda, decía: “Con tres días de paz en el mundo se podría proporcionar una educación primaria básica para todos los niños de países de bajos ingresos”.
ONU: ¿continúan las intrigas?
La idea era brillante: lograr un doble triunfo. Por una parte, intervenir en Siria permitía deshacerse de un stock de armas inmenso que los consorcios internacionales tienen proyectado vender en la medida que se produzcan guerras o se siga impulsando la carrera bélica, a la vez que se desviaba la atención del serio conflicto que se posee internamente pues es el primer país deudor en el orbe…y éstas se acumulan de modo gigante. De igual modo, se lograba dar un mensaje global de que el patrón del mundo había alzado su voz.
Guerras del Siglo XXI
No es fácil traer al foro chileno un tema tan complejo y, en apariencia, tan distante como es la situación que afecta a varias naciones del Magreb: Túnez, Libia, Irak, Afganistán, Siria y, por estos días, Egipto. No obstante, bien sabemos que la acelerada mundialización de la economía, la política y la cultura nos exige conocer y comprender aquellos sucesos en los más diversos rincones del planeta, no solo porque de un modo directo o indirecto nos afectan sino, principalmente, porque ellos dan cuenta de un cierto “estado del mundo” del que formamos parte.