Adios a mi madre, al pie de su tumba
Llevaré por siempre grabada en mi memoria las conversaciones tenidas con ella, al lado de su arteza de madera, llena de ropa. Yo le hablaba de lo que había aprendido en la escuela, de las tareas que tenía que hacer, de mis sueños, mientras ella escobillaba montañas de ropa. Hoy adulto, y luego de rodar mundo, me provoca una admiración inmensa y me cuesta entender que en esas condiciones de extrema dureza, ella tenía el cariño y la entereza suficiente para no cortar mis alas, dejándome volar.
Guerra al marxismo y defensa de la jauria de Cordillera y Punta Peuco
Basta de mentiras y de cobardía, la guerra sucia en contra de nosotros los chilenos, fue ideada por los asesores políticos del dictador, entre ellos su principal ideólogo Jaime Guzmán, quienes impusieron un movimiento de exaltación nacional, llamando a destruir el marxismo, que según ellos “estaba devorando el alma popular de Chile”. Por eso nunca se trató de un golpe militar para restaurar la democracia, como afirman hasta hoy, las evidencias demuestran que el fin ultimo fue siempre el que definió Guzmán, refundar el país, crear una institucionalidad política (y una Constitución) para que jamás se permitiera que la experiencia marxista se repitiera en el país.
Chile: Nunca más, cómo no. Pero nunca más una sociedad de clases.
A 40 años de la dictadura del capital en Chile, en la forma de una tiranía militar contrarrevolucionaria, resulta notable, como nunca antes, la cantidad de testimonios de ex militantes del pueblo que participaron en la lucha antidictatorial (sólo de soslayo quiero hacer referencia a los indecorosos llamados a perdonarnos en patota, como si el golpe hubiera sido producto de una travesura irresponsable tanto del pueblo, como de la burguesía titiriteada por el Imperialismo).