En Chile hay presos políticos y deben ser liberados
Negar la existencia de los presos políticos es una estrategia diseñada por el gobierno para encubrir la criminalización de la protesta social, justificando así la represión que ha desatado en contra de los “enemigos”, inexistentes, que amenazan el orden social establecido, es decir, en contra de quienes se resisten a vivir en un modelo de país obsoleto y rechazado por la mayoría ciudadana. Con esta decisión antidemocrática el gobierno nos retrotrae a la época en la cual el rechazo a la tiranía pinochetista y su cultura punitiva, terminó encarcelando y asesinando a miles de chilenos y chilenas, un esquema represivo que la derecha asume hoy en democracia, para hacer sobrevivir un modelo de país diseñado e impuesto en dictadura y que mayoritariamente ya no queremos.
Los 41 años del triunfo sandinista, un logro latinoamericano
El 19 de julio de 1979 es una fecha histórica que merece y necesita ser recordada por varias razones, la primera, por el enorme respeto al pueblo de Nicaragua, a su historia, al tremendo esfuerzo que significó derrotar política y militarmente a una dictadura criminal, que se intentaba consolidar como la principal cabeza de playa de la invasión norteamericana en Centro América. La segunda razón es, porque la revolución Sandinista fue un triunfo alentador y un mensaje de optimismo para la izquierda latinoamericana, que en esos años estaba cruzada por la derrota y el pesimismo, luchando por recomponer sus fuerzas y sobreponerse a la represión que día a día asesinaba a valiosos compañeros y compañeras en todo el continente.
La pandemia no congela la corrupción en las FF.AA:
Para el Ministro de defensa de este gobierno y como también sucedió con los de gobiernos anteriores, los hechos de corrupción, demostrados, en las Fuerzas armadas y Carabineros, no alteran su visión y su discurso, de entenderlas como la “reserva moral de la Nación”. Parecen no aceptar que los fraudes descubiertos en Carabineros (policía militarizada) y el Ejército de Chile en los últimos años, no son casos aislados y que son parte de una red o de un sistema de corrupción institucionalizado en los niveles de sus mandos superiores