Ultimas palabra del Presidente Salvador Allende-11de Septiembre de 1973
«Compañeros que me escuchan: La situación es crítica, hacemos frente a un golpe de Estado en que participan la mayoría de las Fuerzas Armadas. En esta hora aciaga quiero recordarles algunas de mis palabras dichas el año 1971, se las digo con calma, con absoluta tranquilidad, yo no tengo pasta de apóstol ni de mesías. No tengo condiciones de mártir, soy un luchador social que cumple una tarea que el pueblo me ha dado. Pero que lo entiendan aquellos que quieren retrotraer la historia y desconocer la voluntad mayoritaria de Chile; sin tener carne de mártir, no daré; un paso atrás».
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Salvador Allende: Últimos mensajes (Santiago de Chile, 11 de septiembre de 1973)
En todo caso yo estoy aquí, en el Palacio de Gobierno, y me quedaré aquí defendiendo al gobierno que represento por voluntad del pueblo.Lo que deseo, esencialmente, es que los trabajadores estén atentos, vigilantes y que eviten provocaciones. Como primera etapa tenemos que ver la respuesta, que espero sea positiva, de los soldados de la patria, que han jurado defender el régimen establecido que es la expresión de la voluntad ciudadana, y que cumplirán con la doctrina que prestigió a Chile y le prestigia el profesionalismo de las Fuerzas Armadas. En estas circunstancias, tengo la certeza de que los soldados sabrán cumplir con su obligación. De todas maneras, el pueblo y los trabajadores, fundamentalmente, deben estar movilizados activamente, pero en sus sitios de trabajo, escuchando el llamado que pueda hacerle y las instrucciones que les dé el compañero Presidente de la República.
Frei y la Democracia Cristiana en los documentos desclasificados norteamericanos
22 de diciembre de 2006
Solo un funcionario del Departamento de Estado –un analista de la Oficina de Inteligencia e Investigación (INR) llamado James Gardner, que trabajaba de enlace con la CIA en las operaciones secretas- pareció captar la clara hipocresía de la postura estadounidense. ‘Puede documentarse que el régimen actual de Chile es militarista, fascista, tiránico y asesino’, declaró en febrero de 1974, en un memorando secreto con el que pretendía persuadir a sus superiores de la IRN a que [continuaran] respaldando la ayuda secreta al PDC chileno.