Marcel Claude: «Los bancos no deben seguir en la educación pública»
por Roberto Valencia (Chile)
15 años atrás 4 min lectura
La última propuesta del Gobierno para financiar la educación mediante la disminución de la tasa de interés, de 5,6% a 2%, en los créditos destinados a la educación superior con aval del Estado empeorará la situación de endeudamiento, opina el economista Marcel Claude.
Ello, porque estima que las autoridades no han puesto hincapié en uno de los aspectos que, en su opinión, reproducen el lucro en la educación: Los bancos como intermediarios de los recursos públicos que se aportan a los estudiantes. Tajante, asegura que estas entidades deben salir del negocio que les entrega el hecho de que el Estado sea el aval en los préstamos con fines estudiantiles.
¿La rebaja de la tasa es una solución para alivianar el endeudamiento de las familias con hijos en la educación superior?
-Para nada. Si un estudiante pide un préstamo de $12 millones, con la tasa de 6% terminará pagando $17 millones, o sea son $5 millones de ganancia para la banca, lo que no es menor. Además, en términos de ingresos promedio de la familia y de los salarios de los jóvenes, cuando salen de la universidad, sigue siendo impagable. Es como se me dijeran que adeudo US$2.000 millones y que sólo debo pagar US$1.000 millones. Es una tontera, porque te dicen que en vez de llevar 2 toneladas sobre el hombro, ahora sólo tendrías 1 tonelada para cargar.
-Eso fue planteado por algunos dirigentes del movimiento estudiantil, ¿Por dónde pasa la solución entonces?
-La propuesta del Gobierno sigue siendo lo mismo. Algo que lleva a poner helado a uno, es ver la insistencia en poner más subvenciones para los colegios particulares y los bancos, porque van a incrementarse los créditos que se hacen a los estudiantes y eso es más negocio para la banca. Estructuralmente, no cambia absolutamente nada del actual modelo que existe, cuando éste es el principal problema.
-Si es así se inyectarían más recursos en los subsidios que operarían los bancos, con lo que aumentarán las promociones de créditos y, por ende, el endeudamiento.
-Claro, esto es comparable a la crisis sub prime de Estados Unidos, se está creando una burbuja. Para que la gente entienda lo que significa: Es prestarle plata a gente que no puede pagar, eso fue causa de una crisis financiera. Lo peor es que en educación esto lo está promoviendo el Estado; le prestan plata a los estudiantes porque no tiene ningún costo para el sector financiero; el banco sabe que, como existe un aval del Estado, igual se les pagará. Y piensan que ojalá no le pague el estudiante, porque el gobierno está comprando esta deuda con cargas del 40% a 50%.
Esto lo señaló el Banco Mundial en su momento…
-Sí, según un estudio, el Crédito con Aval del Estado le ha costado al gobierno más de US$2.000 millones desde el período en que entró a operar este sistema y la banca ha ganado US$500 millones a través del cobro de la tasa de interés.
-A su juicio, ¿eso explicaría que la Asociación de Bancos no se pronuncie en este debate?
-Creo que si se hace una reforma tributaria, a los bancos también hay que ponerles la proa, porque son los que han ganado mucho dinero. Cerca del 30% del PIB chileno (US$60.000 millones) es por endeudamiento con la banca y ésta tiene que empezar a colaborar con el desarrollo de Chile, bajando la tasa y pagando impuestos. El 90% de los chilenos no tiene para terminar el mes, por lo que se mantiene con los préstamos de la banca que presta la plata, pero que te revienta con los intereses.
-¿Se debe sacar a los bancos?
-Los bancos no deben seguir en la educación. El Estado, en vez de endeudar a los estudiantes, debe poner más plata como aporte basal en las instituciones universitarias.
-El gobierno estudia una eventual rebaja de la tasa máxima convencional, ¿cree que ayudaría en algo esto dentro del debate?
-Ayudaría. Esa tasa es usurera y el problema es que la Asociación de Bancos quiere subirla. Esa es una medida para enfrentar el problema del endeudamiento de los hogares en educación, pero además se deben revisar las comisiones que cobran los bancos porque son más caras que las tasas de interés.
Viernes 19 de agosto de 2011
*Fuente: La Nación
Artículos Relacionados
Belo Monte: ¿la vuelta triunfante de la dictadura militar?
por Leonardo Boff (Brasil)
17 años atrás 5 min lectura
Presidenciales en Colombia: entre el cambio y el ‘uribismo’ reinventado
por Inna Afinogenova
4 años atrás 1 min lectura
País enfermo: EEUU sufre epidemia de violencia armada
por Fernando Andrés Torres (EEUU)
14 años atrás 12 min lectura
Dávalos-Compagnon, nuevos especuladores
por Patricio Herman (Chile)
11 años atrás 6 min lectura
Inquisidores y cavernarios del siglo XXI
por Rafael Luís Gumucio Rivas (Chile)
17 años atrás 5 min lectura
A rechazar la Cumbre Fascista y de Ultraderecha en Santiago el jueves 3 de septiembre
por Central Clasista de Trabajadoras y Trabajadores (Chile)
22 horas atrás
26 de agosto de 2026
Llamamos a concentrarnos el jueves 3 de septiembre, a las 18:00 horas, en Alameda con Paseo Ahumada, para expresar nuestro más enérgico repudio a esta cumbre fascista y a la ultraderecha internacional que la promueve.
Cerimedo vs. LatAm: quién paga la tecnología de la mentira y cómo funciona
por Inna Afinogenova (México)
1 día atrás
26 de agosto de 2026
En este capítulo de La Base América Latina, Inna Afinogenova analiza el caso Fernando Cerimedo como ventana a una estructura mucho más amplia: la maquinaria digital de la ultraderecha latinoamericana, sus granjas de bots, sus campañas de desinformación y su capacidad para falsificar el debate público.
Del Sahara a Ceuta y Melilla, la frontera que Marruecos quiere mover
por Taleb Alisalem (Sahara Occidental)
3 días atrás
Imagen superior: Imagen de la frontera del lado marroquí del Tarajal. (EFE) 24 de agosto de 2026 El analista y activista saharaui explica la estrategia de Rabat con las ciudades…
Colombia / Cali: el terremoto que disputa el relato del orden y revela la autonomía popular
por Anónimo
4 días atrás
23 de agosto de 2026
Lo que nació como experiencia localizada de resistencia empezó a convertirse en un lenguaje nacional de solidaridad. No se contagió únicamente una emoción; se contagió una manera de organizar la vida.