Qué es el buen vivir (Sumak Kawsay)
por Atawallpa Oviedo Freire (Rebelión)
9 años atrás 4 min lectura
El Buen Vivir toma como referente y maestro al ambiente, observando que no está en desarrollo ni en crecimiento ni en un progreso, sino que su sentido de existencia es guardar armonía y equilibrio entre el caos y el orden, entre lo intuitivo y lo racional, entre lo espiritual y lo material. Un existir en la dualidad complementaria para reproducirse infinitamente.
El Buen Vivir cuestiona al paradigma del desarrollo, en especial al crecimiento económico por su incapacidad para resolver la pobreza. Por el contrario, sus prácticas han provocado severos impactos sociales y ambientales, al poner su énfasis en el mercado, la obsesión por el consumo y la utopía de un progreso continuado e ilimitado.
El Buen Vivir entiende que la constante de la vida es el cambio y no el desarrollo. El ser humano tiende al caos y su labor es ordenar, por eso siempre está limpiando y arreglando todo en su vida para que funcionen sus proyectos, y cuando no lo hace vienen la crisis, las enfermedades, los conflictos.
El Buen Vivir considera que el paradigma del desarrollo y del crecimiento son conceptos en decadencia, con claras implicaciones coloniales, totalitarias y hegemónicas. Presentándose el Buen Vivir como una vía para superar esas limitaciones que se vienen estructurando en la globalización en curso.
El Buen Vivir no reconoce al crecimiento económico o al consumo material por sí solos como indicadores de bienestar. Si lo material no va concatenado con lo psicológico, emocional, mental, no hay Buen Vivir sino un relativo bienestar material. La calidad de vida no hace referencia solo a las personas sino a la naturaleza en su conjunto. Por ello sus proyectos y sentido de vida son integrales, no pensados ni principalizados solo para el hombre.
El Buen Vivir no separa o divide a la sociedad de la naturaleza, puesto que el uno contiene al otro y son complementarios inseparables. Tiene otra forma de concebir a lo ambiental y por ende guarda otra forma de relación. Por ello, demanda regresar a la naturaleza, es decir, al saber ambiental como un paradigma de integralidad y de completud.
El Buen Vivir cuestiona la base antropocéntrica del desarrollo, que hace que todo sea valorado y apreciado en función de la utilidad exclusiva para las personas. Ante ello, le ha otorgado al ambiente la calidad de sujeto de derechos (“derechos de la naturaleza”), rompiendo con la perspectiva antropocéntrica de que es un objeto al servicio del hombre. Todo es visto como sujetos y no objetos.
El Buen Vivir coincide con algunos principios clásicos, pero añade otros, lo que complementa pero al mismo tiempo reconfigura toda la concepción única y universalista de los derechos del hombre. Así, a la igualdad, la libertad, la paz, la solidaridad, la equidad social, la justicia social; añade, la reciprocidad, la correspondencia, la armonía, el equilibrio, la estabilidad, la polaridad, la ciclicidad, la estabilidad dinámica, la complementariedad.
El Buen Vivir promueve la colaboración entre grupos, pero al mismo tiempo comprende que son el espejo uno del otro, por lo que recrea y valora a la oposición como el otro lado que le permite encontrar el punto de equilibrio para no caer en extremismos y dogmas.
El Buen Vivir es ante todo un estado comunitario de vida, que respeta lo individual y lo público (Estado), pero que antepone el interés colectivo al personal. Es la actitud para encontrar el equilibrio entre lo colectivo y lo individual, entre lo asociativo y lo estatal. Promueve la propiedad grupal en sus diferentes formas, pero sin rechazar la propiedad individual y la estatal.
El Buen Vivir propugna un mundo “hecho de muchos mundos”, donde conviven, se confrontan y dialogan diferentes racionalidades culturales. Se basa en el reconocimiento y respeto de la diferencia y de la diversidad. La diferencia como una riqueza de la vida y la diversidad como la expresión más bella de la existencia.
El Buen Vivir es la más importante corriente de reflexión que ha brindado América del sur y central en los últimos años, al establecer otro modo de comprensión del mundo para otra forma de habitarlo y de hacerlo durable para las generaciones futuras y la prolongación de la especie humana.
Rasgos del buen vivir en Occidente
Los estudios críticos al desarrollo, la ecología profunda, los saberes ambientales, el biocentrismo, el feminismo radical, la decolonialidad del saber, los bienes comunes, los movimientos de transición, las ecoaldeas, la permacultura, el dragón dreaming, como diferentes sistemas, herramientas y metodologías de cambio.
*Fuente: Rebelión
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
Artículos Relacionados
Valentín Trujillo hace un «desesperado» llamado: «El Gobierno le ha dado la espalda a la cultura»
por Radio Cooperativa (Chile)
5 años atrás 2 min lectura
Sombras. El desorden financiero en la era de la globalización
por Boaventura de Sousa Santos (Portugal)
7 años atrás 5 min lectura
Propuesta para un Manifiesto Ciudadano por la Cultura y el Arte – Región de Tarapacá
por Iván Vera-Pinto Soto (Iquique, Chile)
12 años atrás 30 min lectura
Carta a Madre Tierra y a la Humanidad Planetaria
por Juan Almendares (Honduras)
16 años atrás 8 min lectura
1 Comentario
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
¡No se mendiga soberanía para salvar un negocio corrupto y destructivo!
por Hector Kol (Chile)
15 horas atrás
15 de agosto de 2026
La pregunta no es cómo convencer a Washington de que sea más amable con el salmón chileno. La pregunta es por qué el sur de Chile sigue organizado alrededor de un modelo que concentra riqueza, externaliza costos ambientales, acumula muertos y ha convertido al Estado en garante de intereses privados.
Altos del Golán y Sáhara Occidental: Colombia reconoce, pero ¿tiene política exterior?
por Fabián Cárdenas (Desde Colombia)
15 horas atrás
15 de agosto de 2026
Con las dos decisiones, el país corre el riesgo de perder su capacidad para presentarse como actor neutral o equilibrado en escenarios multilaterales. Colombia se ha convertido en colonia gringo-sionista»
Altos del Golán y Sáhara Occidental: Colombia reconoce, pero ¿tiene política exterior?
por Fabián Cárdenas (Desde Colombia)
15 horas atrás
15 de agosto de 2026
Con las dos decisiones, el país corre el riesgo de perder su capacidad para presentarse como actor neutral o equilibrado en escenarios multilaterales. Colombia se ha convertido en colonia gringo-sionista»
Chile. Pueblo mapuche de Bajo Malleco en lucha por territorio sagrado usurpado por industria de la basura
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
23 horas atrás
15 de agosto de 2026
Rodrigo Curipán es werken del lof Rankilko, y vocero de las cuatro comunidades que se han opuesto al relleno sanitario en territorio mapuche, ubicado alrededor de 8 kilómetros de Collipulli, provincia de Malleco, Región de La Araucanía.
Para quienes se aferran a la idea de que la Tierra es nuestro único hogar posible, esta modalidad de vida está muy bien.
Y si basamos el BuenVivir en cómo convivir en la diversidad, aprendiendo el arte/ciencia de ir prescindiendo de lo que creíamos indispensable, para dar lugar a que los demás suban mientras yo bajo…
Si cada uno se simplifica para ocupar un lugar y no dos…o más!
Si además de ser buenos consumidores, somos buenos servidores…
Y si creemos que aún tenemos tiempo…
De todas maneras, pienso que debemos dejar el terreno libre a quienes no piensan así, y están empeñados en buscar las mieles y el polen en praderas celestiales, sea orando, sea con naves migrantes.
No somos los únicos seres conscientes del universo.