Volkswagen, la punta del iceberg
por Rafael Hernández Bolívar (Rebelión)
10 años atrás 5 min lectura
Una vez hecha pública la práctica fraudulenta de la Volkswagen -programa informático que burlaba las exigencias de los organismos de control medio ambiental-, han llovido denuncias que tienden a confirmar que otras empresas automotrices aplican prácticas similares para ocupar espacios dentro del mercado automotor mediante el engaño a clientes y autoridades. Abarcan desde la obsolescencia programada de piezas hasta el volumen de combustible por kilómetro recorrido, incluyendo, por supuesto, los indicadores de los efectos contaminantes.
El fraude hecho por la Volkswagen abarca diversos sujetos e instituciones. Cuando menos tendríamos que incluir en el listado a:
En primer lugar, a los clientes que compraron un vehículo supuestamente dotado de dispositivos especiales que lo hacían altamente eficiente y con mínimos efectos contaminantes. En segundo lugar, a los organismos de control ambiental que evaluaron y dieron la certificación de los bajos índices de contaminación que arrojaban al aire estos vehículos. También a diversos países cuyos gobiernos otorgaron estímulos financieros o de exoneración fiscal a la empresa por comercializar vehículos de baja contaminación. En cuarto lugar, a los inversores que compraron acciones con la convicción de que las ganancias y el crecimiento de la empresa obedecían a los avances tecnológicos incorporados trasparentemente a los vehículos comercializados, con apego a las leyes y a las normativas del sector automovilístico. Finalmente, los habitantes de las ciudades que reciben las emisiones contaminantes y tienen un aire menos saludable para sus pulmones.
Los afectados comienzan a movilizarse en términos de denuncias, protestas, exigencias de indemnización, acciones judiciales y proposiciones de ejecutorias de control sobre la industria y sus productos. Pero esta lucha no es fácil y su victoria no está garantizada de antemano.
La letra pequeña
Hay quienes piensan, con cierta ingenuidad, que si bien es cierto que el fraude de la Volkswagen hace un retrato moral del capitalismo, también revela que la denuncia permite la rectificación, la condena a los culpables y la indemnización a las víctimas. Es decir, que la misma sociedad impone regulaciones que hacen cada día más difícil el desboque de las tendencias codiciosas e inmorales del capital y somete su actividad a la esfera del respeto a los contratos, a las normas y a las leyes.
Abundan los ejemplos que demuestran que no es así como funcionan las cosas. En una sociedad capitalista, la superestructura jurídica política está definida en función de proteger los intereses del capital. Aunque los trabajadores y, en general, la gente organizada alrededor de reivindicaciones y derechos específicos (consumidores, ecologistas, luchadores sociales, etc.) libre decididas batallas y logre incorporar leyes y normas que reflejen comportamientos más responsables en las empresas, siempre el capital se las ingenia para burlar su aplicación, negar su pertinencia, minimizar los castigos y los montos y, si no hay más remedio que pagar, posponerlo en el tiempo.
Veamos un ejemplo del mes pasado. Durante la década del sesenta se comercializó en España la talidomida, un fármaco que se usó para controlar el insomnio, las náuseas y el vómito en mujeres durante el embarazo. Este medicamento, fabricado por la empresa alemana Chemie Grünenthal, provocó malformaciones, sobre todo en brazos, antebrazos y problemas en órganos internos de niños cuyas madres lo habían ingerido durante la gestación. Por cincuenta años las víctimas sobrevivientes de España, o sus familiares, impulsaron demandas de indemnización contra la empresa alemana. Para ello presentaron pruebas en las cuales se demostraba que las malformaciones fueron provocadas por el fármaco, descartando otros agentes: otros fármacos, orígenes genéticos o factores ambientales de riesgo. Sin embargo, el pasado septiembre, el Tribunal Supremo de España, rechazó el pago de indemnización a las víctimas, argumentando que la responsabilidad civil de la empresa había prescrito. Ante tal muestra de injusticia y de cinismo, AVITE (Asociación de Víctimas de Talidomida en España) colgó en internet un video en que aparecen algunos sobrevivientes, con gran tristeza y desamparo en el rostro, aplaudiendo torpemente, con sus manos o brazos malformados, para «felicitar» a la farmacéutica por la decisión inmoral del alto tribunal. (http://bit.ly/
A dos semanas de haberse destapado el fraude Volkswagen, ya comienzan a operar los mecanismos judiciales y gubernamentales destinados a proteger a la empresa. Así, en España donde se habla de la colocación de más de seiscientos mil vehículos con motores trucados que fueron favorecidos por la política de estímulo a productos no contaminantes (mil euros por vehículo), el Ministro de Economía e Industria ha dicho que, en principio, no se recuperarán los montos entregados porque fueron otorgados para la disminución de dióxido de carbono y no para la reducción del óxido de nitrógeno que es el gas cuyas mediciones ha burlado la Volkswagen. Por otra parte, en Alemania se ha iniciado la conformación de una comisión de investigación que, una vez nombrado sus miembros y constituida en términos de status y ámbito, realizará una investigación de lo sucedido y, a la vuelta de algunos años, dos o tres dicen los optimistas, presentará unas conclusiones a partir de las cuales se discutirá sobre responsabilidades y sanciones.
Lo demás son leyendas urbanas sobre la seriedad, la responsabilidad y los principios éticos de las grandes empresas. Cuentos de camino, como decimos en Achaguas.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
*Fuente: Rebelión
Artículos Relacionados
El Oscar provoca vértigo en la derecha brasileña
por Emir Sader y Eric Nepomuceno (Brasil)
6 años atrás 6 min lectura
Se desintegra el “orden económico mundial”
por Alfredo Jalife-Rahme (México)
2 años atrás 4 min lectura
Ajedrez Ucrania: escenarios reales y posibles
por Carlos Santa María (Chile)
12 años atrás 19 min lectura
Financiamiento electoral irregular: La lista de las donaciones a campañas del ex ejecutivo de Penta
por Mónica González, Víctor Carvajal y Pedro Ramírez (Chile)
11 años atrás 19 min lectura
Ay Nicaragua, Nicaragüita: Los dos sandinismos
por Raúl Zibechi (Uruguay)
19 años atrás 14 min lectura
Rusia lanzó un misil Oreshnik cerca de las fronteras de la OTAN para dar un mensaje
por Medios Internacionales
1 hora atrás
10 de enero de 2026
Rusia acaba de mover una pieza que cambia por completo el tablero global. El despliegue del misil hipersónico ORESHNIK no es solo un ataque militar: es un mensaje directo a la OTAN, a Europa… y a Donald Trump.
Carácter de clase del nuevo gobierno
por Manuel Acuña Asenjo (Chile)
2 horas atrás
10 de enero de 2026
Discípulo indiscutido de Jaime Guzmán hizo suyo el pensamiento político del constructor de la UDI desde un comienzo. No debe sorprender que sea ardiente defensor de lo que se conoce como ‘la UDI popular’. Al igual que Guzmán, cree Kast que su partido, el Republicano, debe asentarse fundamentalmente en los sectores populares que es donde existen mayores sentimientos patrios y respeto a los valores tradicionales.
Diario El País hace y adapta mapas por encargo. Acaba de meter el Sáhara Occidental dentro de Marruecos
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
1 semana atrás
02 de enero de 2026
El diario El País ha publicado una mapa en el que incluye el Sáhara Occidental dentro de Marruecos. El profesor Luis Portillo se ha dirigido a la Defensora del lector, Soledad Alcaide.
Israel aplastó a Mohammad Bakri por atreverse a expresar el dolor palestino tal como es
por Gideon Levy (Israel)
2 semanas atrás
28 de diciembre de 2025
Israel le dio la espalda mientras la sociedad palestina israelí lloraba la muerte de Mohammad Bakri, una de sus figuras más célebres: un actor, director e ícono cultural, un patriota palestino y un hombre de alma noble