México: El hilo rojo del cambio por venir
por Guillermo Almeyra (México)
11 años atrás 5 min lectura
Desde que en los 80 comenzó en México la aplicación de la política neoliberal exigida por el capital financiero internacional, el hilo rojo de las resistencias de masa une continuamente y engarza diferentes momentos de lucha cada vez más radicales.
En 1988 los votantes cardenistas estaban dispuestos a imponer el respeto a su victoria electoral pero fueron contenido por su dirección que encarriló su ardor revolucionario hacia un parlamentarismo conservador y corruptor. Salinas, con los asesinatos y las políticas de desmantelamiento de las redes de protección social en el campo y para los trabajadores, pudo abrir así el camino a la integración subordinada de México en la economía y la política de Washington con las privatizaciones y el Tratado de Libre Comercio para América del Norte.
El resultado fue el estallido de la rebelión zapatista en Chiapas que dio voz a la protesta indígena y campesina y a quienes en 1988 habían sido derrotados sin poder combatir pero deseaban hacerlo. El EZLN demostró que se podía decir no y enfrentar al poder sin ser vencido por éste y en un primer momento, como con la Marcha del Color de la Tierra y la lucha por incorporar a la Constitución los derechos de los pueblos indígenas, despertó esperanzas y entusiasmo al buscar reforzar la autonomía de las comunidades en algunas regiones de Chiapas logrando apoyos a escala nacional. Pero después se replegó sobre la consolidación de una autonomía forzosamente parcial en un pequeño sector muy pobre y dispersó desgraciadamente su apoyo desgastándolo con el vacío de ideas y el sectarismo de las proclamas de su vocero oficial.
Zedillo, presidente gracias al asesinato de su competidor, prosiguió la política criminal de Salinas, enfrentó una huelga de un año en la UNAM y sirvió en bandeja de plata el gobierno a la derecha tradicional fascistizante, clerical, antes de irse al extranjero para dirigir una transnacional.
El hartazgo popular ante los gobiernos del PRI fue canalizado así por la extrema derecha de las clases gobernantes. El país cayó de la sartén a las brasas debido a la impotencia política y al carácter timorato y oportunista de una “oposición” perredista que estaba siendo asimilada por el sistema y no era una alternativa y a un voto de castigo políticamente inmaduro.
El resultado fue trágico. Los gobiernos del PAN acentuaron el servilismo hacia Estados Unidos y, carentes de consenso popular, intentaron primero desaforar a López Obrador o recurrieron a un nuevo fraude descarado, dando origen a inmensas movilizaciones populares y la ocupación del Centro del DF. Más tarde, durante el desgobierno del espúreo Calderón, militarizaron el país y lo sembraron de muertos y desaparecidos en un supuesto combate contra el narcotráfico que anidaba en los altos mandos que decían combatirlo, en las finanzas y en la mayoría gubernamental.
Las heroicas luchas de los campesinos de Atenco, salvajemente reprimidos por el entonces gobernador del Estado de México Enrique Peña Nieto o de los mineros y los electricistas del SME, las crecientes protestas y movilizaciones estudiantiles y de los millones que seguían a López Obrador y la enorme emigración de jóvenes que, al precio de su libertad y hasta de su vida, huían del país en busca de trabajo revelaron en todo ese período la creciente resistencia popular.
Aparecieron así las policías comunitarias ante la corrupción de los organismos estatales y su complicidad con el crimen organizado, los grupos de autodefensa, los estudiantes que, con el lema anti peñista de Yo soy 132, protestaban contra el fraude, hasta que todo estalló cuando el Estado, mediante la complicidad del alcalde de Iguala y el gobernador de Guerrero, perredista provenientes del PRI y aliados con éste, y de la guarnición local y la justicia desparecieron o asesinaron a los que estudiaban para maestros rurales bilingües para servir a sus comunidades y al futuro del país. Entonces la conciencia de vastos sectores populares dio un salto pues quedó claro que estamos enfrentando los crímenes de un Estado terrorista al servicio de una oligarquía entreguista y racista.
¿Y ahora? A pesar de las divisiones y temores en las clases dominantes, éstas no se disponen a cambiar de caballo en medio del río rugiente de la protesta y la movilización populares. Para echar a Peña Nieto sólo queda pues la violencia.
La violencia popular armada es prematura, no sería comprendida por más de la mitad de la población, sería una aventura sangrienta con la que sueñan unos pocos irresponsables que no tienen paciencia para construir una nueva relación de fuerzas, una dirección unitaria y a la vez plural, un objetivo claro y común más allá de la expulsión de Peña Nieto. La otra violencia, la pacífica, organizada, de masas, de la mayoría, no se ejerce sólo con manifestaciones, por necesarias que éstas sean, sino también con el desconocimiento de los ilegítimos, con la construcción de organismos de poder popular, como los Consejos Municipales o las policías comunitarias y grupos de autodefensa.
Esa lucha debe unir además todas las distintas resistencias: la de los obreros que quieren reconquistar su trabajo y su independencia sindical, la de los campesinos que quieren trabajar honestamente y remodelar su territorio, la de quienes luchan contra los secuestros, desapariciones, prisiones de activistas, torturas y asesinatos y, al mismo tiempo, por un apoyo a la acción cultural de los maestros sindicalizados. Si los zapatistas se limitan a atrincherarse en sus pocas tierras y se encierran sin encontrar aliados en todo el país, corren el riesgo de ser aplastados tarde o temprano. “Los hermanos sean unidos”. Es tiempo de unir esfuerzos, no de sectarismos o declaraciones de que “todos los partidos son iguales” porque no es lo mismo quien –aunque procapitalista- defiende el marco legal legalidad y quien en cambio asesina, desaparece, tortura, viola, encarcela y se apoya sólo en la kalachnikof del narco o del soldado.
*Fuente: Rebelión
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
Artículos Relacionados
Chile: Un pacto laboral para los patrones y el río Mapocho para los pobres
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
17 años atrás 10 min lectura
Documentos desclasificados muestran a Contreras como emisario secreto de Pinochet para Kissinger
por Peter Kornbluh (EE.UU.)
10 años atrás 15 min lectura
Sáhara Occidental: La responsabilidad del Consejo de Seguridad
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
10 años atrás 6 min lectura
Toda la ciencia contra el neoliberalismo
por Matías Ferrari (Argentina)
10 años atrás 5 min lectura
La calle no ha firmado ningún acuerdo
por Igor Goicovic Donoso (Chile)
6 años atrás 8 min lectura
Sin quórum político ni social el Pacto «Re-conocernos» anunciado en abril por la Presidenta
por Lucía Sepúlveda Ruiz (Chile)
18 años atrás 12 min lectura
Fidel, 26 de julio 1989: Si la URSS se desintegrara, «¡aun en esas circunstancias Cuba y la Revolución Cubana seguirían luchando y seguirían resistiendo!»
por Comandante Fidel Castro (Cuba)
2 horas atrás
29 de abril de 2026
«Si mañana o cualquier día nos despertáramos con la noticia de que se ha creado una gran contienda civil en la URSS, o, incluso, que nos despertáramos con la noticia de que la URSS se desintegró, cosa que esperamos que no ocurra jamás, ¡aun en esas circunstancias Cuba y la Revolución Cubana seguirían luchando y seguirían resistiendo!»
Peña en Solidaridad con Cuba
por Comité Memorial Puente Bulnes (Chile)
2 horas atrás
29 de abril de 2026
El Comité Memorial Puente Bulnes está desarrollando una campaña de solidaridad con Cuba, por paneles solares, por lo cual se invita a una Peña, este sábado 2 de mayo y/o solicitamos su colaboración.
Habermas después de Gaza
por Amelia Horgan (EE.UU.)
1 semana atrás
20 de abril de 2026
Alemania ha sido un importante proveedor militar de Israel. Entre 2020 y 2024, suministró el 30% de las armas de Israel. Después de los Estados Unidos, es el segundo mayor proveedor militar de Israel. El volumen de exportaciones militares autorizadas de Alemania a Israel aumentó a partir de octubre de 2023: se multiplicó por diez con respecto al año anterior, pasando de 32 millones de euros a 326,5 millones de euros.
Las “dos almas” del PC: un mito cómodo
por Comité Editorial El Despertar (Chile)
1 semana atrás
20 de abril de 2026
El centralismo democrático, formulado por Lenin, es un principio organizativo que combina libertad de discusión interna con unidad de acción hacia el exterior. Lenin lo resumió con precisión: “La libertad de discusión, la unidad en la acción”.