Hace 41 años nos despertamos de golpe. De golpe de Estado
por Dr. Tito Tricot (Chile)
12 años atrás 4 min lectura
Hace 41 años nos despertamos de golpe. De golpe de Estado. Un golpe a las costillas, al bajo vientre, a los testículos. Qué se yo: a los dientes. Un golpe de madrugada que nos dejó tendidos en el suelo, boca arriba nos dejó, sin entender lo que pasaba. Magullados de golpe de Estado despertamos y de golpe de Estado nos levantamos y de golpe en golpe nos asesinaron y de golpe en golpe nos torturaron y de golpe en golpe nos desaparecieron. Y nosotros aún sin comprender cómo era posible que sucediera en este país del fin del mundo donde nunca pasaba nada, o al menos así nos habían hecho creer. Pero vivíamos una ilusión de país porque nada más bastaba mirar el cristal de la historia para ver reflejado en sus retazos de vidrio las matanzas de indígenas o las masacres obreras. Y siempre la clase política y siempre los ricos y siempre los militares. Como hace 41 años cuando nos despertamos de golpe. De golpe de Estado. Y quedamos en tal estado que no lográbamos entender a los otros estados: al Estado con uniforme, al Estado de Sitio, al Estado de Excepción, al Estado de Emergencia. Estábamos como petrificados en el estado del miedo absoluto, en la angustia de lo desconocido, clavados en la arena con estalactitas de hielo ardiente que nos horadaban el alma.
En Valparaíso nos despertamos de golpe. De golpe de Estado, antes que nadie, porque la Armada se encargó de ello con artera diligencia y en conjunto con otros Estados: los Estados Unidos, cuyos barcos de guerra se encontraban en el puerto realizando ejercicios navales con la Marina chilena. Demasiados Estados juntos hacen un golpe de Estado y un golpe de Estado hace una dictadura y una dictadura hace el terror por 17 años, algo que nunca pensamos cuando nos despertamos de golpe, de golpe de Estado hace 41 años. Porque muchos sabíamos que la posibilidad de un golpe militar existía, sin embargo eran pocos los que podían imaginar la magnitud de lo que advendría. Porque ¿Quién puede trazar las brasas del infierno si apenas conoce las brisas del aleteo de un ángel? ¿Quién puede dibujar el horror de la sala de torturas, los gritos, los llantos, el pavor? ¿Quién puede sospechar las violaciones, las flagelaciones, las mutilaciones, la corriente, las amenazas, las ejecuciones, los secuestros, las desapariciones? ¿Quién puede delinear la cárcel, el exilio, los asesinatos? ¿Quién podría jamás haber imaginado que la dictadura militar y civil que se entronizó en Chile por casi dos décadas sería capaz de agenciar tanto horror? Nadie pienso yo. Quizás los militares chilenos y los civiles de derecha que disfrutaron o enriquecieron con el sufrimiento de millares de compatriotas. Tal vez no, pero lo que está claro es que si no lo imaginaron, nada hicieron para impedirlo, absolutamente nada, al contrario, perfeccionaron la maquinaria del terror.
Aquellos que creen en Dios, probablemente se preguntarán porqué éste no previó lo que iba a acaecer o, cuando nos despertaron de golpe de Estado, no utilizó su omnipotencia para detener la tragedia. A lo mejor lloró tanto que mientras el agua escurría por su rostro cayó fulminado por un rayo de fuego y no alcanzó a gritar ¡basta! Quién sabe, lo único cierto es que aquel golpe del martes once de septiembre nos dejó aturdidos y contundidos, pero de golpe en golpe nos levantamos de nuevo y de golpe en golpe resistimos y de golpe en golpe nos organizamos en las poblaciones, universidades, cerros, colegios, barrios, centros culturales, medios alternativos, entre muchos otros frentes de lucha. En las calles se movían los golpeados por el golpe, a tropezones primero, confundidos y furiosos, dolidos e indignados, porque nadie tiene derecho a despertarte de golpe de Estado y menos de madrugada. En realidad, nadie tiene el derecho a despertarte, porque uno puede soñar hasta más allá del horizonte si lo desea, como lo hizo el gobierno de Salvador Allende que intentó dibujar un futuro de justicia social en aquel presente de hace ya cuarenta años.
Hace 41 años nos despertamos de golpe. De golpe de Estado y hoy nuevamente algunos, tanto en la derecha como en el gobierno quieren sembrar el miedo atemorizando al pueblo con leyes anti-terroristas de la época de la dictadura. Otros más amenazando con revivir a grupos paramilitares de ultraderecha. Por eso hay que gritar fuerte y claro: ¡en este país no queremos despertarnos más de golpe de Estado!
El autor, Dr. Tito Tricot, es Sociólogo y Director del Centro de Estudios de América Latina y el Caribe-CEALC
11 Septiembre 2014
Artículos Relacionados
Más de 1,5 millones de familias norteamericanas viven con dos dólares diarios por persona
por Proyecto Censurado (EE.UU.)
10 años atrás 6 min lectura
Sor Teresa Forcades justifica el aborto y afirma que le gustaría que la pastilla del día después estuviera al alcance de todas las mujeres
por Antonio Mencía (España)
10 años atrás 9 min lectura
Los traidores a Assange
por John Pilger (Australia)
3 años atrás 8 min lectura
Carnaval de Arica: Con la alegría del Sol y reclamando por los derechos ciudadanos
por Scarlett Rojo (Arica)
7 años atrás 1 min lectura
Chile: Convocan a enriquecer base de datos con información sobre mujeres escritoras
por Agencia Pueblo (Chile)
7 años atrás 2 min lectura
Costa Rica: Como hace 50 años, Inti Illimani, un canto de lucha y esperanza
por Derecho Internacional (Costa Rica)
9 años atrás 7 min lectura
3 Comentarios
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Religiosas contra Pinochet: la Hermana Odile, ‘una historia de triple desobediencia’
por Marilyne Buda (Chile)
3 segundos atrás
Imagen superior: La Hermana Odile manifestándose. © Fundación Documentación y Archivo Vicaría de la Solidaridad 14 de agosto de 2026 Samuel Laurent Xu es documentalista e investigador en historia…
La que fue la casa del Presidente Allende no va ser el Museo que esperaba «el pueblo allendista»
por Ana María Sanhueza (desde Santiago de Chile)
48 mins atrás
14 de agosto de 2026
«La humilde casa pareada de Guardia Vieja no hay cómo evaluarla comercialmente. Allí se incubó la más noble de las tentativas concebida en beneficio de todos los chilenos y las chilenas. Isabel y Maya deben entenderlo y transferirla gratuitamente al Estado de Chile.» (Sabias y justas palabras de Don Miguel Lawner, Premio Nacional de Arquitectura, el 15 de enero de 2025. Esas dos mujeres han ganado suficiente dinero usando el nombre de Allende, pero no siendo fieles a lo que el significa.)
Ejecución de niños palestinos con un solo tiro
por Maud Effting y Willem Feenstra (Holanda)
1 semana atrás
07 de agosto de 2026
Los médicos de Gaza observaron un patrón inquietante: niños con una única herida de bala en la cabeza o el pecho, un indicio de que habían sido blanco de ataques deliberados. Así se desprende de una investigación de De Volkskrant, que habló con los médicos, que se encuentran entre los últimos testigos presenciales internacionales.
Denuncian en Chile una operación de propaganda marroquí contra el Frente Polisario y la causa saharaui
por Asociación Chilena de Amistad con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD)
1 semana atrás
06 de agosto de 2026
La Asociación Chilena de Amistad con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) rechazó el uso de un encuentro realizado en Santiago para difundir acusaciones contra el Frente POLISARIO, atacar a Argelia y promover la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental.
Un gran artículo.. Felicitaciones por su forma y contenido
Como siempre Tito Tricot, da con el objetivo, esta vez era dibujar el laberinto del golpe militar recordar la destrucción humana a la que fue sometido el pueblo de Chile ,pero sin mostrar consecuencias de ninguna especie, solamente atenerse a los hechos, que hicieron de aquellos días la vida inviable y de paso darle un aviso a la derecha y nueva mayoría, por sus leyes antiterroristas y otros ofreciendo su armadura paramilitar ,para presentarse ante una guerra.El aviso es que el pueblo no está muerto, que el pueblo tiene la esperanza y el deseo de no dejarse atropellar ni matar nunca más.
Nos despertamos de golpe. De golpe de Estado. De golpe del Departamento de Estado