Mercado bipólico y coludido: Lumpen empresarios
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
16 años atrás 3 min lectura
Vicente Huidobro Comparaba en su balance patriótico los apellidos vinosos con los bancosos que se habían apropiado del Chile Plutocrático. Carlos Vicuña Fuentes escribía sobre la tribu sé Judá, el grupo selecto de familias aristocráticas: Los Errázuriz numerosos y tercos, los Ovalles campanudos, los austeros y secos Valdeses, los afables y elegantes Del Río. Los Lyon aguzados y huecos, los Amunátegui acomodaticios y fofos. Los testarudos y codiosos Echeñiques ,los linajudos y variados Figueroas, los vacíos y solemnes Tocornales y tantos y tantos otros que acechan también la ocasión aleatoria. Hoy algunos de estos apellidos miembros de la tribu de Judá han desaparecido sin embargo grandes familias como los Matte y los Edwards continúan siendo dueños del poder económico En muchos casos los han remplazado clanes de emigrantes como los Angelini, los Luksic y el audaz especulador Sebastián Piñera. No necesitan los dueños de Chile del Poder Político pues los siúticos como Gómez, Escalona, Latorre, administran mucho mejor el estado en su favor. Les basta que la Casa Piedra sea mucho más importante que La Moneda. Que por muy socialista que se declare el presidente o la presidenta siempre les dará un lugar preferente en su agenda. Están seguros que ninguna Ministra de Hacienda les va subir los impuestos ni el del trabajo permitirá la negociación por área de la producción. Que importa que la Iglesia hable del salario ético o el congreso de la Democracia Cristiana de una economía social de mercado. Siempre unos pocos, cada vez menos, serán los dueños de Chile como le sostiene con todo cinismo él último de los representantes del clan Matte
En 1960, el joven Ricardo Lagos Escobar publicó un libro que, hasta ahora, saca roncha, cuyo título, “La concentración del poder económico en Chile”, dio pábulo a una serie de mapas de la extrema riqueza. Cabe preguntarse, después de casi medio siglo, si el poder económico sigue tan concentrado como en la década del 60; creo que lo es aún más, pues las empresas del estado fueron privatizadas y, además, se mueven por una serie de fusiones y adquisiciones clásicas del darwinismo económico:
En el retail, las dos cadenas más importantes –Cencosud y Falabella – son dueñas del 80% del mercado; VTR y Metrópolis poseen el 92%; Endesa, Enersis y Gener, el 80% del interconectado central Chilectra y Enersis el 80 % de la distribución; Copec y el Grupo Matte monopolizan las celulosas; Lan-Chile, el 70% del tráfico aéreo; Próvida y Hábitat, el 78% de los cotizantes de AFPs; en el plano de las comunicaciones, la empresa El Mercurio tiene el 48% del avisaje y Copesa el 29%; tres cadenas de Farmacias copan el 88% del mercado de la salud.
Es cierto que a todas estas empresas no se les puede llamar monopólicas pero, en cada caso, son dos o tres que dominan el mercado y que hábilmente saben repartírselo para evitar la competencia. La ley conceptúa un Tribunal de la libre competencia, pero su poder coercitivo es muy mínimo, pues se limita a bajas multas, en UTM, sin penas aflictivas. Es cierto que los grupos económicos no son los mismos que denunció el joven, licenciado en derecho, Ricardo Lagos: hoy todos ellos abarcan distintos rubros que van desde la producción de materias primas a las finanzas. Los Angelini, los Luksic y los Piñera están clasificados, por la Revista Forbes, entre los multimillonarios del mundo; diez y seis grandes grupos económicos poseen el 80% del PIB. Todas las empresas han tenido ganancias superiores a un 34% y no se caracterizan por pagar buenas sueldos a los trabajadores, salvo honrosas excepciones. En estas condiciones de extrema concentración de la riqueza y el consecuente empobrecimiento de los trabajadores, es difícil pensar un pacto social en condiciones de mínima equidad.
24/07/09
Artículos Relacionados
Brasil: El avance del desierto y la lucha de Chico Mendes
por Carlos del Frade (Argentina)
15 años atrás 4 min lectura
Omar y Jaime Huenchullan, víctimas de un montaje denunciado.
por Lautaro Loncon Antileo (Chile)
17 años atrás 11 min lectura
Venezuela: la Revolución silenciada
por Ernesto Cardenal (Nicaragua)
20 años atrás 19 min lectura
Ama sua, ama llulla, ama quella [No seas ladrón, no seas mentiroso, no seas flojo]
por Nora Merlin y Alex Ibarra Peña (Grupo de Trabajo Surandino)
9 años atrás 3 min lectura
“Mi nombre es Paloma, pero mis padres y hermanos nacieron en Chile”
por piensaChile
12 años atrás 1 min lectura
“Para la vida una canción, para la guerra nada”.
por Marta Gómez (Colombia)
2 horas atrás
17 de enero de 2026
Un himno pacífico que reza para que todas las mentes pensantes que existen en la sociedad no trabajen para crear objetos para hacer el mal sino objetos que aporten felicidad a las personas. Un canto a no dedicar ni un segundo de nuestro tiempo a la guerra.
La autocrítica pendiente y el retorno a las bases: por qué la inacción es el combustible de la derecha
por Esteban González Pérez (Chile)
2 horas atrás
17 de enero de 2026
Ese de los campamentos, de las poblaciones periféricas, del trabajo mal pagado, de la ausencia de servicios básicos. En ese mundo existen personas que NO piensan todo como una relación “costo-beneficio”. Allí hay solidaridad, amistad, fraternidad y nobles aspiraciones para el conjunto de la sociedad.
Declaración Pública – Familia y allegados de Julia Chuñil Catricura
por Vocería de la familia y organizaciones adherentes
3 días atrás
14 de enero de 2026
No es concebible ni aceptable que la Fiscalía Regional de Los Ríos y Carabineros desplieguen 500 efectivos policiales de distintas especialidades —en un operativo simultáneo en Máfil y Temuco— para detener a miembros directos de la familia, mientras que durante más de un año la búsqueda activa de Julia Chuñil apenas movilizó, en los mejores momentos, a no más de 50 personas en operativos reales.
Diario El País hace y adapta mapas por encargo. Acaba de meter el Sáhara Occidental dentro de Marruecos
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
2 semanas atrás
02 de enero de 2026
El diario El País ha publicado una mapa en el que incluye el Sáhara Occidental dentro de Marruecos. El profesor Luis Portillo se ha dirigido a la Defensora del lector, Soledad Alcaide.