Últimos discursos del Presidente Salvador Allende

El pasado viernes 26 de Junio del 2015, se cumplieron 107 años del natalicio del Dr. Salvador Allende Gossens, el Compañero Presidente. Mucho se ha escrito acerca de su legado. Pero, ¿por qué un nuevo documento con los últimos discursos del Presidente Allende? Bueno, debido a que la mayoría de las transcripciones actualmente disponibles, en libros o en línea, no están completas o contienen más de algún error. También, la mayoría de ellas carecen de una breve explicación de su contexto en los acontecimientos de aquel fatídico día.

Pero, es la absoluta falta de rigurosidad en las transcripciones, la que hace necesaria una rectificación, para establecer la verdad histórica. Nótese que se llega al punto que hasta hay un error en el extracto, del texto de su último discurso, impreso en el monumento del Presidente Allende, en la Plaza de la Constitución. [1] Un “SE”, inexistente en el discurso original, que cambia el verdadero sentido de la frase, se ha logrado entremeter en el texto, que lee: “Mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.[2]

Como si eso no fuera suficiente, tampoco aparece en éste monumento el título de Presidente de la República de Chile, cargo que si aparece en las estatuas de los Presidentes Jorge Alessandri Rodríguez (1958 – 1964) y Eduardo Frei Montalva (1964 – 1970), que también están en la Plaza de la Constitución. Además de ser estéticamente feo, y no me hablen de simbolismos esotéricos, la falta de minuciosidad y meticulosidad en la construcción de monumentos nacionales no es sólo inaceptable sino que es inexcusable.

Los últimos discursos del Presidente Salvador Allende

Según Hugo García Herrera, miembro de la guardia personal, el GAP (“Grupo de Amigos Personales” del Presidente), el 11 de Septiembre de 1973, aproximadamente a las 6:15 a.m., el Subdirector General Jorge Urrutia Quintana, del Cuerpo de Carabineros, [3] habría llamado a la residencia del Presidente Salvador Allende, en la calle Tomas Moro, alertado por informes de sublevación en la ciudad de Valparaíso. Desde su residencia, el Presidente Allende, había intentado inútilmente contactarse con los jefes castrenses. A las 07:30 a.m., llega al Palacio de La Moneda acompañado de algunos de sus asesores y miembros del GAP. Ya para esa hora, por órdenes del Subdirector General Urrutia, [4] secciones leales de Carabineros habían tomado posiciones, dentro y fuera, acordonando el Palacio todo en rededor para su resguardo. Luego de interiorizarse de las últimas informaciones disponibles hasta ese minuto, [5] a las 7:55 a.m., el Presidente hace su primera intervención radial de esa mañana, su primera alocución al pueblo, su primer discurso, a través de la cadena de radioemisoras oficialistas, “La Voz de la Patria”, lideradas por Radio Corporación. [6]

“Les habla el presidente de la República desde el Palacio de La Moneda. Informaciones confirmadas señalan que un sector de la marinería habría aislado Valparaíso y que la ciudad estaría ocupada, lo cual significa un levantamiento en contra del Gobierno, del Gobierno legítimamente constituido, del Gobierno que está amparado por la ley y la voluntad de los ciudadanos.

En estas circunstancias, llamo sobre todo a los trabajadores. Que ocupen sus sitios de trabajo, que concurran a sus fábricas, que mantengan calma y serenidad. Hasta este momento en Santiago no se ha producido ningún movimiento extraordinario de tropas y, según me ha informado el jefe de la Guarnición, [7] Santiago estaría acuartelado y normal.

En todo caso yo estoy aquí, en el Palacio de Gobierno, y me quedaré aquí defendiendo el Gobierno que represento por la voluntad del pueblo.

Lo que deseo, esencialmente, es que los trabajadores estén atentos, vigilantes, que eviten provocaciones. Que como primera etapa tenemos que ver la respuesta, que espero sea positivo, de los soldados de la Patria, que han jurado defender el régimen establecido que es expresión de la voluntad ciudadana, y que cumplirán con la doctrina que prestigió a Chile y lo prestigia por el profesionalismo de las Fuerzas Armadas. En estas circunstancias, tengo la certeza de que los soldados sabrán cumplir con su obligación.

De todas maneras, el pueblo y los trabajadores, fundamentalmente, deben estar movilizados activamente, pero en sus sitios de trabajo, escuchando el llamado que pueda hacerle y las instrucciones que les dé el compañero presidente de la República.  [8]

Discurso que es seguido por una segunda alocución, quince minutos después, a las 8:10 a.m., a través de Radio Corporación, donde el Presidente Allende confirma la existencia de una insurrección en la provincia de Valparaíso e informa que le ordenó al ejército que fuera a sofocar el intento golpista. Con la información con que cuenta, hasta ese momento, todavía cree ingenuamente que el levantamiento se circunscribe sólo a la Armada en Valparaíso, el puerto más importante y la segunda ciudad más grande del país, ubicada a 135 kilómetros al este de Santiago. Los barcos de la Armada habrían regresado al puerto, no acudiendo a la cita de operaciones conjuntas, programadas con la armada norteamericana, en las costas del norte de Chile y tropas de la marina habrían ocupado calles y edificios gubernamentales del principal puerto del país. [9] Pese a ello, llamó a los chilenos, especialmente a los trabajadores, a mantener la calma y ocupar sus puestos de trabajo y aseguró que él se mantendría en su puesto.

“Trabajadores de Chile: Les habla el presidente de la República.

Las noticias que tenemos hasta estos instantes nos revelan la existencia de una insurrección de la Marina en la Provincia de Valparaíso. He ordenado que las tropas del Ejército se dirijan a Valparaíso para sofocar este intento golpista.

Deben esperar las instrucciones que emanan de la Presidencia. Tengan la seguridad de que el Presidente permanecerá en el Palacio de La Moneda defendiendo el Gobierno de los Trabajadores. Tengan la certeza que haré respetar la voluntad del pueblo que me entregara el mando de la nación hasta el 4 de Noviembre de 1976. Deben permanecer atentos en sus sitios de trabajo a la espera de mis informaciones.

Las fuerzas leales respetando el juramento hecho a las autoridades, junto a los trabajadores organizados, aplastarán el golpe fascista que amenaza a la Patria.[10]

Allende en el balcónUna alocución clara, precisa y concisa que todavía mantiene la esperanza que los sublevados de la marina, en Valparaíso, serian neutralizados. Por eso, quizás algo sorprendido, a las 08:40 a.m., [11] sin ninguna protección, el Presidente Allende hará una breve salida salida al balcón de su despacho que da a la calle Moneda, aparentemente para verificar el repliegue de las tanquetas de Carabineros, que a tempranas horas de la mañana, resguardaban la entrada principal del Palacio. Hasta ese momento, todo parece indicar que, todavía confía que algunos de sus comandantes militares permanecerían leales al gobierno y ayudarían a sofocar ese intento de golpe. Tan confiado está que hasta saluda a los transeúntes que  por ahí pasan. [12]

Pero, a las 8:35 a.m. [13] , se desvanecería toda esa esperanza cuando se transmite la primera proclama militar, [14] mensaje que fundamentalmente da un ultimátum al Gobierno constitucional, anuncia el establecimiento de la Junta de Gobierno Militar y da las primeras instrucciones a la ciudadanía y a los medios de comunicación. Transmitida a través de la denominada “Cadena Democrática”, compuesta por la Radio Minería y Radio Agricultura de la SNA, [15] y leído por el Teniente Coronel de Ejército Roberto Guillard Marignot, que dice:

¡Atención! A partir de este momento damos paso a una red provincial y nacional de radiodifusión de las Fuerzas Armadas. Se invita a todas las radioemisoras libres a conectarse a esta cadena. Con ustedes se leerá a continuación la Proclama de la Junta Militar de Gobierno.

Santiago 11 de septiembre de 1973. Teniendo presente; Primero: La gravísima crisis económica, social y moral que está destruyendo el país. Segundo: La incapacidad del Gobierno para adoptar las medidas que permitan detener el proceso y desarrollo del caos. Tercero: El constante incremento de los grupos armados paramilitares, organizados y entrenados por los partidos políticos de la Unidad Popular, que llevaran al pueblo de Chile a una inevitable guerra civil.

Las FF.AA. y Carabineros de Chile declaran: Primero: Que el Señor Presidente de la Republica debe proceder a la inmediata entrega de su alto cargo a las FF. AA. y Carabineros de Chile. Segundo: Que las FF.AA. y el Cuerpo de Carabineros de Chile, están unidos para iniciar la histórica y responsable misión de luchar por la liberación de la patria del yugo marxista, y la restauración del orden y de la institucionalidad. Tercero: Los trabajadores de Chile pueden tener la seguridad que las conquistas económicas y sociales que han alcanzado hasta la fecha no sufrirán modificaciones en lo fundamental. Cuarto: La prensa, radiodifusoras y canales de televisión adictos a la Unidad Popular deben suspender sus actividades informativas a partir de este instante de lo contrario recibirán castigo aéreo y terrestre. Quinto: El pueblo de Santiago debe permanecer en sus casas a fin de evitar víctimas inocentes.

Firmado: Augusto Pinochet Ugarte, General de Ejército Comandante en Jefe del Ejército, Toribio Merino Castro, Almirante Comandante en Jefe de la Armada, Gustavo Leigh Guzmán, General del Aire Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea de Chile, y César Mendoza Durán, General Director General de Carabineros de Chile.” [16]

Al reingresar el Presidente a su despacho, su amigo y asesor político, Joan Garcés, [17] informa al Presidente de la recientemente emitida proclama militar. Salvador Allende decide responder de inmediato y se dirige a la nación por tercera vez. Son las 8:45 a.m., el Presidente Allende se dirige al pueblo a través de Radio Corporación. Su tercer discurso por la cadena oficialista en menos de una hora aquella mañana;

            ”Compañeros que me escuchan: La situación es crítica, hacemos frente a un golpe de Estado en que participan la mayoría de las Fuerzas Armadas. En esta hora aciaga quiero recordarles algunas de mis palabras dichas el año 1971, [18] se las digo con calma, con absoluta tranquilidad, yo no tengo pasta de apóstol ni de mesías. No tengo condiciones de mártir, soy un luchador social que cumple una tarea que el pueblo me ha dado. Pero que lo entiendan aquellos que quieren retrotraer la historia y desconocer la voluntad mayoritaria de Chile; sin tener carne de mártir, no daré un paso atrás. Que lo sepan, que lo oigan, que se lo graben profundamente: dejaré La Moneda cuando cumpla el mandato que el pueblo me diera, defenderé esta revolución chilena y defenderé el Gobierno porque es el mandato que el pueblo me ha entregado. No tengo otra alternativa. Sólo acribillándome a balazos podrán impedir la voluntad que es hacer cumplir el programa del pueblo. Si me asesinan, el pueblo seguirá su ruta, seguirá el camino con la diferencia quizás que las cosas serán mucho más duras, mucho más violentas, porque será una lección objetiva muy clara para las masas de que esta gente no se detiene ante nada.

 Yo tenía contabilizada esta posibilidad, no la ofrezco ni la facilito. El proceso social no va a desaparecer porque desaparece un dirigente. Podrá demorarse, podrá prolongarse, pero a la postre no podrá detenerse.

Compañeros, permanezcan atentos a las informaciones en sus sitios de trabajo, que el compañero Presidente no abandonará a su pueblo ni su sitio de trabajo. Permaneceré aquí en La Moneda inclusive a costa de mi propia vida”. [19]

El Presidente Allende, confiado en que aún le queda un margen para la persuasión, llama al Ministerio de Defensa. Lo atiende el General de Ejército Ernesto Baeza Michelsen con quien mantiene una buena relación. Allende le  propone una reunión con los comandantes en jefe, en el Palacio, para buscar una salida digna a la crisis. El General Baeza responde que debe consultar con sus superiores. Mientras transcurren esas consultas Allende decide dar su cuarto mensaje al país. [20]

Son ya las nueve de la mañana, de acuerdo a las muy fragmentadas transcripciones y grabaciones existentes, cuando Salvador Allende está haciendo su cuarta alocución al pueblo de Chile, cuya primera parte, es transmitida por Radio Corporación: [21]

“…En ese Bando se insta a renunciar al Presidente de la República. No lo haré. Notifico ante el país la actitud increíble de soldados que faltan a su palabra y su compromiso. Hago presente mi decisión irrevocable de seguir defendiendo a Chile en su prestigio, en su tradición, en su norma jurídica, en su constitución. Señalo mi voluntad de resistir con lo que sea, a costa de mi vida, para que quede la lección, que coloque ante la ignominia y la historia, a los que tienen la fuerza y no la razón.

En este instante señalo como una actitud digna, que aquí está junto a mí el Director titular de Carabineros, General José María Sepúlveda… (Interrumpe sus palabras el sonido de los aviones a chorro Hawker Hunter). Y que en este instante los aviones pasan sobre La Moneda. Seguramente la van a ametrallar. Nosotros estamos serenos y tranquilos. El holocausto nuestro marcara la infamia de los que traicionan la patria y el pueblo.”  [22]

Cuarto discurso que continúa, según las transcripciones disponibles, a las 9:03, [23] ahora, a través de la señal de Radio Magallanes, puesto que las antenas y la planta transmisoras de la Radio Corporación acaban de ser bombardeadas, en una operación para silenciar a todas las radioemisoras adictas al gobierno de Allende;

“En estos momentos pasan los aviones. Es posible que nos acribillen. Pero que sepan que aquí estamos, por lo menos con nuestro ejemplo, para señalar que en este país hay hombres que saben cumplir con la obligación que tienen. [24] Yo lo haré por mandato del pueblo y por mandato consciente de un Presidente que tiene la dignidad del cargo entregado por su pueblo en elecciones libres y democráticas.  

En nombre de los más sagrados intereses del pueblo, en nombre de la Patria, los llamo a ustedes para decirles que tengan fe. La historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen. Esta es una etapa que será superada. Este es un momento duro y difícil; es posible que nos aplasten. Pero el mañana será del pueblo, será de los trabajadores. La humanidad avanza para la conquista de una vida mejor.

Pagaré con mi vida la defensa de los principios que son caros a esta Patria. Caerá un baldón sobre aquellos que han vulnerado sus compromisos, faltando a su palabra… roto la doctrina de las Fuerzas Armadas.

El pueblo debe estar alerta y vigilante. No debe dejarse provocar, ni debe dejarse masacrar, pero también debe defender sus conquistas. Debe defender el derecho a construir con su esfuerzo una vida digna y mejor.[25]

Discurso que concluye diciendo:

A los trabajadores le pido que no se dejen ultimar. Pero, al mismo tiempo que defiendan su dignidad. Una vez más tenemos conciencia de que las fuerzas reaccionarias, sirvientes del imperialismo, ponen atajo al anhelo de un pueblo, de conquistar por los cauces legales una vida mejor.
[Locutor de radio:] Se ha dirigido al país el compañero Presidente de la República Salvador Allende.[26] 

Allende y Sergio BadiolaInmediatamente después de terminado su cuarto discurso, el Presidente atiende un llamado telefónico del Vicealmirante Patricio Carvajal Prado, desde el Ministerio de Defensa, para darle respuesta a la proposición que Allende formulara minutos antes al General Baeza. Justo en ese momento, el fotógrafo presidencial Leopoldo Vargas, [27] procederá a tomarle la primera foto a Salvador Allende, hablando por el teléfono verde en la Sala de Edecanes. Frente al Presidente se encuentra el Tte. Coronel Sergio Osvaldo Badiola Broberg, el Edecán Militar  y de servicio ese día, con el auricular de un teléfono en sus manos, aparentemente con una llamada en espera. [28] La hora en que fue captada esta primera foto, de un set de seis, es aproximadamente a las 9:06 am., de acuerdo a la información proporcionada por el fotógrafo Leopoldo Vargas y cotejada con los registros históricos más fiables.

“Tenso, pero aún caballeroso, el [Vice]almirante le informa que los jefes [militares] no aceptan una reunión en La Moneda, que no hay más solución que su renuncia, y que se ha dispuesto un avión para él, su familia y quienes él determine… A Allende lo enfurece la repetición de esta propuesta.” [29]

Leopoldo Vargas aún recuerda las palabras exactas con que el Presidente puso término a aquella llamada:

Hagan lo que quieran, chuchas de su madre”.

Tras de lo cual procedió a colgar violentamente el auricular. Se ha llegado al punto de no retorno, ya no hay vuelta atrás.

Después de ese llamado telefónico, cuando el Presidente va saliendo de la Sala de Edecanes, le diría al fotógrafo de Palacio Leopoldo Vargas, que en vez de andar tomando fotos, que mejor cargue una metralleta. Notando que el Presidente está muy molesto, para no importunarlo y exasperarlo aún más, Vargas decide no seguir tomando fotos por un rato y esperar una oportunidad más propicia para ello. Allende se dirige a su despacho seguido por sus más cercanos colaboradores y amigos.

Impromptu

Desde su despacho, sin notas ni bosquejo, [30] sentado en su escritorio, rodeado por un pequeño grupo de sus más cercanos colaboradores y amigos, el Presidente se dirige a su pueblo por última vez.  Exactamente a las 9:10 a.m., a través de un enlace telefónico, el Presidente Allende se encuentra haciendo  su quinta y última alocución al pueblo de Chile,

una denuncia de la traición y una protesta moral ante ella; la reafirmación de un compromiso ético con el pueblo chileno, un testamento político y una despedida. [31]

Discurso que dura poco más de seis minutos, hecho a través de Radio Magallanes, la única radioemisora oficialista que quedaba en el aire, la única que no había sido silenciada todavía por los ataques militares de esa mañana. [32]

Allende Presidente

“Compatriotas: ésta será, seguramente, la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. [33] La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación.  

Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron… soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, y el almirante Merino, que se ha autodesignado [comandante en jefe de la Armada], más el señor Mendoza, general rastrero… que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, también se ha denominado Director General de Carabineros.

Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente.

Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen… ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

Trabajadores de mi Patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección. El capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara (el general) Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la obrera que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas, a los que hace días estuvieron trabajando contra la sedición auspiciada por los Colegios profesionales, colegios de clase para defender también las ventajas que una sociedad capitalista le da a unos pocos.

Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las líneas férreas, destruyendo los oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos. La historia los juzgará.

Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal a la lealtad de los trabajadores y el pueblo.

El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo, donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!

Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.” [34]

En seguida, pasadas las 9:16 a.m., una vez terminado su quinto y último discurso, el Presidente hace los arreglos para iniciar su recorrido de inspección del Palacio de Gobierno. En el documental, “Más fuerte que el fuego. Las últimas horas en La Moneda”, el médico personal y amigo del presidente, doctor Danilo Bartulín Fovich dice:

Inmediatamente después de las últimas palabras, dirigidas por el Presidente Allende al pueblo inició la inspección de La Moneda, para ver las mejores posiciones de defensa del Palacio. En este recorrido, un reportero de La Moneda tomó varias fotografías. De este material, el cual fue en su mayoría destruido, sólo se conservan cinco fotografías que muestran al Presidente Allende vivo“.

Efectivamente en ese recorrido el fotógrafo presidencial Leopoldo Vargas le tomará cinco fotos al Presidente. [35] El relator del film agrega:

Las últimas fotografías de Salvador Allende, seis en total, luego de muchos rodeos, se publican en enero del 74 a través del servicio fotográfico del New York Times. Una de las fotografías muestra al presidente  Allende todavía en su despacho. Las otras durante su recorrido a través de La Moneda buscando buenas posiciones de defensa”. [36]

 

La suerte está echada
(Alea iacta est)

Las últimas cinco imágenes con vida del Presidente de la República, Dr. Salvador Allende Gossens, captadas por el fotógrafo de Palacio y Suboficial de la Fuerza Aérea de Chile, Leopoldo Víctor Vargas, durante el recorrido de inspección que el Presidente hace por el Palacio de La Moneda. Este recorrido lo hace acompañado de su comitiva compuesta, entre otros, por algunos miembros del GAP (Grupo de Amigos Personales), el médico Danilo Bartulín Fovich, [37] algunos de los oficiales de Carabineros que han permanecido leales junto al Presidente, y otros Carabineros miembros de la Guardia de Palacio.

Allende preparado para la defensaEn la primera foto de su recorrido, el Presidente y su comitiva están en la salida de la puerta por donde él entraba a Palacio y recibía diariamente el saludo de la Guardia de Carabineros. A la derecha del Presidente Allende, se ve el GAP Luis Fernando Rodríguez Riquelme (con la chapa o nombre político; Mauricio), detrás de éste está “Eduardo” y junto a él, el Director General del Cuerpo Carabineros de Chile José María Sepúlveda Galindo. Al fondo, detrás del General Sepúlveda, se puede apreciar el rostro del Intendente de Palacio Enrique (“Kique”) Lelio Huerta Corvalán- uno de los miembros originales del GAP.

Al ser ésta la primera fotografía del recorrido de inspección del Palacio, se refleja en sus rostros el nerviosismo del momento y quizás también la sorpresa de ser fotografiados. Esta postura contrasta con la serenidad y determinación que se observa en el Presidente Allende. La imagen fue publicada, por primera vez, con fecha hasta ahora indeterminada con absoluta certeza. Es una de las dos fotos menos conocida y difundida del set de seis.

Para describir esta foto primera foto del recorrido, podemos tomar una frase muy apropiada del ensayo de la periodista e historiadora del arte neerlandesa Pauline Terrehorst que dice; que por el hecho de que los hombres estén mirando directamente al lente de la cámara,

“capturan la atención de la audiencia, y subraya la presencia de alguien que observa la situación. Dado que el observador es un participante, éste no asume una posición objetiva respecto de la situación. Y dado que él no lo hace tampoco lo hace el observador.” [38]

Allende y Luis FernandoLa tercera foto del set de seis, segunda del tour de inspección, fue publicada por primera vez en el periódico norteamericano The New York Times, el lunes 28 de enero de 1974, [39] recortada mostrando sólo al Presidente y detrás de él, un GAP, hasta ahora solo identificado por su chapa de “Carlos[40] En la foto a cuadro completo se ve entre otros a los GAP Luis Rodríguez (Mauricio) a la derecha del Presidente y a Julio Fernando Tapia Martínez (con la chapa; Pascual), [41] a las espaldas de Mauricio, en el hombro izquierdo de éste. Al lado derecho de Mauricio se ve a Héctor Daniel Urrutia Molina (con la chapa o nombre político; Miguel) y a otro GAP no identificado junto a él. También, a cuadro completo, en la foto se ve a un joven Carabinero con casco a mano izquierda del Presidente y otros civiles y Carabineros en el fondo.

Allende y Dr. BartulínLa cuarta foto. En el recorrido por La Moneda, Vargas les tomara una foto en el Patio La Pila que actualmente es conocido también como Patio de Los Cañones. Aquí el Presidente es escoltado por el GAP Luis Rodríguez (Mauricio), seguido por el Dr. Danilo Bartulín y el jefe de la Escolta Presidencial de Carabineros, Capitán José Muñoz. Se aprecia también a los miembros del GAP Juan José Montiglio Murúa, alias Aníbal Salcedo, [42] de lentes entre el Presidente y el Dr. Bartulín, y Julio Tapia (Pascual), a las espaldas de Luis Rodríguez. Fue publicada por primera vez en la revista Time, el 4 de Febrero de 1974. [43]
La quinta foto del set fue captada alrededor de las 9:45 am de esa mañana. [44] A la salida del Salón O’Higgins, el Suboficial y Fotógrafo Presidencial Leopoldo Víctor Vargas, tomará una foto justo cuando el Presidente y sus escoltas del GAP escuchan el estruendoso paso de los aviones Hawker Hunter de la FACH que, a aquella temprana hora de la mañana, hacen pasadas de reconocimiento y vuelan amenazantes a baja altura sobre los techos de La Moneda. Momento en el que Vargas escucha decir al Presidente: “Hasta aquí nomás llegamos, compañeros”. Es en ese preciso instante en el que Vargas comprende que debe salir del palacio presidencial lo antes posible.

Allende de inspecciónEsta, la quinta foto del set de seis, es la que ganó el premio a la Mejor Foto de Prensa del Año 1973 otorgado por la World Press Photo Foundation (WPPh), en Holanda. El WPPh es el premio más prestigioso del fotoperiodismo mundial.

Esta foto fue publicada por primera vez en la primera página del diario The New York Times (NYT) el sábado 26 de Enero de 1974, junto con la primera foto del set de seis- donde el Presidente está hablando por teléfono. [45] Reimpresa por el NYT en Marzo 28, 1974, [46] donde se menciona que esta foto ganó el WPPh 1973; en ella se aprecia al Presidente Allende escoltado por dos GAP; a la derecha del presidente, Héctor Daniel Urrutia Molina (con la chapa o nombre político; Miguel)  y al lado izquierdo, el más alto, arriscando la nariz, Luis Rodríguez [47] (Mauricio); el médico Danilo Bartulín, a su izquierda, y a su derecha el capitán de Carabineros José Muñoz de la Guardia Presidencial. Algo también notable en sí mismo, es que dos fotos de un mismo evento y fotógrafo, fueran publicadas  el mismo día en la primera página del NYT.

Allende despues de la inspecciónPoco antes de que el Presidente dé por terminado su vuelta de inspección por el Palacio, Leopoldo Vargas dispara la última foto de Allende con vida. La sexta y última foto del set es la menos conocida de las seis. Raramente publicada debido a que en ella el Presidente tiene los ojos cerrados, como se puede apreciar claramente en este acercamiento. Un buen editor gráfico la publicaría sólo si su intención fuese publicar el conjunto completo de seis fotos. Hasta ahora no se ha logrado determinar cuándo y dónde ésta habría sido publicada por primera vez.

En la foto a cuadro completo, entre muchas otras personas, se ve al lado derecho del Presidente a Luis Rodríguez (Mauricio), y detrás de éste, el doctor Danilo Bartulin. A mano derecha del presidente, el Capitán de Carabineros José Muñoz, y detrás de éste, dos miembros del GAP, Hugo García Herrera (chapa o nombre político; Julio), uno de los cuatro GAPs que combatió en La Moneda y que salió con vida, [48] y otro identificado solo por su chapa de “David”. [49] También se ve a las espaldas de Mauricio, al lado derecho de la foto, a un señor mayor y un joven oficial de Carabineros, todavía no identificados.

Leopoldo VargasPor su parte, el fotógrafo Leopoldo Vargas, poco después de haberle tomado la sexta y última foto al Presidente, con su cámara de servicio bajo el brazo se dirigió a su “taller fotográfico” en la Oficina de Informaciones y Radiodifusión de la Presidencia (OIR), ubicada al noroeste del Patio de los Naranjos. De camino a la OIR, Vargas se había dado cuenta que la Guardia de Carabineros de Palacio, ya no estaba en sus puestos y que la puerta pequeña, por la que había ingresado a La Moneda esa mañana, se encontraba semiabierta. Es entonces cuando decide aprovechar quizás la última oportunidad que tiene de abandonar el Palacio por esa vía. Ya en las dependencias de la OIR se encontró  con su colega, el laboratorista Juan Quiroz Bravo, encargado de los revelados fotográficos. Juan Quiroz estaba sólo y había llegado más temprano que nunca. Él había sido contratado por su amistad con el Jefe de los Fotógrafos del Presidente Allende, el Sr. Luis Orlando Lagos Vásquez, el Chico Lagos como se le conocía. [50] Le entrega su cámara de servicio, con el rollo de película recién tomado, con el fin que éste lo rebobine y se lo entregue posteriormente en la oficina de la calle Amunátegui #21, como tenían por costumbre hacerlo en su labor de reporteros gráficos. Juan Quiroz sólo supo que aquel rollo había sido tomado, por el fotógrafo Leopoldo Vargas, pero ignoraba completamente las fotos que podía contener.

Ya son casi las diez de la mañana y Leopoldo Vargas, busca su salida del Palacio por, la misma vía por la que entro aquella mañana, la puerta principal de calle Moneda. Al salir se encuentra cara a cara con un tanque Sherman del Ejército posicionando su cañón en la dirección del Despacho Presidencial, ante el cual sólo atinó a sacar su TIFA (Tarjeta de Identificación de la Fuerza Aérea), levantarla en alto y salir corriendo hacia la esquina de la calle Moneda con Morandé, en dirección hacia el Ministerio de Defensa. Un par de minutos más tarde, Leopoldo Vargas, de civil, al llegar a las inmediaciones del Ministerio de Defensa junto al Edecán Naval, el Capitán de Fragata Jorge Grez Casarino, y su chofer, ambos de uniforme, que habían salido por Morande 80. Al verles corriendo y cruzando la Avenida La Alameda, miembros del GAP apostados en el edificio del Banco del Estado, les comienzan a disparar a ellos tres. Mientras que a su vez los militares disparan desde el Ministerio de Defensa en un intento por cubrirlos y comienza un fuego cruzado. En menos de un minuto, estos disparos iniciales escalarían rápida y progresivamente hasta el ataque y bombardeo del Palacio por los tanques del Ejército y los disparos de Infantería que se ya se encontraban a esa hora merodeando frente a La Moneda. [51]

Paralelamente, desde la esquina oriente de la Plaza Constitución, en las calles Moneda con Morandé, el reportaje de los periodistas del Canal 13 de la UC, confirma varios de los antecedentes anteriores. El joven Miguel Ángel Romero, al paso de los tanques muy cerca de ellos, dice que van “…por Morandé hacia Huérfanos. Esos que ven pasar Uds. en estos momentos” en las imágenes para la televisión. Son aproximadamente las 9:58 a.m., cuando Claudio Sánchez continúa el relato diciendo:

En principio, Miguel Ángel, se entendió la llegada de los tanques como la posibilidad de un enfrentamiento con Carabineros. Sin embargo, esto hasta el momento no ha ocurrido. Llevan aproximadamente dos minutos en el lugar. Y la verdad es que la situación que se observa es absolutamente intranquila. Todos, cual más cual menos, estamos nerviosos porque  no sabemos que es lo que pasa. Los Carabineros vemos a la distancia que se están haciendo señas porque al parecer esto significa que los tanques que van llegando son aliados. En la noche cuando salga este programa, a lo mejor, van a parecer imbéciles estas palabras. Pero, el momento en que estamos en este lugar, en realidad, no tenemos una versión exacta de lo que está ocurriendo. Los periodistas y corresponsales nos hemos quedado todos amontonados, diríamos, como se dice en chileno, a petición de Carabineros, para evitar posibles atentados. Porque no sabemos que es lo que está ocurriendo mayormente en las cercanías de La Moneda. Algunos tiros a la distancia. Ráfagas. Es probable que la gente no haya obedecido las órdenes. No sabemos todavía si ha habido enfrentamientos propiamente tales. Pero si ha habido algunos tiros por gente que no ha querido… [se escucha a la distancia, el intercambio de disparos entre militares y miembros del GAP apostados en el Banco del Estado, cuando el edecán naval, su chofer y el fotógrafo presidencial Leopoldo Vargas intentan cruzar corriendo La Alameda y llegan a las cercanías del Ministerio de Defensa]… Continúan los tiros [se desata un violento intercambio de fuego, que va in crescendo y se escucha cada vez más cerca, hasta que el tiroteo llega al Palacio de gobierno y obliga a los periodistas a buscar refugio en las jardineras de la Plaza Constitución]… [relato ininteligible]… Aquí estamos todos en el suelo. ¡La Moneda está siendo bombardeada! ¡La Moneda está siendo bombardeada! Manuel Labra está grabando. Nuestro ayudante Salas con el sonido. Los tanques están disparando. Esto es realmente grave Miguel Ángel”. Miguel Ángel Romero dice: “Claudio ha comenzado el tiroteo de forma aquí [sic]. Nosotros estamos tirados en los jardines frente a La Moneda. Están todos los corresponsales en la misma situación. Yo alcanzo a sacar la cabeza y veo algunos vidrios que se están quebrando frente a La Moneda”. A lo que Claudio Sánchez le responde: “Sería mejor de que trataras de esconderte un poco más. Manuel [Labra] está en su posición, arriesgando su vida sin duda, con la cámara, con todo el equipo encima, tratando de llevar estas imágenes en momentos extremadamente graves.” [52]

A comenzado la última batalla de Salvador Allende.

Notas de referencia

[1] Ubicado en la esquina de las calles Moneda con Morandé, donde antes se encontraba la cuarta columna de la Plaza de la Constitución, frente al Palacio de gobierno, en Santiago de Chile.

[2] Este es un error recurrente. Véase por ejemplo la muy reciente publicación, el libro online, “Compañero Presidente. Salvador Allende Gossens,  una compilación y organización por Eduardo Rivas, Primera edición, enero de 2015, pág. 2246.

[3] Asumió la Subdirección General del Cuerpo de Carabineros viniendo de la jefatura de la IV Zona (Concepción). Se le consideraba como incondicional del oficialismo y carecía notoriamente de popularidad en la institución. El General Urrutia ejercía como Director subrogante desde que el General Director de Carabineros José María Sepúlveda Galindo había asumido como Ministro de Tierras y Colonización unas semanas antes, en agosto de 1973.

Posteriormente mediante Boletín Oficial 2419, Decreto Nº1225-Stgo., 12 de septiembre 1973, se concede retiro voluntario en el carácter de absoluto al Gral. Director de Carabineros José Ma. Sepúlveda Galindo, al general Subdirector Gral. Jorge Urrutia Quintana, a los Grles. Inspectores, Alfonso Yáñez Retamal (Jefe del Departamento de Orden y Seguridad), Martín Benedicto Cádiz Ávila (Jefe de la I zona de Inspección, Antofagasta), Rubén H. Álvarez Oyarzun (Jefe del Depto. Logística), Orestes Salinas Yáñez (Secretario General del Cuerpo), Waldo Marcelo Cea Quiróz (Jefe del Depto. del Personal), y Fabián E. Parada Hormazábal (Prefecto de Santiago), firmado por el General Augusto Pinochet. Ocho de los 16 generales de Carabineros fueron dados de baja.

[4] Véase “11 septembre 1973. Le dernier combat de Salvador Allende (La última decisión de Salvador Allende)”, documental de Patricio  Henríquez, escrito por Patricio Henríquez y Pierre Kalfon; Macumba International (Montreal, Canadá): Foca, Macumba – France 3 – MFP, 56 min., 1998.

[5] Bosquejo probablemente preparado en base a las escasas informaciones disponibles, a esa hora, recopiladas por la periodista Verónica Ahumada, secretaria de prensa del Presidente Allende. Ella seria forzada a abandonar el país al exilio en Argentina cuatro días después del Golpe.

[6] La cadena voluntaria y militante de radioemisoras oficialistas, “La Voz de la Patria”, estaba compuesta por Radio Corporación (Partido Socialista), Radio Magallanes, Radio Sargento Candelaria (partidaria de la UP), Radio Portales (de Raúl Tarud), las radios de las universidades de Chile y Técnica del Estado, y la Radio Luis Emilio Recabarren de la CUT.

[7] El General de Ejército Herman Brady Roche, durante el golpe de estado del 11 septiembre de 1973, era el comandante de la II División del Ejército y de la Guarnición de Santiago, además de Juez Militar de Santiago. El general Brady ordenó el traslado de las personas apresadas en el Palacio de La Moneda, entre ellas miembros del Grupo de Amigos Personales (GAP) encargados de la seguridad de Salvador Allende. Poco después del Golpe Militar se convirtió en la máxima autoridad militar en Santiago después de Pinochet. Falleció el lunes 16 de mayo en el Hospital Militar de Santiago a los 92 años de edad, luego de permanecer dos años en estado vegetativo en este centro asistencial.

[8] Véase por ejemplo en “Obras Escogidas (1970-1973)”, de Patricio Quiroga (Barcelona, España: Editorial Crítica, 1989) págs. 394-398.  También en “Estas Son Mis Últimas Palabras”, en el libro “Salvador Allende. Cien años, todos los sueños. 1908- 2008” (Caracas, Venezuela: Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información, junio 2008) págs. 173-175. Corregidos y rescatados de acuerdo a los audios originales disponibles. Online, audio y texto; “Salvador Allende: Últimos mensajes. Santiago de Chile, 11 de septiembre de 1973”, véase en sitio “Chile: Breve imaginería política. 1970 – 1973”, www.abacq.net. Véase también:  Audio: Primer Discurso, 7:55 A.M., Radio Corporación (02:36)

[9] La flota naval chilena, después de haber zarpado la tarde del día anterior, había vuelto al puerto de Valparaíso, no asistiendo a la cita programada, para maniobras conjuntas con unidades navales norteamericanas, en las costas del norte de Chile del océano Pacifico. Maniobras denominadas Operación Unitas y que se llevaban a cabo al final de cada mes de Septiembre.

[10] Véase por ejemplo en “Obras Escogidas (1970-1973)”, ob. cit. También en “Estas Son Mis Últimas Palabras”, ob. cit.

[11] La hora se puede determinar mediante el uso de un reloj de sol. Véase “La hora exacta de la última aparición pública del Presidente Allende es a las 8:40 a.m.”

[12] Véase La última aparición pública del Presidente Salvador Allende en Septiembre 11, 1973.

[13] Véase “Battling for Hearts and Minds: Memory Struggles in Pinochet’s Chile, 1973- 1988”, Steve J. Stern, (Duke University Press: Durham, NC), Nota #1, pág. 399. Stern dice que “la transmisión comenzó a las 8:30 A.M. pero la canción nacional y una breve introducción retrasaron la salida al aire de dicha proclamación cerca de cinco minutos”.

[14] A esta primera proclamación muchas veces se la confunde y denomina erróneamente como Bando #1.

El texto del Bando #1 dice;

A continuación se dará lectura al Bando # 1 de la Junta de Gobierno Militar. Se advierte a los ciudadanos que cualquier acto de sabotaje en todo tipo de actividades nacionales como empresas, fábricas, medios de comunicación o de transporte, etc. Será sancionado  de la forma más drástica posible, en el lugar mismo del hecho y sin otra limitación que no sea la determinación por las autoridades del caso, del o los responsables.

Que es deber de la ciudadanía consciente el resguardar el patrimonio del país denunciando en forma inmediata a quienes pretendan paralizar las actividades productoras y laborales de cualquier tipo.”

Texto que se corresponde con el del Bando # 2, que dice:

“A continuación se dará lectura al Bando # 2 de la Junta de Gobierno Militar.

El Palacio de La Moneda deberá ser evacuado antes de las once horas. De lo contrario, será atacado por la Fuerza Aérea de Chile.

Los trabajadores deberán permanecer en sus sitios de trabajo. Quedándoles terminantemente prohibido abandonarlos. En caso de que así lo hicieren serán atacados por fuerzas de tierra y aire.

Se reitera lo expresado en el Bando #1, en el sentido de que, cualquier acto de sabotaje será sancionado en la forma más drástica en el lugar mismo de los hechos.

Firmado Comandantes en Jefe del Ejército, Armada, Fuerza Aérea de Chile y Director General de Carabineros de Chile.”

Texto del Bando # 3 de la Junta de Gobierno Militar, que dice

Se advierte a la población no dejarse llevar por posibles incitaciones a la violencia que pueden emanar de activistas nacionales o extranjeros. Que estos últimos entiendan que en este país no se aceptan actitudes violentistas, debiendo por esto deponer cualquier actitud extrema, sin perjuicio de las medidas que se adopten para su pronta expulsión del país o, en su defecto, serán sometidos al rigor de la justicia militar.

[15] Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) es la federación gremial más antigua de Chile y reúne a gran parte de los productores, profesionales, asociaciones y federaciones vinculadas a la agricultura y la agroindustria nacional. Desde su fundación en 1838, la SNA, está íntimamente ligada a la derecha y a los principales grupos económicos del país.

[16] Posteriormente, ese mismo día, a las 19 horas, en la Escuela Militar, esta Junta Militar juró, asumiendo no sólo el poder Ejecutivo, sino también el Judicial y ordenando el receso del Congreso. En esta ocasión, uno a uno, sus miembros justificaron su acción y afirmaron haber actuado por inspiración patriótica. El régimen militar recién instaurado duraría 17 años en el poder y dejaría al menos 40 mil víctimas, entre ellas más de 3.000 muertos, de acuerdo a las últimas estadísticas entregadas por las comisiones Valech y Rettig. Véase el audio en “Los militares exigen de la renuncia de Allende” y “Asume la junta”, en “11 sonidos que marcaron el 11 de septiembre”, Paula Molina y Carolina Robino, BBC Mundo (Online), Miércoles, 11 de Septiembre de 2013.

[17] Joan Enrique Garcés, el asesor del doctor Allende, es de origen español, valenciano, abogado y doctor en Ciencias Políticas por la Sorbona de París. Joan Garcés ayudó a Salvador Allende en su cuarta campaña a la presidencia, de Chile, que lo llevó al triunfo en septiembre de 1970.

[18] Donde dice en un tono muy parecido al del discurso de despedida de Fidel Castro, en el Estadio Nacional, el 4 de diciembre de 1971:

Que lo sepan, que lo oigan, que se les grabe profundamente: defenderé esta revolución chilena, y defenderé el Gobierno Popular porque es el mandato que el pueblo me ha entregado, no tengo otra alternativa, sólo acribillándome a balazos podrán impedir la voluntad que es hacer cumplir el Programa del pueblo”.

Véase en “Las 24 horas que estremecieron a Chile”, Ascanio Cavallo y Margarita Serrano, en “Salvador Allende. Cien años, todos los sueños. 1908- 2008” (Caracas, Venezuela: Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información,  junio 2008) pág. 217. “Las 24 horas que estremecieron a Chile”, fue un trabajo desarrollado en el Taller de Productos Periodísticos, Escuela de Periodismo, Universidad Adolfo Ibáñez, Santiago de Chile, 2003, pág. 208.

[19] Véase en el libro “Salvador Allende. Cien años, todos los sueños. 1908- 2008”, ob. cit., pág. 174.

[20] Véase “Las 24 horas que estremecieron a Chile”, ob. cit., pág. 211.

[21] Este pasaje, generalmente, no se encuentra en las transcripciones disponibles. Por ejemplo, véase las  “Obras Escogidas (1970-1973)”, Patricio Quiroga (Barcelona, España: Editorial Crítica, 1989) págs. 394-398. Pero el audio está disponible en la biblioteca digital The Internet Archive (archive.org).   Audio: Cuarto Discurso, 9:01 A.M.(primer fragmento) (01:23). Véase también “11 sonidos que marcaron el 11 de septiembre”, Paula Molina y Carolina Robino, BBC Mundo (Online), Miércoles, 11 de Septiembre de 2013. Véase la siguiente Nota de Referencia. También en el programa de TVN-Chile Informe Especial,  “Cuando Chile Cambió de Golpe”, transmitido el 2003 (versión resumida en el 2013).

[22] Así como está, ese primer fragmento, da la impresión que el Presidente ya estaba hablando otra cosa antes. En este fragmento no hay una introducción ni conclusión. Algo parecido se observa en el fragmento conocido como el “Cuarto Discurso”. Por el ruido de los aviones a chorro que interrumpe el tren de ideas de su discurso, da otra razón más para pensar que es parte de esta cuarta alocución. Parece ser una continuación lógica de las ideas con un recuento de lo que ya había dicho. También, así como está, no hay forma de poder conectarlo con la transcripción disponible del tercer discurso. Toda la lógica indica que pertenece a la cuarta alocución. Así, uno de los pocos que menciona las primeras frases de este fragmento, Cavallo y Serrano, dice erróneamente que corresponde al Tercer Discurso. “Las 24 horas que estremecieron a Chile”, ob. cit., pág. 208.

[23] Véase “El 11 en la mira de un Hawker Hunter, Las operaciones y blancos aéreos de septiembre de 1973”, Mario López Tobar (Santiago: Sudamericana, 1999) págs. 118-119.

[24]Véase “La última decisión de Salvador Allende”, ob. cit.

[25] Véase en el libro “Salvador Allende. Cien años, todos los sueños. 1908- 2008”, ob. cit., pág. 174.

[26] Véase el documental “Cuando Chile cambió de golpe (Capítulo 3)”, programa de reportajes Informe Especial, conducido por Santiago Pavlovic, Dirección de Servicios Informativos, TVN (Televisión Nacional de Chile), 2003.

[27] Como fotógrafo presidencial, Leopoldo Víctor Vargas, es el fotógrafo que capto las fotos más famosas e importantes del Presidente Salvador Allende- su Retrato Oficial  y las ultimas fotos del presidente con vida, con casco y fusil al hombro, en el Palacio de La Moneda, el día del Golpe, el 11 de Septiembre de 1973.

Véase la historia de Leopoldo Víctor Vargas, el fotógrafo de las últimas horas de Allende en La Moneda, por Hermes H. Benítez, en el periódico digital piensaChile.com, el lunes 25 de Junio del 2012.

Además, véase “Historia del retrato oficial del Presidente Salvador Allende”, por Marcos J. Vargas, en el periódico digital piensaChile.com, el lunes 3 de noviembre del 2014.

[28] Esta foto fue publicada por primera vez en The New York Times, junto con la foto ganadora del premio WPP 1973, en primera página,  el sábado 26 de Enero de 1974. Esto es, más de cuatro meses después del Golpe, hacia fines de enero de 1974. Las otras fotos serían publicadas en las semanas siguientes.

[29] Véase “Las 24 horas que estremecieron a Chile”, ob. cit., pág. 211.

[30] En una entrevista, el doctor Arturo Jirón, dijo que Allende hizo “…su discurso sin leer absolutamente nada, no tenía ningún papel [en la mano]”. Véase “El suicidio de Allende fue un gesto político”, por Faride Zerán revista Rocinante, Nº 58, Agosto 2003. Otro de los ahí presentes dijo que Allende estaba “sentado en su silla presidencial y agachado para proteger mejor la frágil acústica del teléfono que lo comunicaba con la única emisora democrática que aún sobrevivía (la Magallanes), con su casco en la cabeza, la metralleta al lado, su mano derecha sosteniendo el fono y cubriéndolo con la izquierda, para que sus palabras postreras pudieran llegar a los oídos que siempre fueron los que más lo apremiaron: ‘¡Trabajadores de mi patria!’”. Véase en “El Chicho Allende”, Carlos Jorquera (Santiago: Ediciones BAT, 1990), pág. 16. Además en “Interferencia Secreta.11 de Septiembre de 1973”, Patricia Verdugo (Santiago de Chile: Editorial  Sudamericana Chilena, 1998), págs. 69-70. Véase “Comentarios acerca del “discurso final” de Allende, el 11 de septiembre de 1973”, por Hermes H. Benítez, en el periódico digital piensaChile.com, el 11 de Septiembre del 2006. El Dr. Humberto Arturo Jirón Vargas era amigo, exMinistro de Salud Pública y uno de los médicos personales de Allende. El grupo original de doctores del presidente estaba integrado por los doctores Oscar Iván Soto Guzmán (cardiólogo internista), Humberto Arturo Jirón Vargas (cirujano) y Sergio Patricio Arroyo Pinochet (medicina general, Nefrólogo-internista). Luego se incorporaron los doctores Patricio Guijón (cirujano), José Quiroga Fuentealba (cardiólogo), Hernán Jaime Ruiz Pulido (cardiólogo), Víctor Hugo Oñate Meyer (cirujano) y Alejandro Cuevas Norton (anestesista).

[31] Véase “11-S: El último discurso de Salvador Allende, víctima también del terrorismo”, en Diariodelaire.com y en “Las muertes de Allende: Una investigación crítica de las principales versiones de sus últimos momentos”, Hermes H. Benítez (Santiago de Chile, RIL Editores, 2006).

[32] Audio: Quinto y Ultimo Discurso, 9:10 am, Radio Magallanes (06:16) De acuerdo al audio del relato de la Radio Agricultura, Radio Magallanes habría dejado de transmitir a las 10:35 a.m. Véase “Informe Especial: Golpe de Estado 1973”, Santiago Pavlovic, TVN, 2003. La “operación silencio” acalló a todas las radios leales al Presidente Allende, excepto a la Radio Magallanes, que siguió transmitiendo hasta que a algún jefe golpista se le ocurrió enviar tropas a la planta transmisora en Renca. La planta fue ocupada, silenciada y sus equipos destruidos. No se allanaron los estudios de la Radio Magallanes en el centro de Santiago, a escasas cuatro cuadras de La Moneda.

[33]Compatriotas: es posible que silencien las radios, y me despido de ustedes. Quizás esta sea la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes.” Véase Capitulo XXIV “El día 11”, en el libro “La Conjura: Los mil y un días del Golpe”, Mónica González (Catalonia, 2012).

[34] Corregido directamente mediante los audios originales disponibles. Véase en el libro “Salvador Allende. Cien años, todos los sueños. 1908- 2008”, ob. cit., págs. 174-5. Se puede escuchar el audio, por ejemplo, en “11 sonidos que marcaron el 11 de septiembre”, ob. cit., BBC Mundo (online).

[35] Véase Seis instantáneas en La Moneda, por Francisco Marín, Proceso, Semanario de Información y Análisis No. 1923, México, del 8 de septiembre del 2013, págs. 61-2. Notablemente reproducido por la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA), el 11 de Septiembre del 2013.

Véase también la referencia a su autoría de las últimas fotos del Presidente Allende con vida en La Moneda en “El balcón del adiós, por Francisco Siredey, suplemento Reportajes, diario La Tercera de la Hora, Santiago de Chile, sábado 7 de septiembre de 2013, págs. 12-3.

También véase el libro “Pensando a Allende. Escritos interpretativos y de investigación”, de Hermes H. Benítez, publicado en 2013.

[36] Véase el documental “Más fuerte que el fuego. Las últimas horas en La Moneda” (Im Feuer bestanden. Die letzten Stunden in der Moneda), por Walter Heynowski & Gerhard Scheumann, 1978, Studio H & S Berlin, República Democrática de Alemania, con material filmado por Peter Hellmich y el sonido de Manfred Berger.

[37] El doctor Danilo Bartulín Fovich fue dejado en libertad ese día 11 de Septiembre. Luego, llamado por bando militar y detenido, el 12 de Septiembre de 1973, enviado primero al Estadio Chile, luego al Estadio Nacional, desde donde fue enviado al Campo de Concentración del campamento de la Salitrera Chacabuco. Salió exiliado primero a México y luego a Cuba.

Al doctor Bartulín y su esposa, María José Ortiz, se les puede ubicar en el Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN), en el barrio residencial de Atabey, Cuba. O a través de su sucursal en España.

[38] Véase el ensayo “The Man in the Grey Suit” de Pauline Terreehorst (2009), en el libro “Chile, September 1973”, Koen Wessing, (New York: Errata Editions’ Books on Books 8), First Edition, 2010.

[39] Véase “Chile 4 Months  After Coup:Fearful Leftists Fall in Line”, Jonathan Kandell, The New York Times, lunes 28 de enero de 1974, pág. 2.

[40] Muy posiblemente sea Jaime Gilson Sotelo Ojeda, alias Carlos Álamos, el Jefe de la sección Escolta. Comandante de la batalla de La Moneda. Era casado, con un hijo, militante del Partido Socialista y tenía 33 años de edad a la fecha de su detención. Sus restos fueron encontrados en el recinto militar “Fuerte Arteaga”, del Regimiento Justo Arteaga, en la localidad de Peldehue. Véase Nota #47.

[41] Estaba casado, con un hijo y era chofer de la escolta presidencial GAP. Militante del Partido Socialista, fue detenido el 11-9-1973, al salir con el último grupo de personas que se encontraban al interior del Palacio de La Moneda. Tenía 24 años de edad a la fecha de su detención, Sus restos fueron encontrados en el recinto militar “Fuerte Arteaga”, del Regimiento Justo Arteaga, en la localidad de Peldehue. Véase Nota #47.

[42] Casado, dos hijos, estudiante universitario, militante del Partido Socialista, miembro de la Guardia Presidencial, GAP, fue detenido el 11 de septiembre de 1973, al salir el último grupo de personas que se encontraban al interior del Palacio de La Moneda, sede de Gobierno. Hasta hoy permanece en calidad de detenido desaparecido.

[43] Véase la revista Time, sección The World: Allende’s Last Day”, 4 de Febrero de 1974, pág. 51.

[44] Para un detallado análisis de esta foto, y la desmitificación de muchos errores en torno a ella, véase World Press Photo 1973, por Marcos J. Vargas, en piensaChile. com, enero 26, 2015. También, World Press Photo 1973 (2da Parte), Marcos J. Vargas, en piensachile.com, el 12 de febrero, 2015.

[45] Véase  “Chilean President’s Last Moments Recorded as His Government Fell”, primera página, The New York Times, sábado 26 de enero de 1974. Los negativos se encuentran en The New York Times Photo Archives, File Card of Salvador Allende, under “Last Photos- Sept. 1973”, number of the files 67-526-3.

[46] Véase  “Photo of Allende on Last Day Wins Prize for Chilean”, The New York Times, Jueves 28 de marzo de1974, página 8.

[47] Héctor Daniel Urrutia Molina (Miguel) y Luis Fernando Rodríguez Riquelme (Mauricio), “fueron detenidos el 11 de septiembre de 1973 al salir el último grupo de personas que se encontraban al interior del Palacio de La Moneda. Fueron trasladados al Regimiento Tacna donde permanecieron hasta el 13 de Septiembre de 1973”. Ese día, “los prisioneros fueron amarrados con alambre y lanzados a un camión PEGASO del Ejército que integró un convoy que salió del cuartel a las 14:00 horas aproximadamente”. Fueron “conducidos al predio que el Regimiento Tacna tiene en los campos militares de Peldehue, en Colina, allí habrían sido ultimados frente a un hoyo o fosa”. Véase la página del Grupo de Sobrevivientes del GAP, verificada el 26 de junio de 2015.

Desde el 13 de septiembre de 1973 que permanecían como detenidos desaparecidos. El 26 de noviembre del 2010, el Ministro en Visita Extraordinaria*, Juan Eduardo Fuentes Belmar, dictamino que los restos de estas personas fueron encontrados en el recinto militar “Fuerte Arteaga”, del Regimiento Justo Arteaga, en la localidad de Peldehue, comuna de Colina, a unos 30 kilómetros de Santiago. El juez Fuentes Belmar confirmó las identidades de 11 asesores y miembros de la seguridad del ex Mandatario. Véase “Hijo del médico personal de Allende: Siempre confiamos en la justicia”, Publicado: martes 26 de enero de 2010, por página Web Cooperativa.cl. También, ver en Listado de Personas Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos Identificadas por el Servicio Médico Legal, Ministerio de Justicia, Chile, verificada el 26 de junio de 2015. Además, ver “Entregan identidad de once ex GAP desaparecidos en La Moneda en 1973”, EMOL Chile, lunes 25 de enero del 2010, verificado el 26 de junio de 2015.

Las personas detenidas en La Moneda permanecieron en la calle Morandé hasta las 18:00 horas (del día 11 de Septiembre). A esa hora, estos prisioneros fueron conducidos en dos vehículos militares al Regimiento Tacna, ubicado a unas 12 cuadras del Palacio de La Moneda y que estaba a cargo del Coronel Joaquín Ramírez Pineda.”

Luis Rodríguez, de 26 años de edad a la fecha de su detención, estaba casado y tenía 2 hijos. Era fotógrafo de profesión. Héctor Urrutia, empleado de Chillán, era soltero y tenía 22 años de edad a la fecha de su detención. Véase la página del “Grupo de Sobrevivientes del GAP”, ob. cit.

*Un ministro en visita es un juez designado con dedicación exclusiva para la investigación de unos hechos de especial gravedad o que han creado una gran alarma social.

[48] Véase “La Moneda 11 de septiembre 1973”, Archivo Salvador Allende, Partido Socialista de Chile, Biblioteca Clodomiro Almeyda, 24-09-2010.

[49] Véase Heynowski & Scheumann “Más fuerte que el fuego. Las últimas horas en La Moneda”, 1978, ob. cit.

[50] En 1973, el equipo de fotógrafos del Presidente Salvador Allende  estaba compuesto por; Luis Orlando Lagos Vásquez (Jefe de los Fotógrafos), Gabriel Amado, Guillermo Hidalgo, Hugo Pueller y Leopoldo Víctor Vargas. Más dos laboratoristas; Manuel Díaz Moreno y Juan Quiroz Bravo. Pero, Leopoldo Vargas, no sólo era el más joven de ese pequeño grupo, sino que además, era el único de este grupo que verdaderamente era fotógrafo del Palacio, habiendo sido designado por la Fuerza Aérea de Chile, estuvo sirviendo ahí de continuo desde 1964 hasta el mismo día del Golpe. Todos los otros miembros del grupo de fotógrafos del Presidente habían sido traídos por el Chico Lagos.

[51] Según Cavallo y Serrano “La bitácora del capitán (R) Críspulo Escalona registra a las diez (am) los primeros tiros contra el Ministerio de Defensa”, véase en “Las 24 horas que estremecieron a Chile”, ob. cit., pág. 214. Que coincide con lo que se observa en las imágenes de esos momentos, captadas por el equipo de prensa de la UC, para el noticiario de Canal 13, por los periodistas Claudio Sánchez Venegas y Miguel Ángel Romero, con la cámara de Manuel Labra y el sonidista Salas. En YouTube buscar por: Golpe de 1973, posteado por 24Horas.cl, verificada el 26 de junio de 2015. En el reportaje de prensa del equipo de TVN, integrado por el periodista Jaime Vargas y la cámara de Manuel Martínez, se escuchan los primeros disparos, muy lejos a la distancia por calle Moneda, hacia el oriente del Palacio, a las 9:50 a.m. Pero la balacera que se desató frente al Palacio de gobierno comenzaría a las 10 de la mañana. Véase “Informe Especial: Golpe de Estado 1973, ob. cit.

[52] En YouTube buscar por: Golpe de 1973, posteado por 24Horas.cl.

 

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