Según los registros históricos, hace 200 años en ciudades como Buenos Aires y Santiago los negros llegaron a representar más del 20% de la población, una cifra que podía llegar al 60% en otros lugares en los que la mano de obra de los esclavos traídos de África era fundamental para las economías locales. Expertos coinciden en que durante décadas, los historiadores tanto en Chile como en Argentina, […], obviaron el aporte crucial de los esclavos y sus descendientes al desarrollo económico, cultural y político de ambos países.