La desilusión de la ciencia
Desgraciadamente esa confianza respecto a la ciencia ha probado ser tan falaz como la confianza acerca de las verdades religiosas. Y es que ambas han tendido a formar una casta de súper sacerdotes que hablan en un idioma que el resto no entiende, y que tiene el poder sobre las masas a través del monopolio de las creencias que venden como certezas y a través del poder que da el dinero sobre los estados.