Los problemas de Cuba no son (sólo) humanitarios
12 de febrero de 2026
Me acuerdo de mi vecina Caridad, una mujer muy guapa y muy simpática, casada con un obrero del matadero, que me decía: “Margarita, yo esto lo defiendo hasta con las uñas. Porque si no fuera por la revolución, mis hijas serían empleadas domésticas como lo fui yo, o quizás serían prostitutas”.