Hacia una etica universal
La falta de una ética universal se ha manifestado hasta ahora en el dolor, el sufrimiento y la corrupción en la humanidad, así como en la destrucción del planeta y del medio ambiente.
La visión sesgada puramente externa de nuestra realidad nos ha separado en trincheras políticas, religiosas, económicas, geográficas, de género, raciales, etc. Sin embargo, podemos rescatar una visión holística, en que profundicemos en nuestra realidad interna del yo y del nosotros, que tienda a unirnos a todos como especie humana junto al planeta y al cosmos que nos dio origen, y que nos mantiene vivos.