La mezquina e ilusoria alternativa del "progresismo"
Lo verdaderamente democrático no es que la mayoría se allane a aceptar resignadamente como legítimos los obscenos privilegios de que hoy goza y el enorme poder que detenta una ínfima minoría de la población, sino que el poder llegue a ser ejercido verdaderamente por la mayoría, cautelando y promoviendo efectivamente sus legítimos derechos, intereses y aspiraciones. Solo ello puede asegurar una convivencia social pacífica y duradera. Tal es la perspectiva, tantas veces negada, descartada y aun traicionada, del socialismo.
Felipe Portales: "Lo que Pinochet no pudo hacer, lo hicieron los gobiernos de la Concertación"
Y eso han sido los 30 años, por eso es notable eso de: “No son 30 pesos, son 30 años”. Porque no dijeron «No son 30 pesos, son 46 años», no, son 30 años. O sea la responsabilidad es de la Concertación. La dictadura lo sabemos fue terrible y generó este sistema, eso está muy clarito, pero lo que no está clarito para nada son los 30 años posteriores y ahí hay una responsabilidad fundamental, no de la derecha, sino de la Concertación.
La Concertación es la responsable fundamental de la mantención, de la legitimación, de la consolidación y del perfeccionamiento del modelo heredado de Pinochet. Más riguroso es decir el liderazgo de la Concertación, porque hay muchas bases de la Concertación que todavía está engañada, o quieren sentirse engañada.
En defensa de una democracia efectiva
«Ayer 12 de enero se dio a conocer una declaración titulada “en defensa de la democracia” suscrita por un centenar de personas, entre las cuales figuran conocidos dirigentes de la ex Concertación. En lo esencial, se trata de un llamado a condenar las acciones de violencia asociadas a la multitudinaria protesta social que se ha venido expresando en las calles del país desde el 18 de octubre pasado y a encauzar y superar el conflicto por el camino institucional surgido del llamado “acuerdo por la paz” del 15 de noviembre.
Dicha declaración comienza señalando que “en dictadura luchamos para recuperar la democracia, hoy debemos defenderla … de la violencia irracional o premeditada de sus enemigos.”
Entre los firmantes: Soledad Alvear, Guillermo Garretón, José Miguel Insulza, Felipe Harboe, Sergio Bitar, José Joaquín Brunner, Mariana Aylwin, Ricardo Nuñez
Auge y caída del Frente Amplio
Desde la perspectiva de la búsqueda de una genuina democracia para Chile, ha sido muy lamentable la virtual destrucción experimentada por el Frente Amplio. Es cierto que ello ha sido el resultado esperable de la total desnaturalización de varios de sus principales partidos o movimientos, que se han colocado insólitamente en posiciones subordinadas de las diversas expresiones que ha adquirido la derecha en nuestro país.
Chile no era un oasis, era un espejismo
El “modelo chileno” como lo tildan los economistas a nivel mundial, ya venía dando alertas de la debacle que se cernía sobre nuestro país. Yo que trabajo en el rubro de la construcción bien conozco la realidad, tanto del empresariado arrogante como la del sencillo trabajador que ofrece su mercancía, es decir su mano de obra. Todas las alertas estaban a mano y no pueden desconocer o a estas alturas repetir con ingenuidad de que no nos habíamos dado cuenta. Todos lo sabían, pero no lo querían reconocer. Ya hace mas de dos años que la Cámara Chilena de la Construcción había advertido que los precios de las viviendas y departamentos habían alcalzado su máximo precio y que lo hacían inalcanzables para las futuras familias. Avisaba que había que regular pronto el mercado inmobiliario para que después no se hiciera insoportable el precio desmedido.
Profunda derechización concertacionista: 1989-2019
La aceptación del veto de la derecha por parte de la ex Concertación –a través del aberrante quórum de 2/3 para aprobar una nueva Constitución– no nos debiese sorprender, a la luz del profundo proceso de derechización experimentado por el liderazgo de dicho conglomerado político desde fines de los 80.
El Pueblo Chileno en lucha, no volverá a caer en la misma trampa
Chile bajo el terror Pinochetista ha sido el campo experimental para el neoliberalismo ideado por el académico de la Universidad de Chicago, Milton Friedman, y puesto en práctica por los Chicago boys. Previendo que el régimen que tanto benefició a tan pocos podría no ser eterno, especialmente después que él mismo saliera de la escena, Pinochet decidió amarrar el sistema por medio de una Constitución Neoliberal. La Constitución de Pinochet de 1980 fue redactada a puertas cerradas por Jaime Guzmán, ideólogo de la Dictadura, y se impuso a un pueblo chileno silenciado por la fuerza. En este caso no hubo engaño. No fue mas que una de las tantas formas de avasallar al pueblo chileno. Sirva este escrito de aviso para navegantes. El tan publicitado milagro chileno, no era tal. El neoliberalismo mas que liberar, destruye a los pueblos y a sus territorios.
Acuerdo antidemocratico
El acuerdo constitucional concordado entre la derecha y la ex Concertación es antidemocrático. En efecto, el quórum de dos tercios exigidos para que la Asamblea apruebe sus textos significa, en la práctica, que la derecha minoritaria va a imposi bilitar el establecimiento de una Constitución que pueda fijar los marcos para una democratización del conjunto de la sociedad que ella impuso a través del régimen de Pinochet. En defi nitiva, con aquel quórum, nada que no quiera la derecha quedará en la nueva Constitución.
Felipe Portales: “El duopolio que nos llevó a la crisis, está virtualmente imposibilitado, moral y políticamente, para sacarnos de ella»
Según el historiador, los gobiernos concertacionistas legitimaron, consolidaron y perfeccionaron el conjunto de las estructuras legadas por la dictadura a la proyección de su democracia «tutelada» o «limitada».
Un cambio político-social de envergadura requiere de actores político-sociales que estén a la altura, los que todavía no están presentes. El Frente Amplio se acerca a lo que se necesita hoy, afirma Portales, pero «lo más grave, es que no ha “separado aguas” con claridad respecto del liderazgo (¡no de las bases!) de la antigua Concertación, ni ha denunciado el “giro copernicano” que lo derechizó completamente. Esto explicaría por qué el FA es también mirado negativamente por gran parte de la población. Esta no lo distingue mucho de la Concertación».
Los amarres de la Constitución
Está de moda decir que los cambios que se habían prometido, a fines de los ochenta, no se pudieron realizar por los amarres de la Constitución. Como consecuencia lógica de esta conclusión, han surgido voces que nos proponen que los cambios que el país necesita solo se pueden hacer reformando la Constitución o mejor aún efectuar una Asamblea Constituyente. La Concertación primero y luego la Nueva Mayoría, siempre argumentaron que los cambios sociales que el país necesitaba, no se hicieron porque los amarres de la Constitución no lo permitían. ¡Eso es absolutamente falso! Esos cambios no se hicieron solo por falta de voluntad política de los gobernantes que hemos tenido desde 1990 a la fecha.