El arduo anhelo de la paz
Tatán declaró la Guerra. El pueblo de Chile le declaró la Paz. Y le pide, amablemente, que se vaya a freír monos a otro sitio. De preferencia acompañado del Congreso de pachanga, que bien ha bailado durante 30 años sin ocuparse de nada sino de sus propias sinecuras. Hasta ahora la violencia, las salvajadas, los crímenes, corren por cuenta de la soldadesca. Escenas insoportables circulan en video, que muestran lo que algunos sicarios de uniforme son capaces de hacer por sus amos. Peores que perros de presa. POLITIKA guarda una colección. Para que después no digan… «yo no fui…» Una nota de Edmundo Moure.
Del caos de la desconfianza a la búsqueda de las soluciones
Nuestra aspiración solía ser tener una Patria, que es algo más profundo que pertenecer a un Estado. Es la noción emocional de la tribu que añoramos, del bien común, de la no indiferencia ante la realidad del otro.
Las ideologías políticas y económicas que han estado en boga los últimos cincuenta años, han intentado borrar toda traza de emoción en nuestras relaciones, poniendo como parámetro de nuestra gestión vital la eficiencia, la competencia, y la frialdad emocional.
Y ahora estamos cosechando los frutos de estas ideologías, en un pueblo descontento, endeudado y adolorido, que necesita hacer catarsis de su rabia que está dirigida contra todo el entorno. Rabia por el hecho de haber perdido la confianza en todas las instituciones políticas, económicas y religiosas, que solían ser nuestro apoyo. Pero una vez reconocida la legitimidad de nuestra ira, debemos pensar en nuestra recuperación, en como salimos de este marasmo.
«Aún tenemos Patria ciudadanos», a matenernos en las calles
La historia se repite, el pueblo movilizado asusta a los elites gobernantes, ésta rápidamente recobra la memoria y se transforma, de súbito declara estar dispuesta a resolver los problemas que, en este caso, provocó por años, sordas e indiferentes ante el clamor de las mayorías para que las cosas cambien. Por su parte el gobierno de derecha, nido de herederos de la dictadura, desprestigiado por sus propias acciones represivas, intenta atornillarse en el poder, dispuesto como ya lo demostró, a defender sus intereses y privilegios a balazos, como lo ha hecho a lo largo de su historia.
“Mi propuesta a los chilenos”. Borrador de Constitución del Presidente Salvador Allende
Presentamos en exclusiva “Mi propuesta a los chilenos”, el borrador de Constitución que el Presidente Salvador Allende iba a someter al plebiscito que convocaría el 11 de septiembre de 1973. Es un documento histórico, que no puede ser aplicado mecánicamente a las actuales condiciones, pero que debe ser leído con atención, pues su espíritu sigue manteniendo absoluta vigencia y entrega ideas en cuanto propuesta democrática para desarrollar una sociedad más justas, más democrática, más soberana.
La crisis es moral, no política
El país apostó por un modelo que gira en torno al consumo, a la competencia, al tener más. Ello deja heridos en el camino, que el Papa los llama “los descartados”. El modelo imperante apostó a que el bien individual prevaleciera por sobre el bien común, y ello llevó a que alguna de las más altas figuras del mundo civil, militar, policial, judicial, empresarial y también eclesial, se vieran envueltos en situaciones que han hecho mucho daño a todos los chilenos. Coludirse para aumentar el precio de los medicamentos, los alimentos y los servicios básicos es un pecado y un delito que clama al cielo, así como eludir impuestos, beneficiarse con recursos del fisco, […]
Abrir el escenario escuchando el clamor popular
Las mayores demandas sociales que nos rigen, educación pública, salud pública y decente, pensiones, dignas leyes laborales, se enfrentan con la visión amurallada de un Estado Subsidiario que le ha entregado a los privados la tarea de asegurar que esos derechos se cumplan. El Estado debe dejar de ser “observador” y debe convertirse en un garante de sus derechos y que el Tribunal Constitucional deje de torpedear –como una tercera Cámara-, los cambios que permitan avanzar hacia un nuevo pacto social.
La Revolución Francesa en Chile
Fíjense que esto es igualito a la revolución francesa. ¿Por qué? Pues porque allá tampoco hubo dirigentes, el pueblo se sublevó solo. Los dirigentes aparecieron después, montones de dirigentes. Es que nunca faltan, en Chile suelen ser advenedizos, pero también puede haber algunos serios. En Francia estuvieron Danton, Robespierre, Marat, Voltaire y otros. Pero cuidado con los candidatos a dirigentes, que los franceses murieron todos sin cabeza.
Chile: la otra vitrina rota
Debemos considerar primeramente que Chile no es un ejemplo de democracia que se diga, puesto que el funcionamiento del sistema político aún mantiene bajo la reglas de juego que legó la dictadura. A Chile se nos vende como el ejemplo de modelo económico, sin decir muy alto que este se cimento en un escenario con ausencia absoluta de derechos democráticos. Se nos vende como el modelo que todo el hemisferio debe emular para lograr prosperidad económica. A tal punto que mucha de la clase media venezolana fue a parar allá, huyendo de lo que denominan el fracaso del socialismo; y cuando llego sintió que lograban lo anhelado.
Plebiscito y Nueva Constitución: ¿La Zanahoria? ¿Es tan urgente la nueva Constitución?
De acuerdo a lo que sostiene el abogado y economista Julián Alcayaga, ninguno de los cambios sociales y económicos, que está solicitando la actual protesta y movilización, están impedidos de realizarse por la actual Constitución. No es la Constitución la que impide esos cambios, sino los gobernantes y los partidos políticos que han estado en el gobierno desde 1990 a la fecha. Son ellos los que no han querido hacer los cambios, por corrupción o cambio de ideología, poco importa, pero elobstáculo no ha sido la Constitución. Es más, vistas las cosas como lo constata y denuncia Alcayaga, proponer hoy cambiar la Constitución, puede no ser más que un volador de luces para engañar al pueblo con esta promesa y luego, una vez mas, no hacer los cambios que se necesitan. En este engaño el gobierno y la oposición están unidas.
Perdón presidente, ¡parece que no le entendí bién!
Usted dice que la verdadera solución ¿no es cambiar personas?