Covid-19, ¿una pandemia o un pretexto para montar un estado de vigilancia permanente?
La idea de que una pandemia puede utilizarse para ampliar la vigilancia y el control de la población no es nueva: ya en 2010, la Fundación Rockefeller de los Estados Unidos describió un „Lock Step Szenario“ en un informe sobre los futuros avances tecnológicos y sociales en el que se anticipaban los acontecimientos actuales con una precisión sorprendente (a partir de la página 18). En ese momento, el escenario fue concebido como una especie de «peor caso» autoritario.
Más de 500 científicos ya han advertido en una carta abierta contra la «vigilancia sin precedentes de la sociedad» a través de aplicaciones de rastreo de contactos.
El denominado Center for Health Security de la Universidad Johns Hopkins, que está en el centro de la gestión de la pandemia Covid19 y que contribuyó en gran medida a la escalada mundial mediante sus representaciones engañosas, también está muy vinculado al aparato de seguridad de los Estados Unidos y ya participó en sus simulaciones y operaciones anteriores
Morir por Wall Street
Esta brutal manifestación de los estragos que causa el capitalismo ¿servirá para un proceso masivo de toma de conciencia y provocará un cambio profundo en el sistema, como piensan algunos? No lo sabemos. En todo caso no ocurrirá si la hegemonía ideológico cultural no cambia de campo y de ese modo las grandes mayorías comienzan a comprender que sí hay alternativas al capitalismo y se propongan participar activamente en la construcción y la puesta en práctica de un proyecto—totalmente inédito e innovador—verdaderamente socialista y auténticamente democrático.
Trump ensaya la invasión a Venezuela
La frustrada incursión de un grupo de mercenarios pretendiendo desembarcar en las costas de Macuto, estado de La Guaira, es la enésima prueba de que Estados Unidos, es un “estado canalla”; es decir, un país que viola sistemáticamente la legalidad internacional y al hacerlo pone en peligro la paz mundial. La tentativa de la madrugada del pasado domingo confirma que la Casa Blanca persiste en su criminal actitud de mantener el bloqueo e intentar por cualquier medio derrocar a los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
El Neoliberalismo, Irreconciliable con un Chile Más Justo y Digno
Con el inicio del cálido verano era previsible que la rebelión social y popular del 18 de Octubre se fuera de vacaciones, como la mayoría de la gente, con…
La Rebelión Social no ha terminado, sigue presente en nuestras conciencias
En la lucha por un Chile mas justo las mentiras de un gobierno que controla los grandes medios de comunicación, que usa todo lo que tiene a su alcance para mantener el modelo económico que la mayoría de chilenos y chilenas rechazamos y queremos cambiar, violenta la inteligencia y el sentido común de las personas. A pesar de ello pretenden ahora que confiemos en sus estrategias y en sus acciones llenas de contradicciones, que les obliga a ellos mismos a permanentes desmentidos, para tratar de convencernos que frente a la pandemia provocada por el Corona Virus están haciendo algo por el pueblo, al que meses antes golpearon y reprimieron de manera cobarde.
Beijing no se quedará de brazos cruzados
No se sabe aún cuál será el devenir del mundo tras el fin de la pandemia, tampoco se puede prever con certeza el rumbo que tomará una inminente restructuración de las relaciones internacionales, pero lo que sí parece seguro es que en su desesperación por la pérdida de la hegemonía global, Estados Unidos escalará sus ataques contra China. A diferencia del pasado, pareciera que esta vez, Beijing no se quedará de brazos cruzados.
El desarrollo de la estrategia del gobierno: Los supuestos previos
“[…] el objetivo del sector hegemónico del Bloque en el Poder no es sino el restablecimiento de las condiciones que existían hasta antes del 18 de octubre de 2019 a fin de seguir extrayendo el plusvalor de las clases dominadas en la forma que lo había hecho hasta ese momento. Para conseguir su objetivo necesita recobrar el ‘liderazgo’ de Piñera, lo que implica diseñar una estrategia en torno a recuperar, consecuentemente, la confianza de la comunidad nacional en el mandatario y la subordinación de todo el espectro político a su conducción. En palabras más simples, se trata de tomar el control de la nación para poder determinar, más tarde, las tareas a realizar”
El Covid-19 es una realidad, pero hay que observar las ventajas que algunos están sacando de su uso
En Alemania se introdujo el requisito de la máscara en el transporte público y en el comercio. El presidente de la Asociación Médica Mundial, Frank Montgomery, ha criticado esto como «equivocado» y el uso previsto de bufandas y pañuelos como «ridículo». De hecho, los estudios demuestran que el uso de máscaras en la vida cotidiana no aporta beneficios mensurables a las personas sanas y asintomáticas, razón por la cual el infectólogo suizo Dr. Vernazza habló de «Media Hype». Otros críticos hablan de un símbolo de «obediencia forzada y públicamente visible».
El virus de la hipocresía
¿Por qué este pánico irracional? Algo hay tras todo ello, pero los ciudadanos comunes no podemos saberlo. Como siempre, la historia se mueve de espaldas a las masas. Las grandes decisiones son tomadas en secreto por pequeñísimos grupos de poder, en las sombras; los colectivos las padecemos. Hasta que alguna vez reaccionamos. Las revoluciones son posibles, y la historia de la humanidad, en definitiva, es una historia de revoluciones, de violentos choques sociales. Sigamos albergando la esperanza en cambios: el capitalismo, por ejemplo, no es eterno. Pero solo no caerá; habrá que hacer algo al respecto.
El otro virus
Ahora sí, por fin, se está viniendo abajo un castillo de naipes que parecía perfecto: “El gobierno del 1%, por el 1% y para el 1%”, según expresión del Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz. No es el capitalismo el que está herido de muerte: es el tipo de capitalismo –neoliberal- que inauguraron Margaret Thatcher y Ronald Reagan en los años ochenta. ¿Alguien puede imaginar a algún candidato a presidente de la república, en cualquier país del mundo, declarando hoy: “Yo propongo que la salud la dejemos en manos de los privados”?