Centenario de la vergonzosa expulsión de la «U»
«Usted y los que con usted sienten están sirviendo al verdadero honor de Chile y tratando de redimir a ese noble y generoso pueblo del denigrante sambenito que sobre él cayó cuando se le llegó a llamar la Prusia de Suramérica. «
Cataluña
Que la historia avanza en espiral, es una apreciación de la realidad que ha sido aceptada o refutada desde Vico, don Giambattista, hasta nuestros días. La drástica reducción de las ideas en el mundo actual, nos referimos a las ideas que conducen a la génesis de las ideologías, ha confinado este aserto, y muchos otros, al desván de los trastos viejos del pensamiento actual de la Humanidad. Es por eso que aquí no pretendemos agarrarnos a filosofazos buscando dirimir si este entuerto, el del espiral histórico, es una verdad concluyente o sólo un axioma obsoleto de no importa cual pensador.
“… pero no convenceréis”
Era el 12 de octubre de 1936 y, en el abarrotado paraninfo de la Universidad de Salamanca, se celebraba el Día de la Raza. No faltaba nadie. Tampoco el obispo y la legión española. El rector, Miguel de Unamuno, no iba a intervenir pero, tras las primeras diatribas y soflamas de algunos oradores, se levanta: “…Se ha hablado también de catalanes y vascos llamándolos anti-España; pues bien, con la misma razón pueden ellos decir otro tanto. Y aquí está el señor obispo, catalán, para enseñaros la doctrina cristiana que no queréis conocer, y yo, que soy vasco, y llevo toda mi vida enseñándoos la lengua española que no sabéis…”
Venceréis pero no convenceréis: el discurso de Unamuno
14 de diciembre de 2006
“Este es el templo de la inteligencia! Y yo soy su supremo sacerdote! Vosotros estáis profanando su sagrado recinto. Yo siempre he sido, diga lo que diga el proverbio, un profeta en mi propio país. Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil pediros que penséis en España. He dicho.”