24 de febrero de 2026
Si hay que otorgar una responsabilidad en el desenlace catastrófico de la crisis orgánica, es precisamente de las elites políticas, tanto maduristas como opositoras. El debilitamiento del país fue aprovechado por el «centinela extranjero», que ahora busca sacar rédito económico y político. Va a buscar una forma de que Venezuela tribute -porque la palabra que vale acá es tributar- y pague con creces la insensatez de su clase política.