El “buen vivir” es un concepto cuyo origen se remonta a tiempos ancestrales y corresponde, independientemente de cómo se le nombre, a la forma de vida que intenta preservar un número significativo de pueblos originarios, dispersos por todo el mundo. Así, por ejemplo, el pueblo kichwa lo define como “Sumak Kawsay”, el pueblo aymara como “Suma Qamaña“, y el pueblo mapuche como “Kume Mongen”.Entonces, esto que hoy llamamos buen vivir, es el resultado de miles de años de sabiduría aplicada, concentrada en la experiencia práctica de pueblos que aprendieron un estilo de vida que busca la armonía de la persona consigo misma (subjetividad), con los demás (convivencia) y con la naturaleza (vínculo con la creación y el cosmos).