Democracia Cristiana: Diálogo y Pluralismo
Al fundarse la Democracia Cristiana sus fuentes inspiradoras fueron el diálogo y el pluralismo. Son estos valores inamovibles los que hoy se diluyen cuando se castiga a un Senador por criticar el “crimen social” que es el Trasantiago.
La Senadora Alvear simplemente no quiere ver la realidad del Chile de hoy y hace la vista gorda a lo que ha sido la “política de los consensos” inaugurada en el país cuando gobernaba su camarada Patricio Aylwin, otrora uno de los facilitadores del golpe de Estado en contra del presidente Constitucional, Salvador Allende.
Acuerdo en educación: otra expresión de gatopardismo
El tema clave en el debate educativo no es simplemente el de la calidad de la educación, como si estuviésemos ante un problema de carácter exclusivamente técnico, sino el del rol que al sistema educativo le compete desempeñar en una sociedad democrática.
Pisoteando “la epopeya de los pingüinos” y el sentir de la inmensa mayoría de los militantes de la Concertación, Bachelet se las juega por preservar el legado de Pinochet y por pasarnos gato por liebre para encubrir la traición
Venezuela: Odio, Política y Demencia
Mientras más nos acercamos al referéndum del 2 de diciembre, más bruta se hace la oposición a la votación. La derecha venezolana simplemente no se atreve a medirse en las urnas y lo que pretende es impedir la realización del referéndum. Sin embargo, en la prensa internacional, salvo excepciones aberrantes, se ha señalado que hasta el momento el proceso se ha desarrollado con toda normalidad, que ha habido amplios debates en todo el país y que la oposición ha podido expresarse con entera libertad.
Bolivia: Los mil rostros de la sedición
La derecha agrupada en los comités cívicos y las prefecturas opositoras está convencida de que llegó el momento de lanzar el zarpazo. No ocultan sus intenciones. Un prefecto llamó a sus antiguos camaradas militares a “salvar la democracia”, repitiendo la proclama que justificó el golpe de Pinochet en Chile. El Comité Cívico pro Santa Cruz convocó y reiteró la desobediencia civil, secundado por su homólogo de Sucre.
El gobierno del presidente Evo Morales actúa con calma. Debe hacerlo así. Pero calma no es sinónimo de inactividad ni desidia.
Colombia: Uribe provoca ruptura de las negociaciones
La senadora colombiana Piedad Córdoba y el presidente venezolano acababan de volver a Caracas desde Paris. Una vez en Caracas, la senadora empezó una serie de llamadas para organizar la agenda de los días siguientes, y mientras hablaba con el general Mario Montoya, decidió pasarle al presidente Chávez para unos saludos formales, que duraron, según la senadora, no más de 20 segundos. En medio de la noche, el presidente Uribe, informado por el mismo general, decidió dar por terminado cualquier negociación con las FARC y poner fin a la mediación del presidente Chávez y la senadora liberal.
Divorcio fatal
Emborrachados por el goce del poder, dietas y corrupciones y cooptados por la farándula social y televisiva, nuestros representantes en el gobierno y el parlamento no se interesan por salir a las calles, apreciar el drama de los chilenos de a pié y evaluar la rabia social que se acumula y amenaza a consecuencia del Transantiago y otras iniquidades. Por el contrario, en su desparpajo los candidatos presidenciales y los partidos afilan estacas y sacan cuentas groseras a propósito de las futuras contiendas electorales.
Carta dirigida a los representantes miembros de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente
Evo: "solo el cambio del modelo de desarrollo capitalista nos permitirá salvar el planeta"
No es posible que tres familias tengan ingresos superiores al PIB conjunto de los 48 países más pobres. No podemos hablar de equidad y justicia social mientras continúe esta situación.
Los Estados Unidos y Europa consumen, en promedio, 8.4 veces más que el promedio mundial. Por ello, es necesario que bajen sus niveles de consumo y reconozcan que todos somos huéspedes de una misma tierra; de la misma Pachamama.
Retirada sostenible
A los grandes medios de comunicación les pasó desapercibido el impresionante discurso que el presidente de Bolivia, Evo Morales, pronunció el pasado octubre en las Naciones Unidas. Habló menos como jefe de Estado y más como un líder indígena cuya visión de la Tierra y de los problemas ambientales está en clara confrontación con el sistema mundial imperante. Denuncia sin rodeos: «la enfermedad de la Tierra se llama modelo de desarrollo capitalista», que permite la perversidad de que «tres familias posean ingresos superiores al PIB de los 48 países más pobres», y que hace que «Estados Unidos y Europa consuman en promedio 8,4 veces más que la media mundial».
Debate de ideas entre Celia Hart y Heinz Dieterich: el SI o NO en Venezuela
La falacia reduccionista del modelo de Celia refleja el problema general del debate de la ruptura Chávez-Baduel: la presunción de que una de las opciones es la buena y la otra es la mala. A mi juicio, ninguna de las dos opciones optimiza los intereses antiimperialistas y anticapitalistas del pueblo venezolano y de la revolución latinoamericana. Tanto el "Sí" como el "No" son soluciones deficientes, y triunfe cual triunfe, dejará un campo minado para el futuro de Venezuela y del proceso, que tarde o temprano estallará.
El exabrupto
El lenguaje de Chávez está lleno de exabruptos [1] –se necesitan esos exabruptos–, muchos más serán para buscar un lenguaje que no sea el acostumbrado retórico y bizarro de las cumbres. La búsqueda de un lenguaje de exabruptos intempestivo, violento, sorpresivo, que rompa el lenguaje vacío y anodino de las reuniones de los presidentes. El 30 por ciento de los latinoamericanos vive debajo de la línea de pobreza, ese era el tema a discutir; el otro lenguaje, el de las formas, queda en el anecdotario de las reuniones sociales de los chismes. Pero ese lenguaje carece de la fuerza del exabrupto.