La “beca Luksic” que financia estudios de oficiales del Ejército en Harvard y Georgetown
20 generales, coroneles, mayores y tenientes del Ejército han estudiado en prestigiosas universidades estadounidenses gracias al financiamiento del Grupo Luksic, el que desde 2012 se encarga de pagar los cursos y másters con que se capacitan los oficiales chilenos, los que cuestan varias decenas de miles de dólares. El financiamiento empresarial de la formación de los oficiales viene a sumar antecedentes a la estrecha relación de los Luksic con el Ejército, cuyos pormenores ya están siendo indagados por la justicia.
Son programas académicos caros. Solo uno de los cursos financiados por Luksic para oficiales del Ejército en la Universidad de Harvard, cuesta casi US$10.000 por una semana de clases. Otro, con una duración de dos semanas, tiene un costo de US$13.900 ¿El más oneroso? El magíster en Seguridad que dicta la Universidad de Georgetown puede acercarse a los US$100.000.
Los 11 principios de Goebbels: cómo Occidente y la derecha los utiliza en la actualidad para desinformar
Guerra híbrida. Es el nombre con el que se conoce a un nuevo estadio de conflictos en el mundo y que incluye la desinformación, que puede provenir desde los máximos dirigentes de un país, pasando por organizaciones no gubernamentales (ONG), hasta los medios de comunicación. Una estrategia que ideó y aplicó Joseph Goebbels .
La Solución Final para Palestina diseñada por ‘Trumpyahu’, en 32 apuntes
“Dime de qué presumes y te diré de qué careces” dice la sabiduría española. El llamado “Acuerdo del siglo” murió 10 segundos después de nacer: la parte palestina, que debería haberlo firmado para cumplirlo, y ni siquiera había sido consultada, lo mandó al cubo de basura de la historia. También las fuerzas progresistas israelíes, como el Partido Comunista y B’Tselem, una organización de derechos humanos, han rechazado la “bofetada del siglo”, como lo definió Mahmud Abbas.
Chile es hoy una democracia decadente y represiva
En Chile se violan los derechos humanos y de manera sistemática, así lo demuestran las cientos de victimas de una represión policial brutal, que ha azotado el país en los últimos 4 meses lo que ha sido comprobado por organismos internacionales como Amnistía Internacional, La Comisión Interamericana de DDHH y el INDH. Sin embargo el gobierno, los partidos de la derecha y políticos de la moribunda concertación lo niegan y siguen afirmando que “solo se han producido excesos” producto de la acción individual de carabineros quienes han violentado los protocolos establecidos “para salvaguardar el orden publico y la democracia”.
Quorum Constitucional provocará más violencia
[Hay] personas de buena fe que no se dan cuenta que la Concertación no fue un “mal menor”, sino un “complemento” de la derecha. Que esta última lo único que no podía hacer –por mucho que se lo propusiese- era legitimar el mismo modelo que había impuesto “a sangre y fuego” a través de las Fuerzas Armadas. Y que esa labor de legitimación solo podía llevarla a cabo la “centroizquierda”, en la medida que se virara solapadamente hacia la derecha y lo aplicara también como suyo. Y eso fue lo que hizo [la Concertación]
Se instala un mayor respaldo de los jóvenes a la violencia en la acción política
Los partidos políticos se han pasado buena parte del estallido social acusándose de no rechazar la violencia callejera o defendiéndose de esa acusación. Ajeno a ese debate, un tercio de los mil jóvenes que respondieron la encuesta Periodismo UDP-Feedback apoya actos violentos como barricadas o enfrentamientos con la policía. Ese grupo es más alto “entre quienes provienen de familias que han enfrentado situaciones socio-económicas complejas”, explican los autores de esta columna. “La naturalización de la violencia como forma de acción política es un desafío urgente para nuestro sistema democrático”, advierten.
#EnLaFrontera314 – En Chile ¡Sí se puede!
Hace apenas 3 meses se dio en Chile un estallido social. Como siempre, la gente joven.
Por qué la derecha se resiste a tener una Convención Constitucional Paritaria
En esta columna la politóloga Javiera Arce-Riffo advierte que si la conformación de la Convención Constitucional no se resuelve antes de abril, quienes voten “Apruebo”, lo harán sin saber cómo se integrará esa Convención en términos de género, independientes o pueblos originarios. Es decir, los electores pueden llevarse la sorpresa de que respaldaron a un constituyente compuesto mayoritariamente por hombres, militantes de partido y con poca presencia indígena.
La violencia y la represión no podrán poner fin a la Rebelión Social
El asesinato de un joven chileno, sucedido anoche, el atropello criminal, también por un vehículo policial de otros dos jóvenes en los meses pasados, la muerte de otro por un apaleo policial despiadado y otros innumerables casos de violencia policial que en nada tienen que ver con mantener el orden publico, tienen responsables políticos que no pueden quedar en la impunidad. Es la violencia institucional la causante de estas muertes y abusos, no son “los violentos”, como califica el gobierno a los y las manifestantes que reclaman por sus derechos, los que causan esto, es la violencia ejercida desde el estado la que está haciendo estragos en la población y que se ha normalizado en el ejercicio del poder.
Así entonces, que sigan alzadas las bandera de libertad, que resuenen mas fuerte los cánticos rebeldes de Víctor Jara, de los cantores y cantoras populares, para renovar juntos los compromisos y las energías junto a la única voluntad valida, la de un pueblo en lucha por sus derechos y la justicia social…
Votar o no votar, ¿es esa una cuestión?
Pareciera ser que, tras 30 años de procesos electorales mayoritariamente secuestrados por la gobernanza neoliberal transitológica, el voto en Chile ha vuelto a aparecer como una coyuntura importante para las fuerzas transformadoras. No sólo parlamentarios se han visto forzados a responder ante un pueblo que ya no es indiferente por las opciones que han tomado desde el 18 de octubre, sino que también la ciudadanía tendrá esta vez la oportunidad de hacer valer su voto, para una de las elecciones más significativas desde el fin de la dictadura: aquella donde se definirá la redacción y el modo de elaboración de una nueva constitución. En este contexto, resulta interesante pensar la ambigüedad que rodea una de las discusiones a la orden del día de las últimas semanas, aquella sobre la reinstauración del voto obligatorio.