La crisis del pensamiento crítico latinoamericano
por Emil Sader (Brasil)
10 años atrás 5 min lectura
La derecha se vale de ese monopolio y de sus pop stars. Vargas Llosa y Fernando Henrique Cardoso vuelven con fuerza al campo para apoyar a Mauricio Macri, a la derecha venezolana y a atacar a los gobiernos de Brasil. Ecuador, Bolivia. No les faltan espacios, aunque les falten ideas.
Al pensamiento crítico no le faltan ideas, tiene que pelear por espacios, pero falta mucho más participación, faltan entidades que convoquen a la intelectualidad crítica a que participe activamente en el enfrentamiento de los problemas teóricos y políticos con que se enfrentan los procesos progresistas en América Latina.
Frente a la pobreza de las propuestas de retorno a la centralidad del mercado, del Estado mínimo, de las políticas de retorno a la subordinación a Estados Unidos, a la apología de las empresas privadas, queda un amplio marco de argumentos y de propuestas a ser asumidos por la intelectualidad de izquierda. Para desenmascarar las nuevas fisonomías que asume la derecha, para valorar los avances de la década y media de gobiernos posneoliberales, para promover el rol de esos gobiernos latinoamericanos a contracorriente de la onda neoliberal que sigue barriendo el mundo y los derechos de los más vulnerables.
Esos gobiernos han hecho la crítica, en la práctica, de los dogmas del pensamiento único, de que “cualquier gobierno serio” debiera centrarse en los ajustes fiscales. De que no era posible crecer distribuyendo renta. De que las políticas sociales solo podrían existir como subproducto del crecimiento económico. De que el dinamismo depende de más mercado y menos Estado. De que no hay camino en el mundo que no sea el de la subordinación a los países del centro del capitalismo. De que el Sur es el retraso.
En fin, todo lo que los gobiernos progresistas han desmentido rotundamente, son argumentos fuertes para que el pensamiento crítico se apoye en ellos y encare las dificultades presentes en las perspectiva de la profundización de esos procesos y no de su abandono. Esto lo hacen aquellos – de derecha y de ultra izquierda – que se refugian en el triste consuelo para ellos de un supuesto agotamiento del ciclo progresista. A ambas fuerzas les sobran motivaciones, más aún cuando han sido derrotadas por década y media. Pero les faltan razones, no pueden proyectar un futuro para el continente, que no sea la reiteración del pasado desastroso y superado o el discurso sin práctica.
Es el momento del pensamiento crítico, de dejar a un lado las prácticas burocráticas que neutralizan el potencial crítico del pensamiento latinoamericano, que mediocrizan las entidades tradicionales. Es hora de volver a protagonizar, en primera línea, la lucha antineoliberal, es hora de volver, sin miedo, a proponer ideas audaces, nuevas, emancipatorias, es hora de volver a engarzar la intelectualidad crítica con las nuevas generaciones, huérfanas de futuro.
La burocratización es una enfermedad fatal para el pensamiento crítico, sea en las estructuras académicas, sea en las prácticas institucionales de otras instancias. ¿Hasta cuándo la intelectualidad crítica dejará que los “intelectuales mediáticos” de la derecha ocupen prácticamente solos los espacios de los debates de ideas, que formen nuevas generaciones en los valores del egoísmo, de los prejuicios, del consumismo?
La burocratización conduce a la despolitización, que es el mejor servicio que se puede prestar a la derecha, sustrayendo espacios críticos a la lucha de ideas para volcarlos simplemente a la mantención de cargos y de sueldos. Son burócratas que, aunque nominalmente pretendan pertenecer al campo de la izquierda, lo que hacen es desmoralizar a la izquierda, con el uso abusivo de las palabras sin práctica o con una práctica sin ideales ni proyección política concreta.
Fue una tragedia para la izquierda la separación entre una práctica sin teoría – que a menudo se pierde en los meandros de la institucionalidad vigente – y una teoría sin trascendencia concreta – que se pierde en sí misma.
Hoy es indispensable rescatar la articulación entre pensamiento crítico y lucha de superación del neoliberalismo, entre teoría y práctica, entre intelectualidad y compromiso político concreto. Si los viejos caminos se han desviado de esas vías, nuevos tienen que ser abiertos, los espacios públicos conquistados están ahí para ser ocupados.
“Los caminos que encontramos hechos / son desechos de viejos destinos. / No crucemos por esos caminos / Porque solo son caminos muertos” – como canta Pablo Milanés.
Seamos fieles a los precursores del pensamiento crítico latinoamericano, pero, sobretodo, fieles a los nuevos destinos que apenas hemos empezado a construir.
El que pierde la batalla de las ideas está condenado a la derrota política. No merecemos perder ni la una ni la otra.
– El autor, Emir Sader, es sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (Uerj).
*Fuente: Agencia Latinoamericana de Información
Artículos Relacionados
Pero… ¿existe, teoricamente, en verdad, la ‘extrema derecha’?
por Manuel Acuña Asenjo (Chile)
2 años atrás 13 min lectura
El imperturbable avance del sector empresarial
por Manuel Acuña Asenjo (Chile)
11 años atrás 20 min lectura
El poder financiero global controla ya los principales medios de comunicación
por Tendencias Sociales
10 años atrás 3 min lectura
Brasil: El montaje del “mito” Bolsonaro
por Osvaldo León (Ecuador)
7 años atrás 16 min lectura
«No hay que provocar al oso ruso»
por Pepe Escobar (Asia)
4 años atrás 8 min lectura
Kast- En el final de un ciclo
por Sergio Martínez (Chile)
58 mins atrás
12 de febrero de 2026
En poco más de un mes José Antonio Kast asumirá la presidencia de Chile, un proceso que pareciera algo así como el retorno a un punto de partida. Después de todos estos años de lo que se llamó la transición a la democracia
Cuba está en peligro
por Valerio Arcary (Brasil)
2 horas atrás
11 de febrero de 2026
La lucha por el poder es el núcleo de la lucha de clases. Una desestabilización del gobierno cubano para propiciar la entrega del país a la burguesía de Miami sería una tragedia histórica.
La plurinacionalidad negada por el gobierno de Gabriel Boric
por Andrés Kogan Valderrama (Chile)
2 horas atrás
11 de febrero de 2026
El gobierno de Gabriel Boric no enfrentó el poder económico que sostiene el extractivismo en territorios indígenas (forestal, hidroeléctrico, minero). No desarmó la lógica racista que ve al mapuche como freno al “desarrollo”. Y no construyó alianzas reales con movimientos indígenas, prefiriendo interlocutores institucionales que terminan diluyendo las demandas de raíz.
Gaza / Israel: un reconocimiento en Israel sobre la cifra de muertes en Gaza pasado … desapercibido
por Nicolas Boeglin (Costa Rica)
1 día atrás
10 de febrero de 2026 Publicado originalmente el jueves, 5 de febrero de 2026 «Lo que está ocurriendo en Gaza no es una operación militar, es una agresión a…